Peñacastillo quiere que se dé marcha atrás a los cambios del MetroTUS

Los vecinos, reunidos esta tarde en el Centro Cívico de Camarreal./Celedonio Martínez
Los vecinos, reunidos esta tarde en el Centro Cívico de Camarreal. / Celedonio Martínez
Santander

Más de 200 vecinos asisten al lanzamiento de la campaña ‘Al centro sin transbordo’ en la que se han unido tres asociaciones de la zona

Violeta Santiago
VIOLETA SANTIAGOSantander

El rechazo a las nuevas rutas de los autobuses del MetroTUS quedó ayer más que patente entre los vecinos de Peñacastillo, convocados a una reunión en el Centro Cívico de Camarreral, cuyo salón de actos se quedó pequeño para acoger a la cantidad de usuarios del autobús indignados contra los cambios introducidos por el Ayuntamiento el pasado 1 de febrero. Más de 200 personas mostraron su oposición, sobre todo, al transbordo que tienen que hacer ahora para llegar al centro de la ciudad en el intercambiador de Valdecilla, porque se han quedado sin bus directo. Pero no solo, porque hubo críticas de todo tipo: de lo caro que sale si no llevas la tarjeta ya que hay que pagar dos veces («te sale más barato coger un taxi»), por los retrasos que está habiendo («ayer 45 minutos en el intercambiador, con el frío que hacía»), porque ya es imposible ir de Peñacastillo al Mercado de México («y algunas estamos mayores para cargar con bolsas hasta Valdecilla»). La ristra de incidencias no tenía fin y ninguna era positiva.

Así que apoyaron con ganas el inicio de una campaña diseñada por un grupo de vecinas que tuvo como portavoz a Esteban Rebolledo, el último alcalde pedáneo del lugar. La iniciativa se ha llamado ‘Peñacastillo, al centro sin transbordo’ y se lanzó con la lectura de un manifiesto que explica las reivindicaciones y con una recogida de firmas. Seguirá con la petición de una reunión a la alcaldesa Gema Igual que, de no dar frutos concretos, hará plantearse movilizaciones el 2 de marzo, fecha para la que se ha convocado la segunda asamblea colectiva.

«Perjuicios innumerables»

Este viernes firmaron sobre la marcha unas 200 personas y se repartieron folios para que los asistentes recaben apoyos entre sus respectivos vecindarios. Los asistentes a la reunión, que duró exactamente 20 minutos, tienen clarísimo el objetivo: quieren que las líneas 13 y 3 –las que les han dado servicio siempre– vuelvan a cubrir las mismas rutas,, con las mismas paradas y los mismos trayectos. Los cambios han causado «perjuicios innumerables, como esperas y retrasos», expusieron.

En el manifiesto se señala, por otro lado, que «el coste del proyecto ha sido alto y no vamos a permitir que vaya contra nuestros intereses» o que la idea es «recobrar una conexión hasta el Ayuntamiento, que para eso pagamos». Rebolledo recordó que los políticos no pueden tomar decisiones «en contra de la calidad de vida de los vecinos», como habría ocurrido, y que «tenemos los mismos derechos que otra gente de la periferia» de la ciudad. «A otros no se les impone el transbordo», apuntó para agregar que hay residentes en Muriedas o Bezana que llega antes al centro que otros de Lluja o Camarreal.

Además avisó de que hace 30 años Peñacastillo «ya salió a la calle» en defensa de sus derechos y que volverá a hacerlo ahora si no se les atiende. Aunque dan de margen hasta el 2 de marzo. Si para dentro de tres viernes no ha habido avances, se planteará un calendario de actuaciones. Los asistentes a la cita remarcaron que la decisión municipal va, sobre todo, contra la gente mayor y contra las mujeres, «principales usuarias» de los autobuses.

Para sostener la reivindicación se ha formado una plataforma en la que están representadas tres asociaciones de vecinos: Virgen de Loreto, Primero de Mayo y San Joaquín (de Campogiro). Reman todas a una para conseguir una solución.

«Tendrán que parchear»

Justamente este viernes, el portavoz del Grupo municipal regionalista, José María Fuentes-Pila, exigió a la alcaldesa «que arregle el caos que ha generado con el MetroTUS», un proyecto que, sólo una semana después de su puesta en marcha, se ha demostrado que es un «fracaso absoluto», que ha perjudicado a miles de santanderinos que «viven en la periferia» y no ha supuesto «mejora alguna para los del centro».

«Tenemos más coches que nunca en Santander, marquesinas e intercambiadores llenos de gente pasando frío esperando un autobús que tarda más que nunca y los vehículos articulados a todas horas vacíos», denunció el regionalista, que vaticinó que «esto no va a funcionar». Puso como ejemplo la situación generada a los vecinos de Peñacastillo, que «tienen menos frecuencias en la línea 3 y encima con transbordo» por lo que cree que el MetroTUS está abocado o a «desaparecer o a ser parcheado», pero «siete millones de euros después».

José Ignacio Quirós, concejal de Movilidad Sostenible, acusó a Fuentes-Pila de tener «afán destructivo» y aseguró que esto «no va a frenar» el nuevo sistema de transporte público del TUS. Quirós apuntó que el lunes se introducirán algunas mejoras en la línea 3, ya anunciadas el jueves tras observar algunos desajustes en dicho servicio y acusó al portavoz regionalista de «no haberse enterado». El edil también invitó al regionalista a «superar su fobia a lo nuevo» y a cambiar su «discurso triste y derrotista» por ideas y propuestas.

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