Los cambios en la actividad genética pueden determinar la hora de la muerte

Los cambios en la actividad genética pueden determinar la hora de la muerte

El tiempo transcurrido desde el fallecimiento condiciona la expresión de los genes y hace que ésta varíe de un tejido a otro

José Manuel Andrés
JOSÉ MANUEL ANDRÉSMadrid

La actividad genética podría abrir nuevas posibilidades en el ámbito de la patología forense para resolver ciertos crímenes, ya que el estudio del cambio de sus patrones en algunos tejidos como la piel o los pulmones hasta cuatro días después de la muerte de una persona puede determinar la hora del deceso.

Esta es la principal conclusión de un estudio liderado por el biólogo computacional del Centro de Regulación Genómica de Barcelona Roderic Guigó y que forma parte del programa Genotype-Tissue Expression (GTEx), un consorcio de genetistas y biólogos moleculares que ha analizado la actividad genética en tejidos de cientos de personas para determinar los cambios en los comportamientos de algunas células a pesar de que todas reciben las mismas instrucciones del ADN.

Así, los científicos han demostrado que el tiempo transcurrido desde la muerte condiciona la expresión de los genes y hace que ésta varíe de un tejido a otro, desarrollando un sistema de predicción basado en las técnicas de secuenciación más avanzadas.

GTEx pretende elaborar una base de datos de tejidos del mayor número de personas posibles para estudiar las variantes genómicas que afectan a la actividad genética y analizar sus implicaciones en el desarrollo de enfermedades.

«Teniendo en cuenta que las muestras provienen de donantes fallecidos, era importante averiguar si existen cambios en la expresión genética relacionados con la muerte o con el tiempo transcurrido tras esta. De este modo se podrían mejorar las predicciones sobre la variación entre tejidos y en la enfermedad», señala Guigó, cuyo proyecto podría trascender ahora de la genómica al terreno de la patología forense.

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