El Cedex redacta un nuevo informe sobre el impacto que los diques tendrán en la bahía

Estado de La Magdalena tras el último gran temporal que azotó la costa cántabra en los primeros días de marzo.
Estado de La Magdalena tras el último gran temporal que azotó la costa cántabra en los primeros días de marzo. / Andrés Fernández
  • La Demarcación de Costas y el Gobierno regional acuerdan qué tipo de información debe aportar el organismo para que Cantabria desbloquee el plan de las playas santanderinas

El Cedex (Centro de Estudios y Experimentación de Obras Públicas) está elaborando un nuevo informe sobre la repercusión medioambiental que tendrá en la bahía (las dunas de El Puntal y el estudiario del Miera) la obra de los tres diques proyectados en las playas de La Magdalena, Los Peligros y Bikinis cuya construcción se paralizó hace meses. Lo está haciendo a petición de la Demarcación de Costas de Cantabria, que ha consensuado con la Consejería de Medio Rural qué tipo de datos deben quedar claros en el dossier. Ambas administraciones (Costas depende del Ministerio de Medio Ambiente) llevan más de dos meses de negociaciones en un intento de desbloquear el proyecto de estabilización de los arenales y que, ante la falta de entendimiento, les llevó hasta la Audiencia Nacional.

Antonio Lucio, director general de Medio Rural, señaló a El Diario Montañés que el documento que se le ha pedido al Cedex será una pieza "clave" para que el Ejecutivo cántabro pueda valorar si el proyecto contempla todas las garantías exigidas por su departamento para dar luz verde a los espigones con los que se persigue garantizar el futuro de las playas, que todos los inviernos se quedan sin arena. "No tenemos ningún interés en perjudicar el proyecto. Si en el informe que nos presenten está todo en orden, levantaremos la suspensión", pedida en la Audiencia Nacional. Por el contrario, si se viera que habrá afecciones al medio natural, "se tendrán que establecer medidas correctoras. No puede ser más sencillo", remarcó.

Este periódico pudo saber que desde la citada Consejería se ha aportado al organismo especializado toda la información que maneja sobre hábitats y las especies que pueblan la bahía. Desde el seno del Ejecutivo cántabro se ha afirmado, además, "que se darán todas las facilidades" para quitar obstáculos y que las infraestructuras planificadas se concreten. En cualquier caso, con la primavera a la vuelta de la esquina, las máquinas ya no entrarían en la zona hasta después del verano, porque ni Medio Ambiente, ni Gobierno ni Ayuntamiento de Santander quieren que los arenales estén en obras en la temporada estival.

Santander, por su parte, ha pedido hace escasos días a Costas el relleno de los arenales, como se ve obligada a hacer todos los años por estas fechas para que las playas se puedan utilizar en las vacaciones de Semana Santa.

Sin plazos

Al Cedex no se le han dado plazos concretos para cerrar su nuevo análisis, si bien se considera que tendrá que terminar su documento antes de que concluya este mes. El organismo lleva ya "dos o tres semanas" trabajando en el informe, confirmó Antonio Lucio, quien confía en que los técnicos no demoren en exceso la entrega del documento, porque la suspensión del proceso judicial que estaba en marcha –y que las administraciones autonómica y central pactaron dejar así por dos meses que ya pasaron– "no se puede prolongar sine die".

Precisamente un dossier del Cedex estuvo en el centro de la polémica cuando se paralizó la obra. Según contaron en abril de 2016 técnicos de la Consejería de Medio Rural, este centro de estudios había respondido a las peticiones del Gobierno cántabro –que le solicitó garantías de que ni las dunas del Puntal ni el estuario del Miera se verían afectados por las obras– con un sucinto mensaje "que no llegaba al folio de extensión".

Un año de conflicto

La propia ministra de Medio Ambiente, Isabel García Tejerina, tuvo que salir entonces en defensa del centro de estudios especializado. Le calificó como "una entidad de vanguardia que ha conseguido solucionar numerosos problemas en las costas españolas y que está especializado en conciliar la ingeniería con el medio ambiente". La titular del citado Ministerio atribuyó al ente "prestigio internacional" antes de afirmar que sus profesionales habían estimado que eran "suficientes" los estudios con que se contaban para dar el visto bueno medioambiental al proyecto, obligado –en su opinión– porque los expertos creen que "ya no sirve rellenar de arena un año y otro las playas".

El conflicto en torno a los diques se desató hace justo un año, tras una década de espera a que se concretara el proyecto, largamente perseguido por el anterior alcalde, Íñigo de la Serna. En febrero de 2016, Medio Ambiente dio luz verde al estudio de impacto medioambiental y a principios de marzo licitó la obra. Pocos días después, el Gobierno regional inició sus reparos. Como responsable ante la Unión Europea de la Red Natura 2000, Medio Rural no quiso avalar la construcción.

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