Una pelea «tumultuaria» en Santander acaba con un apuñalado y dos detenidos

Intersección de las calles Gándara y Ataúlfo Argenta./Google
Intersección de las calles Gándara y Ataúlfo Argenta. / Google

Daniel Martínez
DANIEL MARTÍNEZSantander

Dos jóvenes acabaron en la madrugada del domingo ingresados en el hospital Valdecilla con heridas por golpes, fuertes dolores y un susto más que importante en el cuerpo debido a un pinchazo por arma blanca, por un hecho tan simple como negarse a dar tabaco a unos individuos que se lo habían pedido cuando se cruzaron por la calle en una zona de ocio nocturno de Santander. Ambos heridos sufrieron lesiones de gravedad. Uno de ellos después de ser apuñalado, y su acompañante –había más personas en el grupo, hasta ocho entre agredidos y agresores, todos de nacionalidad española– perdió varias piezas dentales debido a las patadas y puñetazos en la boca que le propinaron.

Según confirmó ayer la Policía Nacional en un comunicado, como consecuencia de estos hechos que tuvieron lugar en las inmediaciones de la calle Ataúlfo Argenta de la capital han sido detenidos dos varones, con iniciales D. L. G. y I. P. E., de 25 y 19 años, respectivamente, como presuntos autores de sendos delitos de lesiones graves. Uno de ellos fue el que utilizó una hoja de cuchillo sin mango que portaba para asestar un pinchazo en el costado derecho al otro joven, que ya ha podido ser dado de alta en el hospital. A la espera de que se produzca el juicio, los detenidos ya están a disposición judicial. Los policías también han confirmado que al menos uno de ellos es un viejo conocido de la autoridad y cuenta con un largo historial de antecedentes.

Fue una patrulla policial la primera que acudió al lugar de los hechos cuando, alrededor de las 5.00 horas, un ciudadano alertó de que se estaba produciendo «una pelea tumultuaria» en la intersección de las calles Gándara con Ataúlfo Argenta. Según el atestado policial, después del intercambio de palabras entre ambos grupos de jóvenes, los agresores empezaron a propinarles empujones, patadas y puñetazos a los integrantes del grupo de amigos, que apenas pudieron defenderse. A pesar de que algunos vecinos de la zona sí que notaron «algo más de jaleo de lo normal, que ya suele ser mucho», fueron pocos los que se percataron de la situación, ya que todo ocurrió en unos pocos minutos.

Cuando llegaron, los agentes de la Brigada de Seguridad Ciudadana se encontraron a uno de los jóvenes con heridas sangrantes en el costado derecho de su cuerpo y al otro con varios dientes rotos como consecuencia de la paliza. Además, tuvieron conocimiento de que otras tres personas más –en principio, amigos de los anteriores– necesitaron protegerse en un conocido establecimiento hotelero del entorno de Puertochico.

Trató de esconder el arma

Después de atender a los heridos y solicitarles información sobre sus agresores, la Policía Nacional pudo localizarles a unos cientos de metros, en la calle Bonifaz, perpendicular a la calle Gándara. Cuando el presunto autor del apuñalamiento se percató de que los agentes intentaban detenerle, trató de esconder el arma blanca que había utilizado. La arrojó al suelo, pero los policías se percataron y pudieron recuperarla como prueba del presunto delito de lesiones graves. Junto a él se encontraba el otro individuo que había causado las lesiones en la cara y en la dentadura a la otra víctima.

La Policía Nacional destaca que, a pesar de la gravedad de la pelea, que pudo terminar con un balance mucho más negativo, los dos jóvenes agredidos recibieron el alta en el hospital de Valdecilla el mismo domingo y ya se recuperan de las lesiones.

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