Renzo Piano toma el pulso al Centro Botín

Renzo Piano, en el centro, junto a Carlos Saura (a la izquierda), en su visita al centro Botín.
Renzo Piano, en el centro, junto a Carlos Saura (a la izquierda), en su visita al centro Botín. / Antonio 'Sane'
  • El arquitecto genovés supervisa in situ la cuenta atrás de las obras y se reúne con el presidente de la Fundación, Javier Botín

La línea cada vez más delgada entre los trabajos finales y los remates de las obras del Centro Botín fue cruzada ayer por su creador y valedor. El arquitecto genovés Renzo Piano, cuya presencia en Santander no se ha prodigado públicamente en los ya más de cuatro años de construcción sobre el muelle de Albareda, recorrió las instalaciones del doble volumen edificado, Este y Oeste, frente a la bahía. Piano supervisó acompañado de su equipo el estado de los trabajos, que ya apuntan hacia su recta final. Hace prácticamente un año que se registró la última visita del arquitecto a lo que será el equipamiento cultural de la Fundación santanderina y su primera creación en España.

El coautor del Centro Pompidou, que recorrió la construcción por la mañana y tras almorzar abandonó Santander sobre las cinco y media de la tarde, mantuvo una reunión en la propia caseta de obra principal (donde se concentra el equipo de obra y administración) cercana a la Grúa de piedra, con el presidente de la Fundación, Javier Botín; el director general de la institución, Iñigo Sáenz de Miera, y los responsables de los equipos y representantes de la UTE, siempre con un testigo especial: el cineasta y fotógrafo Carlos Saura que, desde 2003, afronta un documental sobre el desarrollo del proyecto.

Renzo Piano, que pulsó el ritmo de las obras, mostró su satisfacción por la marcha de los trabajos, aprobó el estado actual del proyecto y no puso objeciones en propiciar la inauguración del edificio «lo antes posible». El Centro Botín, tras superar graves problemas técnicos, que llegaron a su cenit el pasado año, se asoma ya a su trayecto definitivo, aunque oficialmente la Fundación elude hablar de plazos.

Piano y Emilio Botín dieron el banderazo de salida de la construcción de esta infraestructura, con destino cultural y educativo, en junio de 2002. Con la vista puesta en el Mundial de Vela, se fijó en el verano de 2014 el final de la construcción. De hecho, a finales de 2013 un sonriente Piano visitaba las obras y dejaba una reflexión optimista: «Este próximo verano estará hecho». El arquitecto siempre ha subrayado que su proyecto «será un gran atractivo para la ciudad». Ya entonces el director de ‘Deprisa, deprisa’, Carlos Saura grababa su documental, un proyecto producido por Morena Films, en manos de Lucrecia Botín y Alvaro Longoria, que ayer estuvieron también presentes durante la visita del autor de la torre The Shard de Londres.