El Centro Madrazo, tras su reforma, se postula como un nuevo foco cultural

El salón de actos y sus palcos, con capacidad para noventa personas, es el espacio principal tras la reforma.
El salón de actos y sus palcos, con capacidad para noventa personas, es el espacio principal tras la reforma. / Javier Cotera

Tras la rehabilitación de los últimos siete meses, a través de una completa renovación de las instalaciones, el espacio reabre sus puertas la próxima semana

Guillermo Balbona
GUILLERMO BALBONASantander

La luminosidad, los espacios diáfanos, la funcionalidad y la estética son los factores que sustentan el ‘nuevo’ Madrazo. No se buscaba una reforma integral sino la revitalización y rehabilitación de un espacio que permanecía oscuro, asfixiado y con dependencias acogotadas. Más moderno, tras el mejor aprovechamiento del espacio, que también es más accesible para las personas con discapacidad, se busca ahora dotarlo de mucha más vida. En los últimos siete meses el edificio de la antigua lonja de pescado, hoy Centro Cultural, ha sido sometido a una obra abordada íntegramente desde el Ayuntamiento, tras el acondicionamiento del entorno, convertido en plaza, y a la espera de que le acompañe la reforma del tradicional Mercado de Puertochico.

467.000 euros de presupuesto. Desde la apertura de 1983 no se había reformado el edificio de manera integral. La actuación respeta la ubicación y configuración de los usos principales, sala de actos y biblioteca, y ha supuesto la instalación de un ascensor adaptado y completamente acristalado.

El rehabilitado centro será reinaugurado la próxima semana. Una exposición con fondos de artistas que han pasado por sus salas durante años y un ciclo de conciertos acompañarán la reapertura de puertas.

Su renovado salón de actos, las instalaciones de su biblioteca y la doble sala de exposiciones, en la planta baja y en la primera, son sus espacios públicos estrella. El proyecto de acondicionamiento surgió de la voluntad de «revitalizar el centro cultural respetando los usos existentes pero mejorando sustancialmente sus condiciones funcionales y estéticas». En realidad una adaptación coherente, práctica y funcional del envase a sus posibles usos futuros.

Los datos

Cifras
Inicio de las obras: 21 de enero y se han prolongado hasta primeros de este mes
Superficies
La total construida, en planta baja, primera y segunda es de 775,09 m² y la útil de 585,51 m². Las salas de exposiciones (planta baja y primera) suman unos 154m²
Biblioteca
Mayor superficie y renovación total del mobiliario. Nuevas estanterías (con altura adecuada a usuarios en silla de ruedas) garantizando la existencia de recorridos accesible. Zona infantil diferenciada
Otras actuaciones
Nuevo ascensor adaptado y completamente acristalado. Se ha ampliado la zona de administración- conserjería introduciendo un mostrador de atención al público comunicado visualmente con la entrada al edificio. La reforma ha supuesto una completa renovación de iluminación y climatización. Además se han renovado los revestimientos y los acabados de fachada

Pero, ¿qué pretende ser el Centro Madrazo tras su apertura? La concejala de Cultura y Turismo, Míriam Díaz, asegura que el objetivo municipal es que se convierta en un foco de actividad cultural de una zona de Santander que ha cambiado, crecido y renovado profundamente. El barrio de Tetuán, a su juicio, goza de gran dinamismo gracias a los cambios que han tenido lugar en la zona y al empuje de vecinos y empresarios. «Reforzar y ampliar las posibilidades culturales en esta zona era una obligación».

Abordado por técnicos municipales de los servicios de arquitectura y cultura, con José Domingo Vellella, arquitecto municipal, al frente, el trabajo tenía como fundamento «hacer que el continente se adecuara al contenido y dar un servicio público renovado, accesible y atractivo a los vecinos». La artista Sara Huete, que encabeza la coordinación de los centros culturales, y Pablo Susinos, al frente de la red de Bibliotecas municipales, han complementado las tareas a la hora de dar nueva vida al Madrazo. La concejala subraya que «no se trataba de derribar el edificio por dentro, sino de adaptarlo a los usos que nos demandaban».

Espacios

Un salón de actos dotado técnicamente para desarrollar propuestas de pequeño y medio formato, donde poder escuchar recitales, ver proyecciones, disfrutar de un concierto acústico o una pequeña obra de teatro; dos salas de trabajo para reuniones de colectivos, cursos o talleres; otros tantos espacios expositivos donde mostrar el trabajo de los artistas que buscan un lugar donde exhibir sus obras, y una biblioteca completamente renovada que ha aumentado al máximo su tamaño para dar un mejor servicio a sus socios. «No podíamos, ni queríamos hacer un centro más grande, se trataba de potenciarlo y creo que se ha conseguido».

La planta superior, que ha ganado en espacios y luminosidad, vuelve a acoger la biblioteca. / Javier Cotera

Tras su rehabilitación el plan municipal proseguirá ahora con la reforma de los centros de Jado y Ateca, situados en General Dávila y Monte; el conservatorio municipal Ataúlfo Argenta; el desarrollo de todo el barrio de La Florida, con una nueva biblioteca municipal, la rehabilitación de la Biblioteca de Menéndez Pelayo y el fortalecimiento del MAS, actualmente en obras que se prolongarán hasta final de año.

En el cajón están dotaciones como la Fábrica de Creación que «será una realidad el próximo año con un proyecto pionero en Cantabria». Díaz asegura que se trabaja ya «con el sector cultural en la definición y dotación de los espacios de ‘la fábrica’ y estoy convencida que será un punto de partida muy importante para lograr un espacio de formación y creación único en la región».

¿Cuáles han sido las principales actuaciones materiales en el edificio de Puertochico? El proyecto ha respetado la ubicación y configuración de los usos principales de la infraestructura, sala de actos y biblioteca, pero como novedad se ha introducido un ascensor adaptado, completamente acristalado. En su planta baja los cambios de distribución se han circunscrito a la zona de despachos y conserjería. Y se ha ampliado la zona de administración introduciendo un mostrador de atención al público comunicado visualmente con la entrada.

La renovada recepción y el ascensor al fondo. / Javier Cotera

En la segunda la superficie destinada a biblioteca aumenta incorporando parte del vestíbulo preexistente, logrando recintos más amplios y diáfanos, así como diferenciando un espacio específico como área infantil. Y se ha abordado una total renovación en equipamientos tanto en la sala de actos como en la biblioteca.

La reforma ha supuesto una completa renovación de las instalaciones de iluminación y climatización. Además de las instalaciones se han renovado los revestimientos, carpintería interior, aparatos sanitarios y mecanismos eléctricos actualizando la imagen del edificio. También se han renovado los acabados de fachada, limpiando la piedra, pintando carpinterías y muros y sustituyendo las dos puertas de entrada. En la sala de actos se sustituyeron las butacas reduciendo su número «a fin de garantizar la exigible anchura de pasillos y de disponer de espacio para las plazas destinadas a espectadores usuarios de silla de ruedas». En los palcos, excesivamente estrechos se han sustituido las butacas por sillas más adaptables al espacio disponible. Además se ha previsto «una instalación de bucle magnético destinada a mejorar la percepción de espectadores con discapacidad auditiva».

«Ahora toca llenarlo de vida» , subraya Míriam Díaz. El Ayuntamiento, que acaba de abrir una convocatoria de cesión de espacios para el desarrollo de propuestas culturales que puedan llegar desde el sector creativo de la ciudad, trabaja en una programación de actividades de cara al próximo curso que viene que haga de los centros culturales de barrio «verdaderos contenedores culturales» repartidos por Santander.

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