La colonia paraguaya se une para ayudar a la familia de las víctimas del accidente

Fotos y velas en el lugar en el que se produjo el accidente
Fotos y velas en el lugar en el que se produjo el accidente / DM
  • Los amigos organizan una jornada solidaria en el Colegio Cisneros para recaudar dinero. La Asociación Paraguaya media ante el Consulado para solicitar una ayuda social

Como si de una gran familia se tratara, la comunidad paraguaya en Santander se ha unido en torno a los allegados a las víctimas del accidente fatídico ocurrido el pasado sábado en la Avenida del Faro, donde fallecieron tres personas.

Una de ellas era Natalia Mancuello, madre de dos niños que están en Paraguay. Su hermana Liz (que tiene una hija de ocho años que vive con ella) se recupera poco a poco de las graves heridas sufridas en el hospital Valdecilla. Y la madre de ambas, también de nombre Liz, «sigue en estado de shock. La muerte de su hija en esas circunstancias tan horribles no la dejan avanzar».

Por ello, sus amigas están preparando una jornada solidaria con el fin de recaudar dinero para ayudarles a salir adelante y que «tengan un colchón» para que pueden subsistir durante los próximos meses.

Este mismo lunes, una de las amigas de la familia, Mirta Fernández, mantuvo una reunión con la concejala del Ayuntamiento de Santander Carmen Ruiz para pedir su colaboración. «Nos escuchó con mucha atención y nos ha dado todo tipo de facilidades. Nos van a dejar el patio del colegio Cisneros para que podamos celebrar este encuentro solidario», contó ayer a este periódico.

La idea «es que cada uno llevemos un plato típico de nuestra tierra, que también haya música y algunos productos de allá. Estamos contactando con todas las asociaciones y agrupaciones de paraguayos en Cantabria y de otras comunidades limítrofes para que nos acompañen este día. Y, por supuesto, también están invitados todos los santanderinos que lo deseen». En un principio «estamos barajando la fecha del día 9 de octubre, pero todavía no es seguro. También queremos organizar un partido de fútbol sala».

Fernández explica que «la madre, Liz, trabaja cuidando a una señora mayor. Con su sueldo ayuda a toda la familia, tanto la que está en España como la que se encuentra en Paraguay».

Ahora que Liz «no puede hacer nada, que no tiene fuerza para trabajar y que va a tener que pedir una baja hasta que esté fuerte mentalmente, hay que ayudar a esa familia porque las facturas no entienden de tragedias».

Por ello «nos corre tanta prisa que intentemos recolectar dinero. También hay que tener en cuenta que la joven Liz, que está ingresada todavía en Valdecilla, tiene una niña de ocho años a la que hay que atender y cubrir sus gastos mientras su madre esté en el hospital».

Al tiempo, la Asociación de la Comunidad Paraguaya en Santander, que preside Hever Pérez, también se está movilizando. «Nosotros somos una entidad reconocida por nuestro Gobierno que sirve de enlace a nuestros compatriotas con el Consulado de Paraguay en Barcelona. Les ayudamos en todos los temas relacionados con la documentación y papeles».

Por ello, «ya nos hemos puesto manos a obra y hemos contactado con el Consulado para que se agilicen los trámites para que la familia reciba una ayuda económica social, por un lado, y por otro para que también reciban el subsidio para el entierro».

Fernández se muestra crítico con «todo ese proceso, que es demasiado burocrático. Nos piden la documentación de Natalia, pero esta se quemó en el accidente. Así que hemos solicitado que dado que está claro que es ella, que todo se vaya tramitando y que cuando consigamos su identidad, a través del ADN, ya les haremos llegar esa documentación». Hay que recordar que el forense ha pedido a la juez que cite a familiares de Natalia para tomar muestras de ADN y confirmar su identidad. Según informó el lunes el Tribunal Superior de Justicia, esta mujer es la única de los tres fallecidos en el accidente cuya identidad está pendiente de confirmar de forma oficial, un procedimiento que ha de completarse antes de que la juez autorice el enterramiento.