La Universidad evaluará la limpieza de las calles y la recogida de basuras

La Universidad evaluará la limpieza de las calles y la recogida de basuras
D. Pedriza

El Ayuntamiento encarga a la UC descubrir los fallos del sistema y las deficiencias de servicio para poner soluciones y conseguir una ciudad mucho más limpia

Juan Carlos Flores-Gispert
JUAN CARLOS FLORES-GISPERTSantander

Para los ciudadanos, las calles siempre están sucias y los contenedores en mal estado. El Ayuntamiento tiene otra visión: a juicio de los responsables municipales, el servicio que se presta es correcto, aunque mejorable. Y para la empresa concesionaria, el estado de los espacios públicos se ajusta a lo contratado y pagado con los impuestos de los santanderinos. Ahora hay voluntad de dejar de lado las opiniones y hacer una comprobación objetiva de la limpieza de la ciudad, para lo cual el Ayuntamiento ha contratado a la Universidad de Cantabria (UC), que tendrá que detectar errores -si es que los hay- y proponer soluciones.

Así, será controlada la calidad de la gestión, la infraestructura de la empresa que presta el servicio, los materiales, los barridos que se realizan en las calles, la retirada de los residuos sólidos urbanos, el personal con que cuenta la adjudicataria y si se cumple el pliego de condiciones y el contrato con el Ayuntamiento. También se supervisará la plataforma en internet de la empresa desde donde se vigila la calidad del servicio, los contenedores y los camiones con el fin de determinar si el sistema está siendo adecuado para las necesidades de Santander.

La Universidad realizará un análisis detallado de la limpieza de las calles, las papeleras, los alcorques, el estado de los contenedores, las alcantarillas y la efectividad de las medidas de desratización. Además, se pasará revista a las playas y si resultan suficientes los recursos que se destinan a ellas. El Consistorio se ha decantado por la Universidad después de pasar el preceptivo concurso, lo que concede, además, «un plus de imparcialidad». La UC se llevará por realizar este estudio 150.000 euros, incluido el IVA.

El sistema desarrollado por los expertos garantiza un control semana por semana de todo el servicio. Los datos que se obtengan serán analizados y puestos a disposición de la empresa y del propio Ayuntamiento para que la primera corrija los errores y para que el segundo, que es quien paga, tome las medidas necesarias para que se cumpla el contrato en caso de que no se esté haciendo del todo bien.

En el presupuesto

Como estiman desde la Universidad, «el servicio de recogida de basuras y limpieza es muy importante para la ciudad y para sus recursos», puesto que consumen al año 16 millones de euros, un 10 % del presupuesto del municipio «y no es frecuente que se revise de esta manera tan exhaustiva en los ayuntamientos. Así que Santander aplica una medida innovadora y bastante lógica». Es una labor de campo «comprobando la calle», explica Jaime Gutiérrez, investigador de la Fundación Torres Quevedo; forma parte del equipo del Departamento de Ciencias y Técnicas del Agua y Medio Ambiente, que lleva a efecto esta investigación. Al frente, y como coordinador, está Yago López, doctor en Ciencias e Ingeniería Medioambiental, quien precisamente enfocó su tesis al control de residuos y limpieza de calles.

Mientras dure la inspección universitaria, la revisión de los espacios públicos será diaria. Se cuenta para llevarla a cabo con un equipo multidisciplinar, que vigilará hasta los chicles pegados en el suelo y que tan difíciles son de eliminar.

También será evaluada la limpieza de las paredes de los edificios y las pintadas y se comprobará la ubicación de las papeleras, que están desapareciendo de las calles y solo quedan en el suelo las marcas de su anclaje. Gracias a la vigilancia por ordenador de estos elementos, se detectan donde están los 'puntos calientes' de robos y destrozos. Por el momento, no está claro por qué desaparecen las papeleras metálicas ancladas en el suelo, si es porque se rompe el anclaje y deben ser retiradas o porque las roban.

Hablarán los vecinos

En la 'investigación' se tendrá muy en cuenta a los vecinos. Se realizarán encuestas personales y cara a cara y a diferentes grupos de edad y sexo, residentes en diferentes calles. Además, se dará voz a los visitantes, a quienes se pedirá su opinión sobre lo limpia o sucia que encuentran Santander. Cada seis meses se harán informes que podrán servir para reasignar medios y reforzar el trabajo en las zonas que estén más o menos necesitadas.

La percepción de los vecinos es muy importante para una indagación de este tipo porque detectan suciedad que a veces pasa desapercibida, como pintadas en las paredes, cartelería pegada en las farolas, escasez de contenedores o zonas sucias. Dos espacios del centro de los que se quejan los vecinos por la falta de limpieza a fondo son los grupos de contenedores en la calle Daoiz y Velarde esquina Pancho Cossío y el de la calle Tetuán esquina La Montañesa, donde se arroja las basuras de los hosteleros. En La Montañesa, los líquidos de los pescados y mariscos se escurren del contenedor y corren por la calle con un olor nauseabundo. En Daoíz y Velarde, la suciedad de los kilos de basura y líquidos de la hostelería forma un charco de agua pestilente y mantienen la acera renegrida.

Y en algunos barrios, los contenedores son escasos, como en la calle Tetuán, donde un bloque de ellos está en el arranque de La Montañesa y otro en el centro de salud. Y, entre ambos, los cientos de vecinos no tienen contenedores para su basura o el reciclaje.

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