Puertochico pierde sus dos grandes murales artísticos eliminados por las obras

La construcción de un edifico en Peña Herbosa comienza a ocultar el mural de Boa Mistura.
La construcción de un edifico en Peña Herbosa comienza a ocultar el mural de Boa Mistura. / María Gil

La construcción de un edificio de pisos en Peña Herbosa oculta el gran corazón junto a la sede del Gobierno, y la reforma del Centro Madrazo elimina la analogía de 'El Jardín de las Delicias'

Juan Carlos Flores-Gispert
JUAN CARLOS FLORES-GISPERTSantander

Puertochico y sus vecinos se habían acostumbrado a que dos fachadas de otros tantos edificios estuvieran decoradas con murales artísticos. Los vecinos de Tetuán veían con agrado el mural pintado por Crajes en la fachada norte del Centro Cultural Doctor Madrazo, una analogía de 'El Jardín de las Delicias', de El Bosco, obra surrealista que realizaba una crítica a la crisis del pensamiento. Para el barrio, el mural era dar el toque artístico y moderno a esta antigua zona de la ciudad. La restauración de las fachadas del Centro Cultural se lo ha llevado por delante; la concejala de Cultura de Santander, Miriam Díaz, aseguró que se realizará otro mural en idéntica fachada.

En la calle Peña Herbosa, en la medianera de un edificio, junto a dos solares vacíos, Boa Mistura realizó un gran mural con un corazón, una obra titulada 'Cinco cabezas, diez manos, un solo corazón'. La construcción de un nuevo edificio de vecinos en el solar contiguo oculta el gran mural. El promotor de la obra, Antonio Jiménez Orta, aseguró a El Diario Montañés que su intención es poner a disposición de los artistas la fachada que resulte de la construcción «para que el barrio vuelva a tener un gran mural, una nueva obra de arte».

MURALES DE INTERÉS

Calle Alta
José Ramón Sánchez, Premio Nacional de Ilustración, recreó el mundo de 'Sotileza', de Pereda.
General Dávila
Óscar San Miguel, Okuda, y José Luis Serzo decoraron la medianera de un edificio de cinco alturas.
Calle Santa Lucía
Los alumnos de la Escuela Taller de Santander recrearon la primera imagen que se tiene de Santander, obra de Höfnagel de 1575.
Calle de Seve Ballesteros
En el muro del Club de Tiro, Rosh333 plasmó el fondo del mar y sus habitantes.
Calle de Tetuán
Junto al parque del barco, Marina Capdevilla, ha recreado a las señoras de barrio en la compra.

Ambos murales fueron realizados en 2013 dentro del quinto festival 'Desvelarte', una semana de arte y reflexión gracias a intervenciones artísticas, conferencias y presentaciones multidisciplinares por las calles de la ciudad. La capital ya contaba con tres pinturas murales anteriores de 'Desvelarte': en la calle de Castilla, obra del cántabro Okuda; en el Río de la Pila, obra de Roa, y en el Pasaje de Peña, sobre la boca de las estaciones, del colectivo ruso Zukclub. En la boca sur del túnel de Puertochico a Los Castros también hay otro mural: Jamk y Treze pintaron la obra 'Sueños de ser grandes', dentro de las actividades culturales 2009 de la Fundación Santander 2016.

Otros murales por la ciudad

Hay más intervenciones murales. En la zona de San Martín, el artista santanderino Alfredo Santos realizó, en el muro de un antiguo almacén y con motivo del Mundial de Vela, una intervención denominada 'Coordenadas', interpretación de los vientos que azotan esta zona de la ciudad. Muy cerca, y también por la celebración del Mundial de Vela, el alicantino Rosh333 realizó en el muro del club de tiro la intervención denominada 'Underwater' y plasmó todo lo que se puede encontrar en el fondo del mar; Huyro diseño un mural de figuras femeninas en la fachada del Centro Cultural de Numancia; Nuria Mora intervino en la calle del Monte, 43; Den XL & Jank pintaron papagayos y loros en la calle Lábaro; Judas Arronte pintó en el número 49 de la calle Santa Lucía; David Muñoz, en la calle de San Sebastián; Pixel Pancho, en el Paseo de Menéndez Pelayo; el colectivo Boa Mistura, en Pradro San Roque con el verso 'Pasión que desborda la tierra', y en la calle Alta, el santanderino José Ramón Sánchez recreó el mundo de 'Sotileza', con ejecución de Chema Román, Manuel Fuentes y los alumnos de la Escuela Taller de Santander. Estos mismos recrearon en la calle Santa Lucía la primera imagen que se tiene de Santander, obra de Georges Höfnagel en 1575, y frente al Centro Cultural de Caja Cantabria una gran fachada recuerda a los escritores cántabros.

Un amplio abanico de murales en las calles que este mismo año se ha completado con tres trabajos: uno en el Río de la Pila, otro en General Dávila, 264 -donde Okuda y Senzo han hecho una gran obra-, y otro en la calle de Tetuán, un mural de la artista Marina Capdevilla. También en el Río de la Pila, por iniciativa de Carlos Crespo, propietario de Bodega del Riojano, Okuda y Spok han decorado la fachada del edificio.

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