Huye de la Policía, choca con cuatro coches y se esconde en el baño de una gasolinera

El Seat León blanco, en el medio de ambos carriles donde lo abandonó el hombre huido antes de meterse en el baño de la gasolinera./Antonio 'Sane'
El Seat León blanco, en el medio de ambos carriles donde lo abandonó el hombre huido antes de meterse en el baño de la gasolinera. / Antonio 'Sane'
Santander

El conductor, que ha sido detenido, se dio a la fuga en el Barrio Pesquero y terminó atrapado en un atasco en la rotonda de El Corte Inglés

Susana Echevarría
SUSANA ECHEVARRÍASantander

Una persecución de película por la calle Castilla de Santander y una detención con picaresca y colaboración ciudadana incluída. Es el relato de lo ocurrido a primera hora de esta tarde cuando un hombre ha sido detenido en los baños de la gasolinera de Nueva Montaña, después de protagonizar una huida en coche desde el Barrio Pesquero, circulando en algunos tramos en dirección contraria, para terminar chocando contra cuatro vehículos que circulaban por la salida de la autovía S-10 hacia Nueva Montaña. Por el momento se le atribuye un delito de conducción temeraria, aunque la investigación sigue abierta para determinar las causas de la huida. El detenido iba indocumentado, pero según ha podido saber este diario, tiene 34 años y es de nacionalidad francesa. La Policía Nacional le buscaba, junto a otro compatriota, por haber cometido varios delitos, entre ellos robos con fuerza.

Las alarmas saltaron a las dos de la tarde, aproximadamente, cuando la Policía Nacional detectó un coche a gran velocidad saliendo del Barrio Pesquero. El automóvil, un Seat León blanco perteneciente a un taller que lo utiliza como vehículo de sustitución, había sido denunciado como robado y era conducido por un hombre joven.

Fue entonces cuando se inició una persecución de película. Los agentes siguieron al coche fugado por la calle Castilla a una hora en la que el tráfico era muy intenso. Además circulaba muy deprisa, haciendo zig-zag y poniendo en peligro al resto de conductores. A la salida de Santander, pasado el parque de La Marga, el conductor tomó la S-10 siguió haciendo un slalom por los tres carriles y se salió en el desvío hacia Nueva Montaña y El Corte Inglés, donde le esperaba un pequeño atasco antes de llegar a la rotonda. Había coches parados en ambos carriles, así que el 'fitipaldi' intentó pasar entre ellos.

La maniobra no le salió del todo bien y terminó golpeando lateralmente a tres de los coches parados y chocando con un cuarto automóvil, en el que viajaba una pareja con su hija pequeña. Esta fue la colisión que le obligó a parar y a abandonar el Seat en mitad de la carretera. El individuo salió corriendo hacia la gasolinera de Nueva Montaña, que está muy cerca de la rotonda. Se metió en el baño, intentando esconderse, pero algunos trabajadores de la estación de servicio que se habían dado cuenta de que algo raro sucedía le cerraron en el baño hasta que llegaron los agentes para detenerle. La Policía llegó pasados unos segundos. Según testigos presenciales, uno de los agentes se lanzó del coche a la carrera en busca del hombre. Incluso se tropezó cuando iba a llegar a la gasolinera. Cuando los trabajadores del establecimiento le abrieron la puerta del baño entró con ímpetu a por él.

Testigos presenciales

En la gasolinera había en ese momento numerosas personas que también se percataron de la huida a pie de este hombre y de que los agentes de la Policía Nacional venían tras él. «No nos ha dado mucho tiempo a asustarnos porque nos ha pillado de sopetón, pero cuando hemos visto a los policías detrás ya he pensado que era algo serio», señalaba un camionero que estaba aparcado junto a la gasolinera y que fue testigo de la detención.

Tanto los trabajadores de la estación de servicio como clientes y conductores que pasaban por la zona en ese momento oyeron el ruido provocado por las colisiones. «Vimos cómo un hombre, joven, que yo creo que no iba ni armado ni nada, se dirigía hacia la gasolinera. Se le notaba que estaba huyendo. Se metió en el baño -que está en un lateral de la estación de servicio- y enseguida fuimos a por las llaves y le cerramos la puerta por fuera. Cuando llegaron los agentes, unos segundos después, les dimos las llaves y entraron y le cazaron», relata uno de los empleados de la gasolinera, satisfecho porque todo se haya quedado en un susto.

Peor cuerpo se le quedó a Mila, que viajaba junto a su marido y su hija pequeña en el último coche contra el que chocó el detenido. «Ella ha sido la que se ha llevado el impacto mayor porque iba sentada en el asiento de detrás del copiloto. Ha sido un susto tremendo. Ya había dado antes a otros vehículos y venía a toda velocidad, como a cuarenta por hora o así. Y cuando ha llegado a nuestra altura no ha frenado y nos ha dado de lleno. Al dar contra nuestro coche se ha frenado y ya no ha podido seguir. Ha sido entonces cuando ha salido del coche. Nosotros al verle salir y correr así nos hemos asustado un poco y, claro, es que encima venía la Policía persiguiéndole», explicaba Mila mientras esperaba a la grúa y a un familiar para que la acompañase al hospital para que le hiciesen una revisión a la pequeña.

La Policía Local de Santander también se desplazó hasta el lugar de los hechos, ya que al estar el coche de la fuga en el medio de la carretera se formó un pequeño atasco que obligó a regular el tráfico en la rotonda.

El detenido fue trasladado por los agentes de la Policía Nacional hasta sus dependencias y, según confirmaron desde el CNP, se le va a acusar de un delito de conducción temeraria «por el momento».

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos