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Imagen difundida en Twitter por la Asociación Etxerat del recibimiento a Galarza a su salida de la cárcel de Valencia.

Cantabria, "indignada" por los homenajes a uno de los etarras de La Albericia tras salir de la cárcel

  • Luis Ángel Galarza fue recibido con un ‘aurresku’ al abandonar la prisión de Valencia tras cumplir 24 años de los 203 a los que fue condenado

El etarra Luis Ángel Galarza, uno de los autores del sangriento atentado de ETAen La Albericia en 1992, salió ayer de la prisión de Valencia y fue homenajeado con un ‘aurresku’, el baile con el que se rinde honores en el País Vasco. También estaba previsto que se le hiciera «un recibimiento» a su llegada a Zamudio (Vizcaya), su localidad natal. Estas dos circunstancias de la liberación de uno de los autores del peor atentado sufrido por Santander, en el que murieron asesinados tres santanderinos (el joven Antonio Ricondo y el matrimonio formado por Eutimio Gómez y Julia Ríos) y otras veinte personas resultaron heridas, causaron «gran indignación» al presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, y mereció el calificativo de «absolutamente deleznable» del alcalde de Santander, Íñigo de la Serna. Ambos lamentaron que el etarra, que había sido condenado a 203 años de prisión, esté libre solo 24 años después de su sangrienta actuación en la capital cántabra.

En el juicio quedó probado que fueron dos terroristas quienes situaron un coche cargado de explosivos en el cruce de La Albericia y lo hicieron estallar al paso de un furgón policial. Uno de los etarras fue Galarza. El otro, Iñaki Rekarte, también encarcelado, pero puesto en libertad hace ya tres años y actualmente «arrepentido» de haber pertenecido a la banda asesina. Sigue en prisión Dolores López Resina, conocida en la banda criminal como ‘Lola’, a la que se acusó de complicidad necesaria en los asesinatos de Santander.

Ayer, tanto Revilla como De la Serna lamentaron que Galarza vuelva a ser noticia. «Estoy consternado», declaró el presidente regional a quien la salida de prisión de este terrorista, «que tanto daño causó en Cantabria», le provocó el «recuerdo y solidaridad con las víctimas que este individuo dejó en nuestra región». El también líder del PRC apuntó que «lo más sangrante de todo es que este individuo no ha pedido perdón a sus víctimas y va a ser recibido con algarabía y festejos en Zamudio». Aunque recalcó su «respeto absoluto» a las leyes y a las decisiones de los jueces, el presidente afirmó que no olvida el «crimen atroz» que Luis Ángel Galarza perpretó en Santander y que se llevó por delante la vida de «tres ciudadanos inocentes y sembró el dolor en muchas familias cántabras».

El presidente hizo pública «la solidaridad de todos los cántabros hoy y siempre con las víctimas y los familiares de todas las barbaries que ETA perpetró en España».

«Difícilmente explicable»

En términos similares se pronunció el alcalde al señalar que «tenemos aún abierta la herida que ETA dejó segando la vida de Eutimio, Julia y Antonio, vecinos nuestros y víctimas de una barbarie que, hoy igual que siempre, merece nuestro más rotundo rechazo y la repulsa más firme a quienes han cometido los atentados, a quienes les han ayudado y a quienes les apoyaron y lo siguen haciendo». Para el alcalde, además, es «difícilmente explicable» que con una condena a 203 años de prisión por asesinato, una persona pueda estar ya en la calle. A De la Serna le resulta complicado de entender que haya quien esté «dispuesto a organizar y participar en actos de homenaje a asesinos como los que cometieron el atentado» en la capital cántabra, en referencia al anunciado recibimiento al terrorista en Zamudio.

«Hoy más que nunca Santander está con las familias de las víctimas del atentado de La Albericia», afirmó, sabedor de que este momento «será muy duro para ellos», porque les hará revivir un recuerdo que, sin duda, tienen aún muy presente». La máxima autoridad local recordó que Santander ha sido castigada por el terrorismo en numerosas ocasiones, pero no puede olvidar este atentado, «el más brutal» que ha sufrido la capital.

En 2017, veinticinco años

El próximo 19 de febrero se cumplirán 25 años del atentado, que tuvo lugar a las ocho y cuarto de la tarde, en el cruce de La Albericia. En aquel momento se produjo una explosión que hizo temblar los edificios del barrio y se llevó por delante tres vidas. Para el coche-bomba se había elegido un Ford XR2, de color blanco y matrícula de Burgos, en cuyo interior, Galarza y Rekarte habían colocado 25 kilos de amonal, cadenas y tornillos.

El matrimonio formado por Eutimio Gómez y Julia Ríos, que pasaba por la calle tras haber ido él a recoger a su mujer al trabajo, murió prácticamente en el acto. Ambos volvían a casa. Dejaron detrás dos hijos, Silvia y Jesús, de 18 y 16 años, respectivamente. Silvia Gómez, que en los últimos años se ha mantenido alejada de los medios de comunicación, fue muy crítica el año pasado cuando Rekarte protagonizó un popular programa de televisión al que fue a promocionar un libro en su calidad actual de «etarra arrepentido». Al volante de su coche, en la rotonda, circulaba Antonio Ricondo, de 27 años y licenciado en Química, un joven que tenía planes de boda con su novia. Ricondo murió días después en el Hospital Valdecilla.

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