Santander no logra la designación de Capital Mundial del Libro para 2018

Jóvenes lectores en el Día del Libro de 2014, en Santander.
Jóvenes lectores en el Día del Libro de 2014, en Santander. / Javier Cotera
  • La Unesco ha elegido a Atenas para lucir este distintivo, que reconoce a las ciudades "de calidad" a la hora de fomentar la lectura y la industria editorial

Santander no ha conseguido ser designada como Capital Mundial del Libro de 2018, título al que optó el pasado mes de junio ante la Unesco (la sección de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura). Esta organización se ha decantado por Atenas, que será la ciudad que luzca dentro de dos años el distintivo internacional que la reconoce como un lugar "de calidad" a la hora de promover la difusión del libro y de fomentar tanto la lectura como la industria editorial.

En el proceso de nominación participan organismos como la Unión Internacional de Editores (UIE - IPA), la Federación Internacional de Asociaciones de Bibliotecarios (IFLA) y la Federación Internacional de Libreros (IBF) que, para el año citado, han elegido a la capital de Grecia. Atenas ha sido seleccionada por la calidad excepcional del programa que presentó para promover la lectura, en el cual se prevén encuentros con escritores, traductores e ilustradores, así como conciertos, exposiciones temáticas, lecturas de poesía y talleres destinados a los profesionales de la edición.

Al presentar la candidatura de la capital cántabra a la Unesco, el alcalde Íñigo de la Serna, admitió que era un reto "muy difícil" de conseguir para una ciudad de las características de Santander, ya que habitualmente este organismo, en los 16 años en que ha concedido el título, lo había hecho apostando por grandes ciudades. De hecho, apuntó entonces De la Serna, hasta ahora la ciudad más pequeña en ser reconocida ha sido Beirut, que cuenta con 360.000 habitantes, el doble de los que contabiliza este municipio, que se queda en 175.000.

Aun así, el alcalde explicó que el Ayuntamiento quería participar en esa carrera porque "es ambicioso en sus objetivos", de modo que se hizo llegar a la institución un proyecto "preparado con rigor e ilusión y con el convencimiento de que el libro es la base de la cultura".

El proyecto de Santander incluyó un plan con una veintena de actividades específicas con galas de inauguración y clausura, encuentros con escritores, festivales literarios, ferias, cursos, actividades formativas, un congreso de escritores, recorridos literarios teatralizados o residencias para autores.

En la solicitud también se pusieron de relieve las iniciativas en torno a los libros que se desarrollan habitualmente en la ciudad: recitales, presentaciones, festivales, la feria del libro y la feria del libro viejo, los premios literarios, las actividades generadas por las bibliotecas, los ciclos del verano de los ‘Martes literarios’ y las ‘Veladas poéticas’ de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) o la campaña Bono Cultura, entre otros muchos ejemplos.

2016 y 2017

En el año en curso, la urbe que ostenta la capitalidad mundial del libro es Breslavia (Polonia, con más de 600.000 habitantes) y para 2017 será Conakry, la capital de Guinea, quien la lucirá. Esta nominación es otorgada por la Unesco desde 2001, año en que Madrid se convirtió en la primera ciudad en embellecerse con esta etiqueta.