La pasarela que renueva La Esperanza

Unos niños entregaron flores a dos comerciantes veteranos para simbolizar la continuidad comercial entre generaciones. En la imagen, todos con la alcaldesa. / Antonio 'Sane'

Los profesionales ofrecen una fiesta de bienvenida al espacio, ahora más accesible

Violeta Santiago
VIOLETA SANTIAGOSantander

El Coro Ronda Altamira, pinchos coloridos de fruta con piña, melón y cerezas –aparte de otros más clásicos–, el párroco de la iglesia cercana bendiciendo, decenas de vecinos, comerciantes y gobernantes locales. Ayer se dio la bienvenida a la pasarela del Mercado de la Esperanza con visita institucional por la mañana y celebración por todo lo alto por la tarde. Para el presidente de los comerciantes, Pablo Plaza, no era para menos: ‘la plaza’ se ha hecho accesible y mucho más cómoda, lo que convirtió la jornada en una de las «más importantes de su historia» ya que esta reforma hará que pueda ir a comprar más gente «y eso es un bien para todos. Esto es lo que queríamos».

Además, con la nueva pasarela que arranca en la acera y va guiando al peatón hacia el interior de la segunda planta (por la cara norte del mercado) no se acaba su proceso de renovación ya que tanto el Ayuntamiento como la Asociación de Comerciantes están en conversaciones para seguir promoviendo proyectos conjuntos de mejora de las instalaciones –«tanto interiores como exteriores»–, explicitó Plaza. El portavoz de los comerciantes señaló que La Esperanza «tiene que seguir siendo un mercado tradicional y familiar (que es lo que ha funcionado durante cien años). Modernizarlo, sí, pero sin perder su idiosincrasia».

En esta idea cuenta con el respaldo de la alcaldesa, que ayer pasó por el lugar en dos ocasiones para publicitar los cambios. Por la mañana acudió con varios grupos de personas que se desplazan en silla de ruedas para que conocieran las ventajas (hasta ahora, los ciudadanos con discapacidad tenían que subir a la planta de la carne, en el segundo piso, en el montacargas).

Por otro lado, en pocas semanas un vecino que viva en General Dávila podrá bajar al mercado con un carro de la compra y volver a subir sin esfuerzo ya que a pocos metros de la nueva entrada se encuentra el inicio de las escaleras mecánicas cuya construcción está casi finalizada y atraviesan toda la zona de Vistalegre.

Por la tarde Gema Igual participó en la fiesta, en la que fueron protagonistas comerciantes veteranos y unos niños que se representaron el ayer y el futuro de la lonja en la que lo mismo se encuentra un solomillo excelente que unos buenos tomates o una lubina fresquísima, entre otros muchos productos. Igual puso de relieve que éste no es solo un punto comercial, sino también «de encuentro. Y también uno de los mejores mercados de España, visitado por los turistas por su interés arquitectónico. Es una joya y una maravilla» de más de cien años, dijo, donde tienen fácil apreciar «la calidad» de las materias primas cántabras.

Residuos, lo siguiente

La reforma actual no se circunscribe al nuevo puente de acceso de 11 metros, aunque sea lo más llamativo, ya que se planteó un proyecto de accesibilidad de modo amplio para lo que se ha instalado un montacargas, un ascensor y se han acondicionado tanto los aseos como las oficinas. La alcaldesa subrayó que esta obra no era la primera (recientemente el Ayuntamiento remodeló la cubierta) ni la última, ya que está previsto que la asociación encargue otros proyectos y el Ayuntamiento los ejecutará. Por ejemplo, la modificación del sitio en el que ahora se depositan los residuos.

En la construcción que se dio ayer por inaugurada se han gastado 287.000 euros a partir de la petición de los comerciantes del Mercado de la Esperanza, que encargaron el plan que ha salido adelante al arquitecto Domingo de la Lastra. «Estamos invirtiendo en el sector comercial», sostuvo la alcaldesa, y recordó que también se trabaja hace tiempo en la reforma del Mercado de Puertochico, en donde se espera poder empezar la obra a «principios de 2018».

Marzo de 2015, el proyecto

Este proyecto se presentó públicamente en marzo de 2015 y no fue hasta agosto de 2016 cuando se inició. El Mercado fue inaugurado en 1904. En su día se diseñó para que solo la planta superior tuviera uso público, mientras que la inferior debía estar dedicada a almacenamiento y trasiego.

Y, lo que es más relevante, las dos plantas no estaban comunicadas entre sí por lo que era necesario salir a la calle para pasar de una a otra. Hasta 1940, tras la demolición del antiguo mercado de pescadería, no se incorporó este tipo de género al complejo, donde ocupó la planta a pie de calle.

Fotos

Vídeos