La perfumería Avenida y la cadena Sfera ocuparán los bajos de Pérez del Molino

El edificio Pérez del Molino ha recuperado su fachada original. En la fotografía, obras de la perfumería Avenida./Roberto Ruiz
El edificio Pérez del Molino ha recuperado su fachada original. En la fotografía, obras de la perfumería Avenida. / Roberto Ruiz

La droguería reabrirá en mayo en un local de 300 metros y la tienda de ropa de El Corte Inglés se instalará por primera vez en el centro de la ciudad

JUAN CARLOS FLORES-GISPERTSantander

Las obras de transformación de la planta baja del edifico Pérez del Molino, en la calle de Juan de Herrera, han devuelto la fachada original a un inmueble que diseñó, tras el incendio de 1941, Rasines del Castillo, el mismo autor del edificio de Tabacalera de la calle de Antonio López, ahora vacío y que el Ayuntamiento convertirá en parte en centro cívico. La gran reforma de las plantas comerciales del edificio Pérez del Molino no solo le ha devuelto la imagen de antaño, tras la eliminación de añadidos, el voladizo y las máquinas de aire acondicionado, sino que abre la puerta a la instalación de nuevos comercios.

La perfumería Avenida, que ocupaba parte de estos bajos, reabrirá sus puertas en mayo, según confirmaron desde el GrupoRecio, propietario de esta cadena de establecimientos. No volverá a su espacio tradicional, al oeste del edificio, sino que pasará a ubicarse en un local en el este, junto a Caja Cantabria. Tendrá una superficie de 300 metros en una planta corrida, sin escaleras, y dará empleo a seis personas. Ya está en marcha la elección del personal, al tiempo que se realizan las obras de adecuación del local. La perfumería ofrecerá sus productos tradicionales (limpieza, droguería, perfumería..) además de la nueva línea de productos naturales y ecológicos, que desarrolla este grupo con sede en Salamanca.

En el resto del local se instala Sfera, del grupo El Corte Inglés, dedicado a la venta de ropa y con implantación en locales de calle en las principales ciudades españolas. Sfera, que se vende también en el centro comercial Bahía de Santander-El Corte Inglés, deseaba desde hace años instalarse en un amplio local en la capital cántabra. En el edificio Pérez del Molino dispondrá de casi 1.000 metros cuadrados de superficie. Sfera ya ha pedido al Ayuntamiento licencia para instalar la climatización e iniciar la obra, con el deseo de abrir entre verano y Navidad. En los locales de Pérez del Molino de la calle Rualasal, que ocupó Lera, se instalará un supermercado Lupa, que tiene muy avanzada la reforma, con la intención de inaugurar antes del verano.

En los locales de Pérez del Molino de la calle Rualasal se instalará un supermercado Lupa

Con las obras de los tres nuevos establecimientos se da un paso más en el relanzamiento comercial del centro de la ciudad. Para poder materializar estas aperturas ha sido necesario someter a las dos plantas del edificio a una amplia reforma que ha incluido el refuerzo de los pilares, la eliminación de los desniveles de la planta de Juan de Herrera, y el traslado del portal de esta calle, del centro de la fachada al este, junto a Caja Cantabria. Antes fue preciso desalojar a los inquilinos, entre ellos Lera y Hogar Hotel.

Los trabajos están siendo realizados por la empresa cántabra SIEC y ha pasado también por la eliminación de rótulos de antiguos inquilinos de la calle Rualasal, como la academia de inglés, que ocupó hace años varias plantas del inmueble, dedicado a oficinas y viviendas.

Un edificio de 1947 con una potente fachada

El edificio Pérez del Molino, que tiene 8.000 metros, es uno de los grandes inmuebles del centro surgidos tras la reconstrucción que siguió al incendio de 1941.Ubicado en la calle de Juan de Herrera, adosado a la iglesia de La Anunciación, se inauguró en 1947. Fue promovido por Pérez del Molino para reubicar sus almacenes de droguería. «Se nota que su autor, Rasines del Castillo, conocía las grandes obras de los arquitectos italianos del fascismo. Hizo una arquitectura muy potente y de limpieza en los paños, sin decoración, con grandes ventanales», dice el decano del Colegio de Arquitectos, Ignacio Villamor. Realizado en hormigón armado y con todas las comodidades de la época, se levantó en el solar donde estaba el edificio propiedad de Eduardo Pérez del Molino Rosillo que fue convento de los jesuitas, adquirido por este farmacéutico a finales del XIX. Su hijo, Eduardo Pérez del Molino Herrera, se encargó de construir el edificio que hoy conocemos.

La instalación de Sfera en esa gran superficie de la calle de Juan de Herrera es un paso más de la colonización del centro de la ciudad por las cadenas comerciales. En 2016 Mango se quedó con 1.500 metros del edificio Simeón; en 2017 Zara amplió su edificio hasta los 4.000 metros en la calle de Lealtad y, antes, Stradivarius y Pull and Bear (Grupo Inditex) se quedaron con 1.000 metros en Jesús de Monasterio, en el local que ocupó el viejo Simago.

Cadenas y franquicias han ido ocupando los locales que fueron dejando los comercios tradicionales en el último año. Pandora en el espacio que acogió la zapatería Ayllón; Vodafone, en la joyería Presmanes y Orange, en la zapatería Diamantina... En el centro están también Oysho (antes zapatería Pakar), Zara Home (antes Muebles Viuda de Torre), Sephora (donde estuvo Almacenes Santander)... y un largo etcétera de locales ocupados por cadenas naciones e internacionales donde antes hubo comercios independientes y tradicionales.

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