Juicio exprés por abusos sexuales en los Sanfermines

Una mujer con la camiseta levantada durante el chupinazo.
Una mujer con la camiseta levantada durante el chupinazo. / Afp

Condenado un joven a pagar 2.880 euros por tocar repetidamente el trasero a una joven en un bar

PABLO OJER

Una de las herramientas contra las agresiones sexuales en las que más empeño puso el Ayuntamiento de Pamplona el año pasado fue la inmediatez de la acción policial, lo que llevó a que casi al tiempo que se denunciaba una agresión se procedía a la detención del acusado. Este año se ha dado un paso más y en poco más de 12 horas fue resuelta totalmente una agresión producida la tarde del jueves, desde la denuncia hasta la celebración y sentencia del juicio. Y eso que este viernes era festivo en Pamplona, festividad de San Fermín.

El joven, de 34 años, reconoció que sobre las 17:30 horas del jueves palpó y manoseó «en repetidas ocasiones» el trasero de una chica en un bar de la calle Olite de la capital navarra. Ella misma denunció lo sucedido y, al parecer, dos agentes de la Policía Foral que se encontraban fuera de servicio procedieron a la detención del joven.

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Tras pasar la noche en comisaría, ayer mismo fue trasladado al Juzgado de Instrucción número 1 de Pamplona para ser sometido a un juicio rápido. No obstante, tras prestar declaración y reconocer los hechos ante el juez, las dos partes implicadas llegaron a un acuerdo según el cual el acusado aceptaba una condena de 12 meses de multa a 8 euros diarios, lo que suma un total de 2.880 euros. Además, el acusado indemnizará a la agredida con 500 euros en concepto de responsabilidad civil por los daños morales causados.

El primer día de fiestas se produjo otra denuncia por agresión sexual, también por tocamientos, aunque en este caso todavía no se ha procedido a ninguna detención. Según recordó el Ayuntamiento de Pamplona, las denuncias, además de permitir la labor policial, refuerzan el mensaje municipal de la campaña 'Pamplona libre de agresiones sexistas', que exige la implicación social por la igualdad de género, también en el escenario de la fiesta.

Protocolo de protección

En los dos casos del jueves, además, se activó de inmediato el protocolo de protección de la víctima y se puso a disposición de las mujeres los recursos municipales de orientación y atención judicial y psicológica y de acompañamiento de los que dispone el Ayuntamiento para estas situaciones.

El Ayuntamiento de Pamplona considera abusos sexuales «aquellas conductas delictivas de contenido sexual en las que no media la intimidación o el uso de la violencia». De esta manera distingue de la agresión sexual, que define como «aquellas conductas delictivas de contenido sexual en las que media intimidación o uso de la violencia». De estos casos, hasta este momento no se ha registrado ninguna denuncia, al contrario de lo que sucedió el año pasado, cuando en la primera noche de Sanfermines se produjo la violación en grupo a una joven por parte de cinco jóvenes.

Precisamente esta noche se ha cumplido el primer aniversario de la agresión sexual grupal contra una joven madrileña que realizaron presuntamente cinco jóvenes el año pasado.

Aquel acto, marcó las fiestas del año pasado, y despertó el espíritu intolerante con las agresiones sexistas.

Juicio en octubre o noviembre

La instrucción del caso ha sido rápida. Justo un año después se está a punto de conocer la fecha exacta en que se celebrará el juicio por aquella agresión sexual. En principio, tendrá lugar en octubre o noviembre, pero al preverse un juicio largo con numerosos testigos y técnicos, la Audiencia de Navarra todavía busca las fechas más adecuadas.

Mientras tanto, los cinco acusados se encuentran en la cárcel a la espera de juicio. Dos de ellos, un militar y un guardia civil, están en la cárcel de Alcalá Meco. Los otros tres acusados, han pasado todo el año en el centro penitenciario de Pamplona.

Aquella agresión conmocionó a Pamplona y a los miles de visitantes de Sanfermines. Y despertó un espíritu de lucha contra las agresiones sexistas. Los pasados Sanfermines se produjeron concentraciones multitudinarias. Pero también durante el resto del año, la propia sociedad se ha ido concienciando de que contra este tipo de actuaciones sólo cabe la tolerancia cero.

Este año, Pamplona está repleta de manos rojas, símbolo de la lucha contra las agresiones sexistas. Una forma de recordar que No es No.

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