Cruceristas a pie de Centro Botín

Un grupoo de turistas, recién llegados del crucero 'Oriana', pasea junto a la bahía bajo el Centro Botín.
Un grupoo de turistas, recién llegados del crucero 'Oriana', pasea junto a la bahía bajo el Centro Botín. / Javier Cotera

Muchos visitantes optaron por el museo de arte y coincidieron en definirlo como un edificio «muy bonito y que proporciona grandes vistas» | 1.844 turistas llegaron ayer a Santander a bordo del crucero 'Oriana' para conocer Cantabria y visitar sus lugares más emblemáticos

JONATHAN LLATA SANTANDER

Sombreros, chanclas con calcetines, mochilas y grandes cámaras de fotos... No podían ocultar su condición de turistas. Y la mayoría, británicos. Acababan de desembarcar justo a pie del Centro Botín. Todos ellos llegaron en el crucero 'Oriana', consignado por Pérez y Cia, que recaló ayer en el Muelle Almirante en torno a las ocho de la mañana, procedente del puerto de La Rochelle, en la que ha sido su cuarta y última escala de la temporada en Santander. Lo hizo con 1.844 pasajeros y 810 tripulantes a bordo.

La mayoría de los cruceristas cumplían el perfil esperado en este tipo de viajes: parejas de edad avanzada y con ganas de conocer mundo a través de un viaje plácido. Entre tanto turista costó encontrar cruceristas jóvenes porque, como decía Kara, habitual de los cruceros, «este tipo de viajes son más utilizados para descansar y relajarse», y quizá por ello los más jóvenes buscan otro tipo de viajes más movidos o atractivos para su edad. Para muchos de los que ayer bajaron del 'Oriana' era la primera vez, mientras que otros decían ser 'expertos' en este tipo de travesías. La experiencia de una familia irlandesa que viajaba por primera vez a bordo de un crucero fue «totalmente tranquilizadora. Hemos escogido el crucero para conseguir descanso y paz», señalaron.

La primera parada para los cruceristas que optaron por el paseo por la ciudad fue el Centro Botín. La mayoría reconocía no tener noticia del Centro, pero sí se quedaron asombrados con el edificio y el lugar en el que está situado. Varios de ellos coincidieron en definir el museo de arte como «muy bonito y que proporciona grandes vistas» por lo que decidieron subir hasta la zona más alta y guardar un recuerdo en forma de fotografía. Otros simplemente retrataban la «hermosa» obra inaugurada hace un mes. Sin duda, el edificio no pasa desapercibido para quienes que visitan Santander y buena parte de ellos no dudaron en aprovechar la oportunidad y entrar al Centro para deleitarse con un gran número de actividades.

Otros se dedicaron simplemente a pasear junto la bahía, tomar un café sentados bajo la sombra que proporciona el edificio, admirar las vistas, sentir la brisa marina y hacerse selfis para luego adentrarse y callejear por la ciudad.

Una vez disfrutado del Centro Botín, una parte de los viajeros realizaron excursiones por la ciudad, con las alternativas de ocio que proporciona la Semana Grande, y también para conocer sus principales atractivos a través de una ruta panorámica en autobús turístico y otra en bicicleta.

Otro número importante de cruceristas realizó también excursiones a otros puntos de interés cercanos, entre ellos, Comillas y San Vicente de la Barquera, Santillana del Mar y el Museo de Altamira, o el Parque de la Naturaleza de Cabárceno.

Como anécdota, los pescadores triunfaron en esta visita ya que los turistas parecían quedarse perplejos con su trabajo; algunos llegaron a permanecer muchos minutos sin perder ojo esperando que algún pez picara el anzuelo. Tras finalizar las visitas, los cruceristas subieron a bordo y abandonaron la capital cántabra a las 16.30 horas siguiendo su recorrido con destino a Ferrol.

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