Un puente hacia la ingeniería

Uno de los jóvenes concursantes trabaja en su proyecto.
Uno de los jóvenes concursantes trabaja en su proyecto. / María Gil Lastra
  • Un concurso permite a la Escuela de Caminos darse a conocer entre los jóvenes

"Una de las razones por las que elegí estudiar esto es porque tienes la posibilidad de solucionar problemas: te enfrentas a un reto y tienes las herramientas necesarias para solucionarlo". Saúl Torres, profesor de la ETS de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos, hacía esta confesión mientras veía cómo se afanaban los chavales en construir sus maquetas de puentes con piececitas de plástico.

El desafío, en el caso de estos alumnos de segundo de Secundaria y primero de Bachillerato, consistía en levantar sus diseños sabiendo que serían valorados por su estética, su resistencia, la economía de material empleado y la longitud del vano principal de la estructura.

Atendiendo a esos criterios, un jurado compuesto por profesores de la Escuela, el decano de su colegio profesional de Cantabria y su homólogo del Colegio de Ingenieros Técnicos de Obras Públicas e Ingenieros Civiles, declaró vencedores del primer concurso de puentes a los equipos del Colegio San José y el IES Santa Clara, ambos de Santander. Sus integrantes volvieron a casa con una tablet debajo del brazo y quizás con una incipiente vocación por la ingeniería.

El gran objetivo

Este es, probablemente, el objetivo último de esta competición que, además de servir para festejar el quincuagésimo cumpleaños de Caminos, brindó la oportunidad de acercar su disciplina a los estudiantes de colegios e institutos de la región. "Hemos aprovechado para darnos un poco a conocer. Que la sociedad sepa que estamos aquí, que hacemos estas cosas y que somos una oportunidad para los que quieran estudiar ingeniería. Para presentar el concurso hemos hecho charlas en los centros, y nos ha servido de excusa para explicar qué hace la ingeniería civil", explicó Saúl Torres. La respuesta, en todo caso, resultó excelente: 16 equipos, cada uno de ellos compuesto por cinco jóvenes, tomó parte en la primera fase, y la mitad de ellos pasó a la final.

Junto al vestíbulo de la escuela, escenario de la competición, permanecen algunas de las obras de la eliminatoria, entre las que abundan los puentes con tirantes y los fabricados con piezas de madera que recuerdan a aquellos con los que el ferrocarril salva ríos y despeñaderos en las películas del Oeste. Entre todos ellos destaca el ideado por el IES Las Llamas, de Santander, moderno y sobrio, hecho íntegramente de cartón, con un piso sustentado por un arco de prismas triangulares. Las creaciones de los muchachos conviven con otras de los alumnos de la propia Escuela de Caminos: su concurso de puentes de palillos ya va por la cuarta edición.

"Estamos muy contentos con la respuesta; hemos notado mucho entusiasmo", reconoció José Luis Moura, director de la Escuela de Caminos, Canales y Puertos. "Los profesores nos cuentan que han estado horas y días trabajando en sus clases, así que se ha conseguido el objetivo de despertar su interés".

"Nuestro objetivo es que abran los ojos hacia lo que es la ingeniería, que en los últimos tiempos parece haber perdido atractivo: los estudios indican que puede haber un déficit de ingenieros en los próximos años. En ESO y en Bachiller se estudia mucha robótica, pero nada de ingeniería", continuó explicando Moura. "Los jóvenes relacionan Caminos con construcciones, pero la ingeniería tiene más ámbitos: el tráfico, los transportes, el agua –como el Instituto de Hidráulica ambiental–... hay más campos donde el ingeniero civil tiene cancha, así que creemos necesario explicar ese potencial y, luego, que ellos elijan. Con este concurso vimos una oportunidad para explicar qué somos y qué hacemos. Si conseguimos despertar algún interés, genial".

Genios

No se trataba, por tanto, de detectar talentos ocultos entre los adolescentes, lo cual no quiere decir que no se presentaran alternativas imaginativas. "¿Que si hay genios? Tenemos un alumno de la Escuela que ha ganado un premio en la Feria Smopyc, en Zaragoza (Nicolás Belenguer, Premio Leonardo Torres Quevedo por su trabajo ‘Sistema de excavación de tolvas y cinta transportadora’). En nuestra Escuela", señala el director de la Escuela de Caminos, "puede haber bajado el número de alumnos, pero sigue teniendo talento".

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