Ruth Beitia amadrina la entrega de la Bandera de Combate al buque 'Castilla'

Ruth Beitia ejerciendo de 'madrina' del buque Castilla. / DM

La atleta cántabra ha destacado el "orgullo" de poder amadrinar la entrega de esta Bandera

EUROPA PRESSSantander

El buque de asalto anfibio de la Armada Española 'Castilla' ha recibido este sábado en Santander la Bandera de Combate en un acto amadrinado por la atleta Ruth Beitia y en el que el comandante del buque, el capitán de navío Enrique Núñez de Prado Aparicio, ha destacado que será un "estímulo" más para encarar las misiones que desde el Gobierno del Estado le encomiende.

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La ceremonia castrense de entrega de la Bandera de Combate al 'Castilla', que le ha sido concedida por la Autoridad Portuaria de Santander (APS), ha tenido lugar a bordo del buque, atracado en el Muelle del Almirante de la capital cántabra, ha estado presidida por el secretario de Estado de Defensa, Agustín Conde.

Tras pasar revista a las tropas y después de la interpretación del himno nacional por parte de unidad de música del Tercio del Norte de Infantería de Marina, ha dado comienzo el acto con la entrega de la Bandera de Combate por parte del presidente de la APS, Jaime González, a la madrina Ruth Beitia.

La atleta cántabra, primera española que se alzó campeona olímpica de atletismo, ha destacado el "orgullo" de poder amadrinar la entrega de esta Bandera al buque 'Castilla' de la Armada Española, que ha participado en operaciones como el desalojo de la Isla de Perejil, la catástrofe del Prestige o la lucha contra la piratería en aguas de Somalia.

Para Beitia, es un "honor" reconocer con este emblema el "compromiso con nuestra patria" de la plantilla del buque 'Castilla' y hacerlo en una de las "bahías más bonitas del mundo", la de Santander, que "habeís engalanado con vuestra presencia".

Con esta bandera, ha dicho antes de entregársela al comandante del buque, se reconoce "vuestra defensa, valor y compromiso con nuestro país" y ha deseado que "la Virgen del Mar (patrona de Santander) y la Virgen del Carmen (patrona de los marineros) os guíen allí donde esta bandera os lleve".

Tras recoger la Bandera de Combate, Núñez de Prado Aparicio ha enfatizado que ésta reconoce el "sacrificio que se nos demanda" a los integrantes de la Armada Española y a la tripulación del buque 'Castilla' por lo que es "un estímulo" más para encarar las misiones que desde el Gobierno del Estado se les encomienden.

Ha destacado que, a pesar de que el deporte profesional y la pertenencia a la Armada son dos actividades "distintas", tanto a Beitia como a los integrantes de la tripulación del 'Castilla' "nos unen el esfuerzo, el sacrificio y la lealtad a España", cuya bandera ha señalado que la atleta muestra "orgullosa" en todos sus triunfos.

Además, ha afirmado que, con el recibimiento de esta bandera, se crean un "lazo perenne" entre el buque 'Castilla', Ruth Beitia y la ciudad de Santander que se transmitirá de la tripulación presente a las del futuro.

Posteriormente, el comandante ha salido a la cubierta del buque de asalto anfibio para izar la Bandera de Combate, algo que ha hecho mientras se volvía a interpretar el himno nacional y después el de la Armada Española por parte de la unidad de música del Tercio del Norte de Infantería de Marina.

Los integrantes de ésta han formado batallón en la ceremonia junto a una escuadra de gastadores de la Escuela Naval Militar, dos compañías de alumnos de la Escuela Naval Militar y una sección de formada por la dotación del buque de asalto anfibio 'Castilla' que, antes del acto, tenían previsto un desfile por el muelle pero se ha suspendido por el mal tiempo.

Al acto, en el que también ha tomado parte el delegado del Gobierno en Cantabria, Samuel Ruiz, han asistido unos 200 invitados entre los han destacado la consejera de Sanidad del Gobierno regional, María Luisa Real; o la presidenta del PP, María José Sáenz de Buruaga, y su antecesor Ignacio Diego.

Un hito para cualquier buque

La entrega de la Bandera de Combate es, junto con su botadura o su entrega a la Armada, uno de los hitos más importantes en la vida operativa de un buque de guerra.

Esta tradición tiene su origen en el Real Decreto de 28 de mayo de 1785 firmado por Carlos III y por el que se resuelve adoptar un nuevo pabellón para los buques de la Armada con el objeto de poder distinguirlos al entrar en combate "a larga distancia o con vientos calmosos". Es una lujosa prenda de tradicional significación, custodiada en lugar preferente a bordo, normalmente en la Cámara de Oficiales.

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