«No voy a ver si pasa algo, voy a hacer que pase»

Cayetano Rivera, en los pasados Sanfermines./Jesús Diges
Cayetano Rivera, en los pasados Sanfermines. / Jesús Diges

Cayetano Rivera llega con ganas a Cuatro Caminos después de una voltereta en Ávila. «Me encanta Santander, su plaza y su afición»

ALFREDO CASASSantander

Días antes de afrontar su compromiso en Santander, Cayetano se recupera a marchas forzadas de las consecuencias -golpes, hematomas y erosiones- de la fuerte voltereta sufrida en la plaza de toros de Ávila el pasado domingo. El menor de los hermanos Rivera Ordóñez tiene metido entre ceja y ceja el coso de Cuatro Caminos. Consciente de la responsabilidad de cada paseíllo de la temporada, Cayetano vive por y para el toro. Los positivos resultados de sus actuaciones -Valencia, Sevilla, Jerez, Pamplona...- así lo certifican y legitiman. Pero eso ya es historia, pasto de hemerotecas; aún queda campaña por delante para seguir dejando huella y hacer de su nombre uno de los ejes de la presente campaña.

-¿Siente que tras su regreso a los ruedos es ahora un torero con más registros?

-La verdad es que no. Los cambios no se producen de la noche a la mañana; son producto de la dedicación y el trabajo, macerados por el tiempo. Evidentemente que mi tauromaquia ha evolucionado, se ha ido puliendo y enriqueciendo, pero yo sigo siendo el que era. Puede que los cambios sean más perceptibles para quienes observan desde fuera, desde la distancia.

«Las sensaciones que vivo en el ruedo no me las quitan ni los presidentes ni nadie»

-¿Es su temporada la del asalto a las plazas de máxima categoría -las de Valencia, Sevilla, Madrid, Pamplona...-?

-Así es. Dentro del planteamiento de temporada previsto por mí y mi equipo se encontraba el estar presente en todos los grandes abonos. Esa era nuestra voluntad pero, después, ya sabe que también depende de los empresarios. ¡Y de cómo vayan las cosas! También el devenir de la temporada influye después en las contrataciones.

-¿Se crece ante los grandes compromisos de la temporada?

-¡Eso dicen! (risas) Bueno, en realidad no sé si me crezco ante los grandes compromisos, la grandes citas, pero desde luego que son las que más me motivan e ilusionan.

-Únicamente se le ha resistido la contratación en Vista Alegre, en la plaza de Bilbao. ¿Qué le ha impedido verse anunciado en las Corridas Generales?

-Hubo unas primeras conversaciones con mi apoderado -el maestro Curro Vázquez-, pero desafortunadamente no se llegó a concretar. Reconozco que no verme anunciado en Bilbao fue algo que me entristeció; me hacía ilusión hacer el paseíllo en Vista Alegre, una plaza en la que cuajé tardes importantes y en la que me despedí de novillero.

-¿Cómo fue su debut en la Feria del Toro de Pamplona? ¿Impresiona la Monumental navarra?

-La verdad es que no sabía cómo reaccionaría al torear entre tanto bullicio, pero desde el principio pude conectar. Fue una tarde muy especial y emocionante que se resolvió con una cálida y multitudinaria puerta grande. Estoy muy agradecido al público de Pamplona por el cariño que recibí desde que llegué y espero mantener y alimentar el vínculo tan fuerte que mi familia siempre tuvo con esa plaza.

-¿A qué le supo la salida a hombros por la puerta del encierro?

-¡A gloria! (sonríe).

-Por cierto, ¿acusa el volumen y el trapío de los encierros de las plazas de primerísima categoría?

-La verdad es que no. Es verdad que el toro de las plazas de primera requiere una mayor concentración, pero la preparación física y técnica es la misma. El toro, grande o pequeño, es toro; nunca se le debe de perder el respeto.

-En el transcurso de la pasada Feria de Abril regresó a la Maestranza de Sevilla ¿Pesaba su involuntario concurso en el abono hispalense?

-Ya el pasado año manifesté mi intención y voluntad de estar anunciado y torear en Sevilla, pero la empresa de la Maestranza no lo consideró oportuno. No llamaron. Digamos que, simplemente, este año tenía más motivos para estar bien...

-¿Sintió desquitarse con los relajados naturales que le cuajó al ejemplar de Daniel Ruiz que cerró su actuación sevillana?

-¡Totalmente! No le voy a engañar, por muchos motivos, era una tarde especial. Cierto es que mi primer toro no me ofreció la más mínima opción, pero, por suerte, con el segundo de mi lote logré conectar con el público que llenó la plaza. Aunque el toro se rajó pronto a tablas, mientras duró me permitió vivir momentos mágicos.

-Antes de arrastrarse el toro, el respetable demandó unánimemente las dos orejas; el palco lo dejó en una. ¿Vive usted pendiente de los trofeos y la estadística o la suya es otra guerra?

-A todos nos gusta triunfar y es injusta la falta de criterio y sensibilidad que, en muchas plazas, exhiben algunos 'presidentes' -ruega que se entrecomille la palabra presidente-. Por suerte, las sensaciones que vivo en el ruedo durante las faenas, no me las quitan ni los presidentes ni nadie.

-Recuerdo un cambio de mano y una trincherilla con la que inició su faena en Las Ventas a un toro de Juan Pedro Domecq ¿Si los instrumenta un torero con el sello de artista aún estaríamos hablando de ello?

-Bueno, usted está hablando de aquellos muletazos, de aquel momento (silencio)... Así que algo artista debo ser (sonríe).

-Con el astado de Juan Manuel Criado que remendó su lote venteño, ¿sintió quedarse con tinta en el tintero?

-El toro fue a menos y no pude redondear la faena como me hubiera gustado, pero no me dejé nada en el tintero.

-Llega su compromiso santanderino. ¿Motivado?

-Estoy muy motivado e ilusionado con mi próximo paseíllo en Santander. El pasado domingo sufrí una aparatosa voltereta en Ávila y, entre todos, estamos haciendo todo lo posible para llegar en las mejores condiciones. Tengo muy claro que hoy estaré en el patio de cuadrillas de Cuatro Caminos. Y no voy para ver si pasa algo, voy para hacer que pase. Me encanta Santander, su plaza y su afición.

-Pudiendo dedicarse a otras muchas actividades, alguna de ellas más lucrativa, ¿por qué sigue toreando?

-Porque cada uno es como es... Y yo soy torero.

-En septiembre se celebrará la tradicional goyesca de Ronda ¿La retirada de su hermano Francisco le otorga a la corrida carácter de efeméride? ¿Siente nostalgia?

-En Ronda siempre siento nostalgia. Va a ser una tarde muy emocionante pero, me hace tan feliz y me siento tan orgulloso de mi hermano Francisco, que sólo me preocupa que salgan los toros que nos permitan expresar los sentimientos que llevaremos por dentro ese día.

-Última cuestión: ¿Siente que su cuadrilla es la más redonda del presente momento?

-Muchos de mis compañeros pensarán que su cuadrilla es la más redonda, la mejor... ¡Igual que yo! Pero lo más importante es que, además de contar con los mejores profesionales en el ruedo, cuento con una cuadrilla de una gran calidad humana. Ellos son mi familia en la plaza.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos