El Centro Carolina López-Dóriga ya atiende a una veintena de menores

El Centro Carolina López-Dóriga ya atiende a una veintena de menores
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Santander cubre las necesidades de 400 familias a las que apoya de continuo desde cinco instalaciones para niños y adolescentes

Violeta Santiago
VIOLETA SANTIAGOSantander

Una veintena de niños y adolescentes santanderinos (16 ya lo utilizan y cuatro se incorporarán en breve) se benefician de los servicios que ofrece el Centro de Día de atención al menor Carolina López Dóriga, un espacio ubicado en el barrio de Porrúa desde el que se desarrollan programas de intervención con niños de entre 6 y 17 años y sus familias.

El objetivo es paliar la «desprotección moderada infantil» y dar cobertura a aquellos que necesiten un refuerzo de sus conductas positivas, además de ayudar si los padres no tienen suficientes recursos personales o materiales para dar cuidados, educación o supervisión. También se quiere que sea un punto de formación y de ocio creativo desde el que apoyar a los que precisen aumentar sus habilidades sociales o académicas.

La alcaldesa de Santander, Gema Igual, y la concejala de Familia y Servicios Sociales, María Tejerina, visitaron ayer la instalación, que inició su trabajo hace tres meses. Igual explicó que los servicios sociales de atención primaria municipales realizan una intervención continuada con unas 400 familias.

«El próximo año se destinarán 950.000 euros a programas y políticas para menores»

«El Presupuesto de 2018 incrementa en un 12,5 % lo que dedica Santander a la atención de la infancia» Gema Igual, Alcaldesa de Santander

Este centro de día nació de una peculiar voluntad: la de la periodista Carolina López-Dóriga que dejó en 2012 en herencia a la ciudad unos 130.000 euros con la petición de que sirvieran para atender a niños desfavorecidos. Su deseo se ha hecho realidad en un local de 100 metros cuadrados de la calle Navarra que ha sido reformado y adecuado con parte de esa donación. El bajo era antes sede de la banda municipal de música. El resto se está destinando al sostenimiento del centro y a pagar al personal que desarrolla allí su labor.

El trabajo de los técnicos consiste en asistir a las familias para que mejoren la atención que prestan a sus hijos. Se organiza en torno a cuatro programas básicos: programa de promoción del desarrollo personal y social; programa de tutoría; programa de tiempo libre y participación comunitaria; y programa de hábitos de estudio, este último dirigido a los menores, a los que se respalda para evitar que fracasen en los estudios.

Espacios polivalentes

El centro presta atención de lunes a viernes y de octubre a junio. En los períodos vacacionales se realizan actividades complementarias con un carácter más lúdico.

Poner en pie este lugar ha supuesto más de dos años de trámites porque hace ya mucho que finalizaron las obras de rehabilitación de la sede.Las instalaciones cuentan con varios espacios polivalentes que se van adaptando a las circunstancias: hay una gran sala de usos múltiples, otras dos para usar conjuntamente con grupos de menores (en función de sus edades y necesidades), un despacho de dirección y coordinación y otros dos despachos más amplios, tanto para la intervención específica con menores y sus familias como para la realización de actividades que requieran la organización de grupos más pequeños.

Cinco centros

Con éste ya son cinco los centros y programas de atención a menores en Santander. Los otros son Albura, en la Finca Jado; Entrepatios, en la Ensenada del Arte del Barrio Pesquero; El Roblón, en nueva Montaña y La Gota de Leche, en Cisneros. La alcaldesa señaló que en la capital cántabra viven alrededor de 28.000 niños y adolescentes y remarcó «el compromiso del Ayuntamiento con la atención de esos menores y con la protección de sus derechos». En este sentido, recordó que el próximo año se destinarán 950.000 euros «a las distintas políticas orientadas a menores, un 12,5 % más de lo que se ha dedicado a este capítulo» en el año que está terminando.

Entre esos programas se incluyen iniciativas como 'El Veranuco', 'El Inviernuco' y las actividades para menores en centros cívicos, que suponen un desembolso anual en torno a los 300.000 euros. A las ludotecas se destinan 275.000 euros; a las becas de guardería otros 210.000 euros (aunque esta cantidad es ampliable) y los programas Sábados Tarde y Cine en La Enseñanza cuestan otros 45.000 euros.

Los centros de atención a menores en riesgo de exclusión social se llevarán 120.000 euros del presupuesto.

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