Las Siervas de María invierten 716.000 euros en reformar su residencia de ancianas

Alberto Aja

Ubicada en un chalé del Paseo de Menéndez Pelayo, tiene capacidad para 35 personas. El aspecto exterior del veterano edificio no sufrirá variaciones

Juan Carlos Flores-Gispert
JUAN CARLOS FLORES-GISPERTSantander

La congregación Siervas de María, presentes en Santander desde el año 1875, afronta una importante inversión en la mejora de su geriátrico para mujeres ubicado en un veterano chalé del Paseo de Menéndez Pelayo. La comunidad es propietaria de dos chalés gemelos (números 50-52), en uno de los cuales residen las monjas que se encargan del geriátrico y el otro es la residencia de ancianas donde se atiende a 35 mujeres.

La inversión que afrontan las Siervas de María es de 716.000 euros y servirá para modernizar las instalaciones y adaptarlas a las necesidades de un geriátrico moderno, así como a las exigencias de la legislación para este tipo de edificios dedicados a la atención a la tercera edad. La reforma afectará sólo al chalé dedicado a a geriátrico y a la zona moderna adosada a éste. Las fachadas no serán tocadas. Están siendo acondicionadas la planta baja y la primera, en la que se ubican habitaciones, espacios comunes y de distribución de trabajo. Se amplían y se mejoran los baños y se abre una escalera de emergencia por la zona Sur.

La ampliación del edificio por la calle de Tetuán, adosado a uno de los chalés que conforman el geriátrico, se construyó en el año 1979 y, aunque ha sido sometido a sucesivas mejoras y reformas, las Siervas de María afrontan ahora una transformación general. Las obras durarán mas de un año, según estimaciones de la congregación que, desde el año 1967 tiene este geriátrico en el Paseo de Menéndez Pelayo. El cincuenta aniversario de este servicio a la tercera edad no ha podido ser celebrado porque el edificio se encuentra en obras. Se prevé conmemorarlo cuando acabe la reforma del inmueble.

En la actualidad, la residencia de ancianas atiende a más de 30 mujeres, pero la lista de espera es muy grande, puesto que el trabajo y fama de las religiosas que se dedican a la atención a personas de avanzada edad, y de las trabajadoras del centro, casi una veintena, las han convertido en referencia en el sector de la geriatría de Santander. La comunidad religiosa está formada por cincuenta monjas.

Casa 'Madre Soledad'

La orden de las Siervas de María se instaló a finales del siglo XIX en el Paseo de Menéndez Pelayo y fue en el año 1967 cuando creó la residencia de ancianas que se denomina 'Casa de reposo Madre Soledad', en honor a la fundadora de la orden. Atiende a ancianas dependientes y no dependientes, es una institución sin ánimo de lucro y los precios de estancia oscilan entre los 200 y los 800 euros. Es una residencia geriátrica sin copago de las instituciones públicas.

La Casa Provincial de las Siervas de María se encuentra en la calle de Santa Lucía número 34, muy cerca de la residencia de ancianas. La historia de esta congregación religiosa en Santander se remonta al año 1875, cuando la madre Soledad Torres, que había fundado el instituto religioso Siervas de María en Madrid en 1851, propuso al alcalde de la ciudad, José Ramón López Dóriga, la apertura de una casa en la capital cántabra. El deseo era la atención a los enfermos. Las monjas se instalaron en Ruamayor, después en Calzadas Altas y pasaron, posteriormente, a la calle de Santa Lucía, en un terreno sobre la calle de Bonifaz que regaló un benefactor. Fue en el año 1880 cuando se abrió esta casa y residencia de las Siervas de María, en donde aún siguen y desde donde han prestado una gran labor de atención a los enfermos en las horas nocturnas y al barrio en las diurnas, con su trabajo en el botiquín.

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