Los vecinos protestan por el ruido de las torres de refrigeración de Valdecilla

La infraestructura de las torres queda en el lado izquierdo de la imagen, frente a Urgencias.
La infraestructura de las torres queda en el lado izquierdo de la imagen, frente a Urgencias. / Celedonio Martínez
  • En Padre Rábago llevan catorce años de quejas. Aseguran que les prometieron una solución que no se ha producido con la obra de las Tres Torres

Al pasar por la acera, se nota. Y los vecinos explican que en los pisos, mucho más. Que hace ‘chimenea’, sube a las alturas y el ruido no se les va de la cabeza. «Con la ventana abierta no se puede estar y yo, que tengo aislamiento doble, con ella cerrada lo sigo notando». Pilla de lleno a una de las dos manzanas de la calle. Ocho portales, del 2 al 16. Pero en el último escrito que han presentado firman también los presidentes de las comunidades de vecinos de los edificios de la otra parte. También les afecta. «Los vecinos de la calle Padre Rábago llevamos más de catorce años denunciando los ruidos que producen las torres de refrigeración del Hospital Valdecilla». Eso pone en un papel en el que explican por qué vuelven a protestar –o porque siguen–. «Nos comunicaron que cuando estuvieran terminadas las tres torres se minimizaría el ruido y, cómo podemos ver, esto no ha sucedido ya que el ruido es insoportable». Piden nuevas mediciones –ya se hicieron hace años y superaba los límites– y una solución.

Para situarse, las torres y los ventiladores están en una infraestructura bien visible frente a Urgencias. En una hondonada. Justo a los pies del muro al que se asoma la calle Padre Rábago y los dos bloques de edificios. Allí ya recogieron firmas para que esa instalación no se colocara en ese punto, allá por 2002, pero perdieron la batalla. Todos los escritos y cartas que se han cruzado desde entonces con el Ayuntamiento y con Valdecilla están en una carpeta azul que tiene en casa Arnaldo Muñiz, uno de los afectados. Pesa. «Esto tiene muy mala solución. Todos nos reconocen que tenemos razón, pero...». Pero no han dado con la tecla. Entre sus papeles están los informes de 2008, con las mediciones que indicaban que el volumen estaba por encima de lo permitido y otros estudios en 2009 con idéntico resultado. También los que constatan que las torres se cambiaron en 2004 por otras de mayor potencia y las soluciones que se llevaron a cabo para tratar de solventar la situación. Entre ellas, además de reparar y sustituir componentes, se detalla una «obra de apantallamiento acústico de las torres» con un «presupuesto de licitación de 81.000 euros». Eso se explica en un documento en el que aseguran que en el hospital son «conscientes de las molestias que se causan» y que las «soluciones arquitectónicas y técnicas previstas son complejas». Y todo, junto a recortes de prensa.

«El apantallamiento sólo cubre el sótano. No lo soluciona. En la Residencia tenían el mismo problema, pero allí las instalaciones estaban a ras de suelo y sí sirvió. Pero aquí no. El ruido rebota y va hacia arriba», explica Muñiz, que sí reconoce que la situación es algo mejor desde hace un año. «De diez de la noche a ocho de la mañana lo han reducido». Pueden dormir. Pero de día, según los vecinos, sigue sonando «mucho». «Nos han dicho que si estaba rota una torre, que si iban a poner unos árboles...». Y lo último fue que con la gran obra de Valdecilla, todo quedaría minimizado. «Los vecinos de estas comunidades, algunos con estrés e insomnio, tenemos la mejor disposición para un arreglo amistoso, pero después de tantas falsas promesas observamos que en catorce años de sufrimiento el problema sigue como el primer día», manifiestan en su escrito, presentado ante el Ayuntamiento.

¿Y qué les dicen?

En el consistorio confirman que el escrito ha pasado al departamento de Ingeniería Industrial para que abra un expediente que determine si hay que volver a medir. Si esas mediciones resultaran positivas, si se sobrepasan los límites, trasladarían al hospital la necesidad de tomar nuevas medidas. La actual gerencia de Valdecilla, por su parte, explica que para ellos se trata de un tema nuevo, reconocen que han tenido constancia de las quejas y se comprometen a estudiar las posibles soluciones y a comunicárselas a los vecinos en una reunión.