Los muebles del Hotel París, a los museos

La familia que durante más de un siglo ha regentado el establecimiento dona parte de sus bienes

El comedor de Hotel París hacia 1900, con las sillas thonet, las lámparas del primer casino y otros elementos que han sido donados/DM
El comedor de Hotel París hacia 1900, con las sillas thonet, las lámparas del primer casino y otros elementos que han sido donados / DM
Juan Carlos Flores-Gispert
JUAN CARLOS FLORES-GISPERTSantander

La memoria del Hotel París seguirá viva en los documentos generados durante un siglo de regencia del establecimiento a cargo de los descendientes de Felipa Brera, en sus muebles, en los enseres, en las fotografías y en los recortes de prensa, además de en los recuerdos familiares. Parte de todos esos bienes seguirán teniendo vida pública, a la vista de quienes sepan admirarlos.Los muebles importantes han sido donados por la familia al PalacioReal de la Magdalena, los muebles de menor categoría al Museo Etnográfico de Cantabria y parte de la colección fotográfica ha sido destinada al Centro de Documentación de la Imagen (CDIS) del Ayuntamiento de Santander. Otra parte ha sido vendida a diferentes personas y sociedades, entre ellas a La Taberna del Herrero, que ha decorado parte de su nuevo establecimiento hostelero de la S-20 (Santander) con enseres del centenario hotel. De esta manera el interesante patrimonio mueble del Hotel París se mantendrá en la historia santanderina.

La familia se ha quedado con documentos y algunos muebles, con la satisfacción del trabajo bien hecho durante cuatro generaciones atendiendo a miles de clientes y con el placer de que parte de su patrimonio familiar pasa a engrosar los bienes el patrimonio público mediante donación. ALa Magdalena han ido siete lámparas de bronce de cuatro brazos y globos, que adornaron los salones del primer casino de El Sardinero, de finales del siglo XIX y que acabaron en el Hotel París por la compra a sus propietarios cuando aquel edificio del primitivo Sardinero turístico fue derribado para construir el segundo casino.

El Palacio Real de la Magdalena, el Museo Etnográfico de Cantabria, la Biblioteca Municipal de Santander y el CDIS reciben documentos, fotografías y enseres

También acaba en las estancias de la antigua residencia de verano de Alfonso XIII, hoy propiedad municipal, una gran mesa de madera de tres metros de largo y metro y medio de ancho y sus sillas, obra de González de Riancho, que pertenecieron a la Casa Pardo, después llamada ElPromontorio, y que fue residencia del banquero EmilioBotín Sanz de Sautuola López hasta su fallecimiento, hoy gestionada por la FundaciónBotín.Y también han sido donadas a La Magdalena (Ayuntamiento de Santander) otras piezas que serán colocadas en el palacio, como son una sillería de estilo isabelino, un comedor completo con sus vitrinas, varias cómodas y varios dormitorios fechados en el año 1900, «cuando la pensión completa en el Hotel París costaba 12 pesetas», dice una de sus propietarios, Esperanza Fernández Abella, bisnieta de la fundadora y que ha gestionado el hotel entre 1996 y 2017. Los dormitorios donados a La Magdalena están formados por mesitas, lavamanos, armarios, lámparas, aparadores... todas las piezas de un dormitorio clásico. No falta tampoco en la donación a La Magdalena un comedor completo. Todas las piezas están en muy buen estado de conservación.

Otra parte importante de piezas del Hotel París ha ido al Museo Etnográfico de Cantabria, en Muriedas, de la red de museos del Gobierno de Cantabria. Aesta institución museística han sido donadas todas las piezas antiguas de la cocinas del París, además de biombos, cunas, cómodas, recogedores de mesa, ropas, faldones de cunas y todas las sillas thonet que, «desde siempre», estuvieron en el comedor del establecimiento hotelero. En el CDIS ha quedado depositada una colección de tarjetas estereotípicas a la albúmina con imágenes de diferentes países y a la Biblioteca Municipal de Santander ha ido buena parte de los libros y carteles que se guardaban en el hotel, publicaciones sobre Santander y su promoción turística, así como documentos del hotel y de negocios familiares, como la ganadería vacuna y fincas del abuelo de los propietarios, Pedro Fernández Herrán, explica otro de sus descendientes y copropietario del negocio, PedroFernández Lastra.

Documentos y enseres

«Había mucha documentación en el hotel porque hay que tener en cuenta que con esas dimensiones de edificio, durante cinco generaciones allí hemos guardado y conservado muebles y todo tipo de enseres, documentos, fotografías y muchas cosas más, en un edificio proyectado por Lavín Casalís, que es la última muestra auténtica, no copia, que queda en pie de 1870, de cuando Juan Pombo comenzó la promoción de El Sardinero como centro turístico y para tomar baños de mar», recalca Esperanza Fernández Abella. Otros destacados edificios clásicos de la zona, como son los hoteles Sardinero yRoma, son reconstrucciones fieles del original.El Sardinero sigue siendo hotel. El Roma, pisos de vecinos.

El edificio mantiene parte de la decoración original de 1900

Los propietarios del edificio del Hotel París (grupoSardinero) no han desvelado el futuro del inmueble, pero han dado una pista importante: «Lo que se haga será con la calidad del resto de instalaciones del grupo», explican desde la dirección. El arquitecto del grupo, Luis de la Fuente, ya ha visitado el edificio para ver el estado en que se encuentra y cómo se debe abordar su restauración o su derribo y reconstrucción con las mismas fachadas, tal como hiciera con el HotelSardinero, del mismo grupo. El HotelParís tuvo en sus buenos tiempos más de cien habitaciones, aunque desde hace tiempo sólo mantenía abiertas 51. La última planta se dedicó a almacenes y archivos. Retirados todos los muebles, los salones permanecen vacíos. En el comedor se conservan intactos frisos, escayolas y pilares. Está como en la foto de 1900.

El tercer piso del París llevaba años habilitado como desván de muebles y documentos, así que en sus archivos, esta familia de hoteleros tiene tesoros y muchas historias que contar, como para formar un libro de vivencias de ElSardinero y del mundo empresarial en la zona. «Pero todo tiene su fin.Somos muchos en la familia y hemos tenido una buena oferta económica para dejar el hotel. Hemos sentido mucha pena por desprendernos de tantas cosas, como el dormitorio de nuestros abuelos, que es uno de los que ha ido a parar a La Magdalena, y con él muchas cosas más que son historia de nuestra familia».

De cuatro generaciones de hoteleros, desde que Felipa Brera se iniciara en este negocio.Le siguió su hija Pilar MartínBrera y su esposo, Pedro Fernández Hernán, a quien sucedió su hija Pilar Fernández Martín con ayuda de sus seis hermanos. Y a Pilar le sucedió su sobrina, Esperanza Fernández Abella, hasta el año 2017, encargada en nombre de la sociedad familiar de echar el cierre y devolver el edificio a sus propietarios, el potente grupo hoteleroSardinero, que preside José Ramón Álvarez, heredero del imperio de su abuelo, donJosé Ribalaygua, y que reunió muchas de las propiedades del gran promotor JuanPombo. Elgrupo Sardinero es propietario en esa zona de playas de los hoteles Sardinero, Hoyuela y París, los bajos del Gran Casino y, en tiempos, también explotó el denominado Balneario de la primera playa, donde hoy se ubica el restaurante Maremondo (antes Rhin) y varios negocios más por concesión de Co

Dormitorio de los propietarios del HotelParís que ha sido donado al Palacio de la Magdalena
Dormitorio de los propietarios del HotelParís que ha sido donado al Palacio de la Magdalena / DM

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