El proyecto del Centro Botín cautiva en apenas una semana a más de 5.000 'Amigos'

Obras de construcción del Centro Botín. / Javier Rosendo
  • La Fundación, que proseguirá con su labor de acercar la futura infraestructura a la calle, desvelará en primavera los contenidos de su programa de creatividad a través de las artes

Global, local y social. Los tres ejes constituyen el friso con el que el Centro Botín se postula durante su construcción. Y los tres se han reflejado en la primera acción pública y ciudadana: La campaña para lograr la adhesión, complicidad y participación en el futuro proyecto ha logrado en apenas una semana superar los cinco mil ‘Amigos’. El edificio diseñado por el arquitecto Renzo Piano, que afronta desde la próxima semana el último semestre de su construcción, se define a través de tres señas de identidad que encabezan su página web: un centro de arte privado que pretende ser «referencia en España y parte del circuito internacional» junto a similares infraestructuras de primer nivel. Un «nuevo lugar de encuentro en el centro de la ciudad que con arte y cultura dinamizará Santander». Y «un lugar pionero en el mundo para el desarrollo de la creatividad a través de las artes». Para consolidar esta hoja de ruta la Fundación Botín ya ha diseñado en primer lugar su estructura interna, la doble dirección ejecutiva y artística –con Fátima Sánchez y Benjamin Weil al frente, respectivamente–. En lo que se refiere a sus vínculos con la ciudad, la institución mantiene uniones periódicas informativas con colectivos y asociaciones; y finalmente, en primavera desvelará los contenidos, criterios y líneas generales de su programa de actuación en el ámbito de la creatividad a través de las artes.

La Fundación santanderina abría el pasado día 19 una campaña original que tenía como objetivo la llamada al ciudadano para convertirse en ‘Amigo del Centro Botín’. Una invitación a «implicarse y participar» en el proyecto cultural a través de su página web. En apenas una semana la cifra ha superado los 5.000 Amigos, lo que refuerza el vínculo social y público entre la ciudad y el edificio.

Desde la Fundación se ha destacado la «respuesta increíble» a esta iniciativa a través de www.centrobotin.org. con la idea de que cada persona «se sienta más cerca del proyecto». La campaña, que cuenta con la colaboración de El Diario, busca estrechar la relación cultural, urbana y arquitectónica, la identidad del Centro Botín, con la propia sociedad cántabra.

Fátima Sánchez, directora ejecutiva, ha subrayado la importante reacción ciudadana y la participación que ha suscitado este contacto como primer paso del Centro en su objetivo por convertirse en «un lugar que contribuirá en Santander, a través de las artes, a desarrollar la creatividad para generar riqueza económica y social».

La institución recuerda que las ventajas de hacerse ‘Amigo’ son las de «tener acceso a un buzón de sugerencias en el que poder aportar ideas y opiniones; recibir información actualizada del desarrollo de las obras y del avance de los contenidos y programación; asistir a las presentaciones programadas sobre el proyecto para conocerlo de primera mano; y participar en las iniciativas que se propongan en la web del Centro Botín para acercarse un poco más al proyecto y su desarrollo, a través de actividades, concursos, compartir ideas y fotografías...», entre otras.

No obstante, al acercarse la fecha de apertura del Centro, prevista para el verano, la Fundación desvelará nuevas condiciones, incluso diferentes modos a la hora de convertirse en Amigos.

La directora apunta que ser Amigo del Centro Botín significa «identificarse con el proyecto, formar parte de él y participar en sus actividades para que sea un lugar vivo y de encuentro». Y destaca que la idea de creatividad y las emociones subyacen también esta iniciativa que ha tenido una gran acogida. Uno de los elementos que ha servido de enganche ha sido la aplicación informática creada para hacer práctica en la web la figura de Amigo: la personalización. La ‘piel’ del Centro Botín estará cubierta por miles de piezas cerámicas. Para convertirse en ‘Amigo’ cada persona se ha asociado al proyecto de manera virtual a través de una de las piezas de cerámica de la fachada del Centro que se construye entre los Jardines de Pereda y la Bahía. Precisamente ya son visibles las primeras placas de cerámica que envolverán la cubierta del Centro, organizado en dos volúmenes: el dedicado al arte, con una sala de exposiciones de 2.500 m2. Y el Este (de menor tamaño) que se dedicará a educación.

La aplicación de la Fundación para personalizar cada pieza cerámica se ha desactivado ya, al alcanzar el límite previsto pues se ha cubierto la fachada virtual reproducida en la web. No obstante, el proceso continúa abierto y cada interesado podrá convertirse en ‘Amigo’. Cada uno recibirá un pin inspirado en una de las piezas cerámicas, que les identifica como tal. El pin puede recogerse presentando el código de amigo en la sede de la Fundación Botín en Pedrueca, de lunes a viernes de 8.00 a 20.00 horas. También en la sede de la Fundación en Madrid, a partir de febrero.

Información y consulta

En paralelo, la Fundación continuará en las próximas semanas su labor de difusión del Centro y su proyecto. Estas Navidades, hasta el día 5, una caseta ubicada en la plaza Pombo, frente a la librería Gil, sirve de punto de información, formación y consulta (de doce a dos y de cinco a ocho), en busca de potenciar la presencia y contacto con la calle. La Fundación mantendrá las reuniones periódicas con asociaciones y colectivos para dar a conocer el Centro. Citas que se ampliarán y serán abiertas a los Amigos sumados al proyecto. En la web, señala Fátima Sánchez, se han sucedido los testimonios de creatividad y de participación expresados en el foro virtual por los Amigos. La Fundación Botín, que analizará los perfiles, alaba la pluralidad social sumada al Centro.

En paralelo, junto con la Fundación Santander Creativa se generarán actividades que puedan conectar a la ciudad con el Centro Botín y así aprovechar los espacios públicos que genere en el futuro su apertura. Tras las Navidades, Benjamin Weil se incorporará a su puesto como director artístico del Centro Botín, aunque ya se ha ido dando cuerpo a la programación expositiva que acogerá el edificio de Piano tras la muestra inaugural destinada a Carsten Höller. El creador belga realizará un proyecto «expresamente» para el espacio santanderino que requerirá «la interacción del público» que lo visite.

Antes, entre marzo y abril, la Fundación dará a conocer el informe sobre contenidos. Según la Fundación, se mantienen los plazos de ejecución de las obras aunque no se ha fijado aún una fecha oficial para la inauguración del Centro que abrirá sus puertas en verano.