La Magdalena popular cumple 40 años

Imagen aérea de la península de La Magdalena, finca y edificaciones que en origen fueron un regalo de Santander al rey Alfonso XIII./Roberto Ruiz
Imagen aérea de la península de La Magdalena, finca y edificaciones que en origen fueron un regalo de Santander al rey Alfonso XIII. / Roberto Ruiz

Hace cuatro décadas que el Ayuntamiento compró a don Juan de Borbón la propiedad real

JUAN CARLOS FLORES- GISPERT SANTANDER.

Han pasado cuatro décadas como en un suspiro. El 25 de noviembre del año 1977 ante el notario de Madrid José Roán Martínez, el alcalde de Santander Juan Hormaechea Cazón compraba a don Juan de Borbón, hijo y heredero del rey Alfonso XIII, la península de La Magdalena (23 hectáreas) y todos los edificios incluidos en ella que eran de su propiedad. Don Juan, padre del rey Juan Carlos y abuelo del rey Felipe VI, estuvo representado en la firma por su intendente general, César de Balmaseda y Echevarría, marqués de Casasola. La compra fue por 150 millones de pesetas (903.000 euros de hoy) con un crédito del Banco Santander.

Durante años, el boca a boca santanderino ha pregonado que al Banco Santander nunca se le devolvió el crédito para la compra de la posesión real que, dicho sea de paso, fue un regalo a don Alfonso XIII del pueblo de Santander, los nobles y los grandes empresarios e indianos santanderinos y cántabros. Si el Ayuntamiento devolvió a Emilio Botín Sanz de Sautuola y López (abuelo de Ana Patricia Botín Sanz de Sautuola y O' Shea, actual presidenta de la entidad) el dinero prestado por la entidad, nunca se ha sabido.

No hay evidencia documental de este asunto ni de otros términos, como que la pretensión de don Juan fue la venta por 500 millones de pesetas. Sí la hay de otros aspectos como que el crédito del Banco Santander fue al 9,5% de interés anual, como explica la póliza del préstamo que, en su cláusula adicional establece que «al término del primer año deberá rebajarse la operación en treinta millones de pesetas, al término del segundo año en otros treinta millones de pesetas y al término del tercer año deberá quedar totalmente cancelada la operación...». El documento tiene fecha de 23 de diciembre de 1977.

Un cheque del Santander

En el acto notarial en Madrid el 25 de noviembre de hace cuarenta años, Balmaseda recibió el cheque por valor de 150 millones y en el acuerdo con don Juan se estableció que «no satisfará cantidad alguna por el concepto de gastos e impuestos de la operación, ya que el impuesto de transmisiones patrimoniales recaerá sobre el comprador, el arbitrio de plusvalía es asumido por dicho pacto, con lo cual no procederá girar liquidación alguna por el Ayuntamiento ya que este será a su cargo y, por último, los gastos del otorgamiento de la escritura serán también por cuenta del Ayuntamiento en virtud del pacto establecido...». El documento tiene fecha de 5 de septiembre de 1977 y lo firma el letrado jefe del Ayuntamiento.

La finca, el palacio, las caballerizas y otros edificios de la península de 23 hectáreas eran propiedad del abuelo del Felipe VI, por herencia de su padre, Alfonso XIII

La estipulación tercera de la escritura de compraventa hace referencia a los que se denomina Exclusión de la Transmisión, y dice: «Quedan excluidos de esta transmisión las lámparas, cuadros, muebles y demás objetos existentes dentro del Palacio Real, los cuales quedarán, sin embargo, en depósito en el cual se encuentran actualmente, pero conservando la propiedad y libre disposición de los mismos S.A.R el conde de Barcelona (don Juan de Borbón). Todos ellos se relacionarán en un inventario que se confeccionará seguidamente y que será autorizado por el propio notario de la presente escritura. Se hace constar también que en el citado palacio existen unas habitaciones reservadas, cuyas llaves tiene don Juan Carrero, actual administrador de la finca por parte de S.A. R. el conde de Barcelona. Habitaciones en las que se contienen otros muebles, cuadros y objetos, los cuales quedan excluidos de la cláusula de depósito anterior puesto que serán retirados a su conveniencia por S. A. R, conservando mientras tanto la tenencia y ocupación de las habitaciones en que se encuentran».

Habitaciones reservadas

La estipulación cuarta del documento habla de los gastos. «Todos los gastos e impuestos, incluido el arbitrio municipal sobre incremento de valor de los terrenos, serán a cargo del municipio adquiriente, bien entendido que en el supuesto que por cualquier razón hubiese de ser satisfecho algún gasto, impuesto o arbitrio por el vendedor, el mismo sería reintegrado en su importe por el Ayuntamiento de Santander». Y la estipulación quinta deja claro que «el Palacio estará siempre a disposición de la Familia Real por si algún día quiere seguir honrando con su presencia a la ciudad de Santander».

