1.200 euros por matar y descuartizar a una jugadora de voleibol y a su pareja en Murcia

Juan Cuenca, en una imagen del monitor en el que los periodistas siguen el juicio. En el recuadro, la jugadora holandesa de voleibol Ingrid Visser y su pareja, Lodeweijk Severein. / EFE
Juan Cuenca, en una imagen del monitor en el que los periodistas siguen el juicio. En el recuadro, la jugadora holandesa de voleibol Ingrid Visser y su pareja, Lodeweijk Severein. / EFE
  • Juan Cuenca, autor intelectual del doble crimen ocurrido hace tres años, admite en el juicio que pagó esta cantidad como anticipo a un sicario

Juan Cuenca, considerado autor intelectual del asesinato de la jugadora holandesa de voleibol Ingrid Visser y de su pareja, Lodeweijk Severein, hace tres años ha reconocido hoy que pagó 1.200 euros como anticipo a otro de los acusados, el rumano Valentin Ion, para que acabara con la vida de él. En la tercera sesión del juicio que se desarrolla en la Ciudad de la Justicia de Murcia, Cuenca ha matizado después que, pese a no querer eludir su responsabilidad, cuando contrató los servicios del sicario no pensaba que el caso iba a tener «este desenlace». «Desconocía que iría con su pareja», ha dicho.

El crimen que se juzga estos días estremeció a la opinión pública. Severein, de 57 años y su novia, la conocida exjugadora de voleibol Ingrid Visser, de 37, aparecían descuartizados en un paraje de la pedanía de El Fenazar, en Molina de Segura. Ella estaba embarazada de siete semanas. Juan Cuenca, gerente del club en que había jugado la víctima, debía fuertes sumas de dinero al empresario holandés y, tal y como ha reconocido en el juicio, encargó a unos 'matones', su desaparición.

Durante el interrogatorio, que se ha prolongado hora y media, el procesado no ha querido contestar a las preguntas relativas a la participación en los hechos del segundo ciudadano rumano que también está acusado por el doble asesinato, Constantin Stan. Según ha confesado, después de lo ocurrido entró en estado de 'shock' y tuvo que salir de la vivienda, en donde Ingrid y su pareja fueron matados a golpes. Despues, fueron descuartizados.

Según su testimonio, el doble asesinato se produjo en el transcurso de una discusión en la que el empresario Lodewijk Severein esgrimió una pistola, ante lo cual Ion reaccionó dándole un golpe y tirándole al suelo. A partir de ese momento se produjo la mortal agresión, en la que participaron Valentin Ion y un ciudadano ruso, del que solo ha aportado su nombre, Danko.

En su declaración, Juan Cuenca ha desgranado los detalles de la situación que desembocó en el terrible asesinato. Así, ha reconocido que constituyó junto con Lodewijk Severein una sociedad mercantil en Gibraltar cuyo cometido era gestionar la venta de una cantera de mármol en Abanilla propiedad de Evedasto Lifante, dueño del club de voleibol. Cuenca ha relatado que iba a obtener un 10% de la operación como comisión y que, en principio, calcularon como precio de venta de 100 a 120 millones de euros, una cantidad que rebajaron «sensiblemente» después a pesar de que no llegaron a venderla.

Además, Severein le venía presionando en los últimos meses para que le abonara los 60.000 euros que le debía a la jugadora del último año en el que estuvo en el club. El fallecido, en unos de los correos que le envió en los días previos a los hechos, incluso le acompañó la fotografía de una pistola como medida de intimidación si no cumplía sus exigencias.