Las últimas pintadas en los bajos del Sardinero indignan a los comerciantes

Una de las pintadas en una persiana de los negocios que hay en los bajos de la playa. / Antonio 'Sane'
Santander

Los empresarios se quejan de «la falta del servicio de limpieza» y piden «más vigilancia policial, al menos durante los meses de verano»

VERÓNICA PAJAREJO SANTANDER.

Los bajos comerciales que están en la Primera playa de El Sardinero amanecieron ayer con múltiples pintadas. Se trata de un acto de vandalismo repetido que ha vuelto a cebarse con las paredes de los locales situados junto a la playa. Por eso, los comerciantes de la zona reclaman que haya «más servicio de limpieza» y «más policías patrullando». Al menos, dicen, «durante estos dos meses de verano». Porque es durante la época estival cuando se acentúan los destrozos. Aunque la presencia de grupos de jóvenes con el botellón es también frecuente en invierno (hablan de cientos de personas), los problemas crecen con la llegada de las vacaciones.

«Ahora es cuando más destrozan y ensucian» y todo queda en un estado «lamentable». Es lo que denuncian los que tienen negocios en este punto. Lo dicen tras amanecer nuevamente con las fachadas decoradas. Eso fue lo que se encontraron los empleados de la Escuela de Surf Sardinero cuando llegaron a primera hora.

«Los grafitis también han aparecido en otros locales de la zona. En el restaurante Miramar, en el Maremondo y en otros bajos comerciales», relatan. Les han dejado «las fachadas sucias y destrozadas». Los botes de pintura los encontraron tirados en las inmediaciones de la playa. A falta de la visita de los peritos de los seguros «para determinar los costes de los desperfectos», ya anticipan que cada persiana supone, por ejemplo, unos 700 euros. Y pintar la fachada «alrededor de 200». Lo saben porque no es la primera vez. «Hace unas semanas nos reventaron cuatro persianas».

«Han pintado las persianas y la fachada. Además, han rajado doce hamacas y han roto dos cristales» José María Díaz González. Encargado del restaurante Miramar

Más daños

Además, insisten en otro aspecto. Porque «el problema no es solo éste». Más allá de los desperfectos, destacan «la imagen que se llevan los turistas cuando visitan El Sardinero». «Estos hechos provocan que la imagen de la playa sea la de un arenal sucio y también incita a los visitantes a pensar que hay poco control en la zona por parte de los policías». Una mala postal para el turismo en uno de los mejores escaparates. A los propios daños en los locales, también hay que sumar la basura que se deja tirada por la playa, ya que «muchos visitantes se han cortado por culpa de los cristales de las botellas que los menores dejan tiradas por la arena después de hacer botellón». Y por si esto fuera poco, también «han rajado varias hamacas de la playa con un cuchillo».

Hosteleros de la zona, como José María Díaz González, encargado del restaurante Miramar, relataba que en su local también se encontraron por la mañana con múltiples daños. «Hay persianas pintadas, además de la fachada. Y también han rajado doce hamacas con un cuchillo y han roto dos cristales de la terraza». Circunstancias similares a las que han padecido y contaban en el resto de locales de la Primera Playa de El Sardinero.

«Por mucho que llames a la policía, no vienen, no patrullan. Todos se lavan las manos» José María Díaz González. Encargado del restaurante Miramar

Él se quejaba amargamente de la falta de medidas para evitar estos hechos. «Por mucho que llame a la policía, no vienen, no patrullan. Antes se presentaba algún miembro de la Policía Nacional, pero ahora nadie. La Nacional dice que llamemos a la Local, y éstos, que a los primeros. Todos se lavan las manos», dice. Incluso, cuenta que este mismo lunes (un día antes de que aparecieran otra vez las pintadas) presentó «un escrito a la alcaldesa quejándome de esta situación, pero aún no he recibido ninguna respuesta del Ayuntamiento». Y todos los desperfectos causados por los vándalos «los cubre el restaurante».

Muy cerca, otro de los locales de hostelería afectados es el de Maremondo, que amaneció igualmente con pintadas. Mejor suerte corrieron en el Balneario de La Concha. «Nosotros», aseguraban, «no tenemos ninguna pintada ni ningún otro desperfecto en el local».

Los botes de pintura aparecieron tirados en la playa / Antonio 'Sane'

«Menores de edad»

¿Y quiénes son los responsables? A la hora de determinar la autoría tanto de las pintadas de los establecimientos como de los desperfectos o de la basura que queda en la playa, varios comerciantes aseguran que «son menores de edad» pero que no pueden identificarles.

Ante eso, la solución que plantean es que «haya más servicio de limpieza y, sobre todo, más vigilancia policial». «Al menos una patrulla durante estos dos meses de verano», reclaman con insistencia.

El servicio de limpieza eliminará las pintadas

El servicio de limpieza del Ayuntamiento procederá hoy a la eliminación de las pintadas, según confirmaron ayer a este periódico desde el Consistorio, en el que no tienen información sobre los posibles autores de los hechos. Este tipo de destrozos (limpieza de pintadas o retirada de carteles en zonas no permitidas) supusieron el año pasado unos gastos de 91.000 euros (unos 250 al día). Los servicios correspondientes tuvieron que intervenir sobre casi 4.000 metros cuadrados de superficie agredida, con un total de 1.085 actuaciones de fregado, lo que significa que cada día del año, con los festivos incluidos, se limpiaron tres pintadas. Si se incluye la reposición de mobiliario urbano roto, la cantidad que hubo que gastarse en 2016 como consecuencia del vandalismo fue algo superior a los 180.000 euros.

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