Don Juan ydoña María en La Magdalena en 1982, junto con el rector de la UIMP Raúl Morodo.
Don Juan ydoña María en La Magdalena en 1982, junto con el rector de la UIMP Raúl Morodo. / DM

Desde entonces y hasta hoy, y aún habiendo sido sometido el palacio a una amplia remodelación y mejora y parcial transformación entre 1994 y 1995, en él siguen existiendo unas habitaciones reservadas y cerradas, que no se muestran a los visitantes y a las que se accede por un pasillo con una puerta que también permanece cerrada. Es el lugar en el que han dormido la reina Sofía y el rey Felipe, en algunas de sus visitas realizadas a Santander en las que han participado en actividades desarrolladas en el Palacio, en cuyos salones se muestran obras de arte, muebles y lámparas que siempre han estado en el edificio desde que, en el verano del año de 1913 los reyes Alfonso y Victoria Eugenia comenzaron sus veraneos en él, que duraron hasta septiembre de 1930. Esa es otra historia.

En 1977, año en el que la propiedad de La Magdalena pasó a manos municipales, don Juan había renovado, en documento del mes de julio, el convenio con la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) por el que el Ministerio de Educación y Ciencia pagaría 4 millones de pesetas anuales por el uso del palacio y la finca. Y aunque en el documento se omite con todo cuidado la palabra arrendamiento, «en definitiva no cabe duda de que la cesión de utilización de usos y disfrute y la intercurrencia de una compensación económica, están proclamando que se trata de un contrato de esa clase», explicaba el intendente General de la Casa de S.A.R. el conde de Barcelona, marqués de Casasola, al letrado santanderino Luis de la Vega Pereda, en carta fechada el 17 de diciembre de 1976. Y añadía: «La cuestión estriba ahora en qué repercusión fiscal posible podrá tener ese convenio si es conocido por Hacienda».

Herencia del rey Alfonso XIII

Don Juan vendió más patrimonio heredado de su padre, obteniendo fondos para vivir y para instalarse en España con el retorno de la democracia y la monarquía. Vendió en 1972 la Real Casa de Campo de Miramar (en San Sebastián) al Ayuntamiento donostiarra, por 102.500.000 pesetas. Y en 1978 la isla de Cortegada regalada a don Alfonso XIII por las autoridades de Arousa después de ser expropiada a los vecinos. Don Juan obtuvo de una inmobiliaria 60 millones de pesetas. También adquirió su residencia Villa Giralda en Estoril en 1979 por 2,1 millones de escudos y la vendió en 1990 en 85 millones de escudos. Y La Magdalena en 150 millones... Como explica el escritor José María Zavala, «don Juan liquidó todas sus propiedades en poco más de 300 millones de pesetas, equivalente a unos 18 millones de euros». La Magdalena fue tasada en 1912 con todos sus edificios, palacio, carreteras, parques y jardines en 7.624.000 pesetas, según el mismo autor.

Parte del dinero obtenido por don Juan de Borbón con la venta de la herencia de su padre fue invertido en la compra de su residencia Villa Giralda (Puerta de Hierro, Madrid), en la que se instaló en 1987 con su esposa María de las Mercedes de Borbón. Además del dinero que le pagó el Ayuntamiento, don Juan retiró muebles, enseres y ropas de La Magdalena que utilizó para amueblar su residencia de Madrid. Villa Giralda fue heredada a la muerte de don Juan por el rey Juan Carlos y sus hermanas las infantas Pilar y Margarita. El comedor de Villa Giralda está hoy en la casa de los reyes Felipe y Letizia, por herencia de don Juan a su nieto.

En 1988, don Juan fue investido alcalde de honor de la ciudad

Obtenida la propiedad de La Magdalena, el día 4 de diciembre de 1977 se celebraron actos organizados por el Ayuntamiento «para celebrar la toma de posesión por la ciudad de Santander de la península de La Magdalena». Tras izarse la bandera de la ciudad en el palacio, actuaron la Banda Municipal y el Grupo de Danzas de Santander. Cinco años después, en julio de 1982, don Juan de Borbón pisó de nuevo el palacio de la Magdalena, acompañado de su esposa doña María y del rector de la UIMP, Raúl Morodo. El 30 de octubre de 1988, don Juan fue investido Alcalde Honorario de Santander, en la que nació, como él mismo relató, su vocación marinera. Una placa lo recuerda en el salón de plenos.Era alcalde Manuel Huerta.

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