Calado del túnel bajo el muelle. / Efe

Las obras del Centro Botín ven "la luz al final del túnel"

  • Conectadas las dos bocas del paso subterráneo bajo el muelle, cuya construcción finalizará este verano junto a la remodelación y ampliación de los históricos Jardines de Pereda

Las obras del Centro Botín unen a Santander con su bahía desde esta mañana, cuando han quedado conectadas las dos bocas de excavación del paso subterráneo bajo el paseo del muelle, que quedará integrado en el entorno del edificio que ha diseñado el arquitecto Renzo Piano.

El presidente de Cantabria , Ignacio Diego; el alcalde de Santander, Íñigo de la Serna y la vocal de la Fundación Botín Paloma Botín O'Shea han presenciado, junto a otras autoridades, los últimos trabajos para unir las dos bocas de excavación, el momento, según han coincidido en destacar, en el que se ha empezado a ver "la luz al final del túnel".

La Fundación Botín ha destinado 15 millones de euros a la construcción de este túnel, que estará finalizado el próximo verano junto a la remodelación y ampliación de los históricos Jardines de Pereda, que duplicarán su superficie, y el Centro Botín.

El proyecto, financiado íntegramente por la Fundación con una inversión de 77 millones de euros, transformará el frente marítimo de la ciudad, ganando espacios para los ciudadanos en el centro de Santander.

Las obras avanzan al ritmo previsto, cumpliendo los plazos, ha destacado Paloma Botín O'Shea, quien ha subrayado que el túnel "va a facilitar mucho" el acceso de los ciudadanos al Centro Botín.

En los meses que quedan hasta el verano, se harán los trabajos de excavación de los accesos al aparcamiento de la plaza de Alfonso XIII, una vez abierto el que comunica con el edificio, y se adecuarán las pendientes de ambas bocas.

De forma paralela, se finalizará la construcción de la losa inferior del túnel, unos trabajos que empezaron en noviembre y con los que se completará la estructura principal del paso inferior.

Después se ejecutarán las instalaciones, los paneles de revestimiento y el asfaltado del vial, que tendrá dos carriles de 3,5 metros de anchura, separados por una mediana con barrera y aceras a ambos lados.

El presidente ha subrayado que hoy es "un día importante para Santander", que da un paso adelante en el proceso de mejora de una zona emblemática, el frente marítimo, con una actuación que permitirá ampliar la extensión de los Jardines de Pereda y acercar este espacio público "hasta la misma bahía".

Diego se ha mostrado "ilusionado" por participar en este "pequeño momento de la historia de Santander" y ha agradecido la apuesta del presidente de la Fundación Botín, Emilio Botín, por este proyecto. A su juicio, el Centro Botín va ser a "un referente mundial" que va a poner en Santander "en una nueva escala". "Empezamos el año 2104 y vemos la luz al final del túnel", ha afirmado.

"Elemento clave"

Para el alcalde de Santander, la construcción de este túnel como alternativa al vial que en un principio se había proyectado y que separaba el Centro Botín de los jardines y la ciudad es el "elemento clave" del proyecto cuya necesidad fue debatida y aceptada por la Fundación Botín y Renzo Piano.

Se calcula que por el vial circularán unos 6,5 millones de vehículos al año, que gracias a la construcción de este paso podrán hacerlo con fluidez.

El túnel es también el elemento que hace posible integrar el edificio de Piano en el entorno urbano y que Santander vea duplicados este verano los espacios de los Jardines de Pereda.

Según De la Serna, se trata de "un grandísimo paso inferior", con una longitud de 200 metros, además de las bocas de entrada y salida.

El movimiento de tierras para la excavación del túnel empezó el 20 de agosto por su boca oeste, la situada junto al Hotel Bahía, mientras que los trabajos en la boca este, junto al Palacete del Embarcadero, se iniciaron el pasado noviembre.

Se calcula que se han movido 61.000 metros cúbicos de tierra para abrir el túnel que hoy ha quedado definitivamente conectado, unos trabajos que también han presenciado el presidente de la Autoridad Portuaria, José Joaquín Martínez Sieso y el director general de la Fundación Botín, Íñigo Saenz de Miera.