Semana Grande

"Procuro tener los pies en la tierra porque en la luna se está muy solo"

Pablo Alborán es una de las estrellas del festival Música en Grande de Santander.
Pablo Alborán es una de las estrellas del festival Música en Grande de Santander. / DM
  • pablo alborán | cantautor

  • El malagueño, que llenará este jueves el escenario de la Campa con miles de fans, prepara "un gran espectáculo"

Ya no es el chaval tímido que subía a los escenarios con 22 años. Ha cambiado de productor, de sello... «Ahora he podido implicarme más en la producción, tocar instrumentos y hacer que el productor respete mis maquetas», se reafirma amparado por las cifras de su último trabajo ‘Terral’, que no hace más que afianzar su hegemonía musical. Ha vendido millones de discos, casi tantos como fans lo siguen en redes sociales y conciertos. Las cosas le van muy bien, y eso le tranquiliza pese a que a veces reaparece el miedo de quien «cree estar viviendo un sueño». La vorágine sigue siendo la misma –la gira de directos le lleva este verano por todo el mundo y recala hoy en el escenario de la Campa–, pero con 26 años las cosas se ven de otra manera.

–¿Ha quitado ese temor al éxito repentino?

–No es una cuestión de miedo, sino de respeto. Valoro muchísimo todo lo que me ha sucedido y hay que darse cuenta de que a veces no todo dura para siempre. Han sido 5 años de mucho trabajo, donde había que mentalizarse y centrarse en trabajar y en dar la talla. Siempre he estado rodeado de gente más mayor y con mucha más experiencia, que esperaban que diera el 100%. Y aunque soy un enamorado de mi profesión y de todo lo que la rodea, siempre he intentado mantener los pies en la tierra porque en la luna se está muy solo.

–Hubo un tiempo en que confesó no tener mucho control sobre su música. Ahora ha tomado las riendas creativas al cambiar de productor.

–Más que por el productor, creo que era una cuestión de experiencia y de inseguridades. Aunque sí es cierto que desde que conocí a Eric Rosse, la manera de trabajar ha sido completamente diferente. Pero también hay que atreverse a equivocarse, está permitido. Cuando tomé las riendas de la producción y de los arreglos y lo junté con la maestría de Eric, el talento de los músicos, el buen rollo de los viajes, los amigos con los que trabajo, etc. Todo ha resultado distinto, más libre y honesto.

–Se confiesa hiperactivo, «pensando siempre en la música y los conciertos». ¿No vendría bien también un descanso, ha pensado en hacer una pausa a corto plazo?

–Desde luego. Cuando acabe la gira en España, seguimos con la de USA, algunos proyectos en Latinoamérica, USA y Francia. Luego desapareceré durante un tiempo. Es necesario tomarse un respiro, volver a casa, estudiar música, idiomas, etc. Y en paralelo seguir con los proyectos de América.

–¿A qué dedicaría un año sabático?

–A estudiar y a seguir haciendo amigos.

–¿Cuál es la rutina de un día normal?

–Hago mucho deporte, intento dormir todo lo que puedo y mantener un ritmo de vida normal, cosa difícil. Me alimento de lo que cocino y si tengo más de dos días libres seguidos, procuro hacer alguna salida con los colegas. Aunque cuando no estoy encima de un escenario, me reúno para otros proyectos en los que estoy metido.

–Seguro que tiene alguna sorpresa preparada para Santander...

–Es un concierto que forma parte de la gira ‘Terral’ y por lo tanto tiene mucho ritmo. Son dos horas sin parar y la idea es lograr detener el tiempo con un gran espectáculo. A nivel artístico intento que cada canción sea un mundo y una atmósfera diferente. Siempre hay alguna sorpresa. Claro que la habrá.

–Alguna vez ha dicho que el amor está muy castigado, que nos da vergüenza confesar los sentimientos. ¿Por qué sucede eso?

–Creo que el amor es un concepto muy amplio como para encorsetarlo. El escritor Raymond Carver tiene una colección de cuentos que se llama ‘¿De qué hablamos cuando hablamos de amor?’ Creo que no hay respuesta para esa pregunta. No lo sabemos y lo que no sabemos a veces nos da miedo, pudor y vergüenza. Estoy enamorado de la vida y la vida a veces nos hace sufrir. Supongo que nos pasa a todos. Por eso aunque no sepamos muy bien de qué hablamos, todos comprendemos con facilidad cuando se habla de amor. Aunque en el fondo creo que es imposible poder explicarlo con palabras.

–Quizá con la música sea más fácil.

–El arte en general creo que es un conducto maravilloso. La libertad que tiene un lienzo en blanco, una guitarra, el piano… Todo eso es inagotable.

–¿Cuáles son sus planes de futuro?

–En lo profesional terminar la gira de España y arrancar la de USA en noviembre. También saldrá la BSO de ‘Palmeras en La Nieve’, en la que he participado, y en principio a partir del uno de enero desaparezco un tiempo en España, para poder trabajar en el próximo disco que no tiene fecha de salida. En lo personal quiero estudiar, viajar, ocuparme de mi familia y hacer todas las cosas que hace un chico de mi edad.