Los maestros pasan página

Alumnos del colegio El Valle./
Alumnos del colegio El Valle.

La tecnología, a través de iPad, los contenidos en blog y los programas de excelencia universitaria se han colado en las aulas para quedarse

JAVIER VARELAMadrid

Dice el dicho que 'cada maestrillo tiene su librillo', pero la realidad es que los libros han pasado a un segundo plano en los colegios. Ahora, los profesores generan sus propios contenidos o han creado métodos de aprendizaje alternativos, más allá de los libros de texto. "En el libro, el contenido es fijo y no es ampliable para los chavales", señala José Hernández, coordinador de Tecnología Educativa de los Colegios El Valle. "Lo ideal es crear un libro de texto propio conociendo el alumnado y adaptar los contenidos a los alumnos", añade. Una opinión que comparte José Luis Marrero, Director de Secundaria en el Colegio Arenales Carabanchel y coordinador del proyecto ipad: "El concepto libro de texto está superado y se queda en una primera fase, que da paso a una segunda en la que se crea una competencia para los alumnos para capacitarles en el uso de las nuevas tecnologías en la vida real".

Hay algunos centros que van más allá y que ya piensan en cuando los alumnos dan el paso a la Universidad. Para ello se ha creado el Programa Universitario Excellence, en colaboración con la Universidad de Navarra, promotora del proyecto, que "pretende una formación en competencias para la vida universitaria y profesional" dirigido a estudiantes de Bachillerato. "Nació con la idea de potenciar a las alumnas para sacarles el mayor rendimiento posible y fomentar su inquietud más allá de los conocimientos que adquieren en clase", señala Chus Carrión, coordinadora del Programa Excellence para Bachillerato en Senara. "Se trata de fomentar inquietudes culturales y formativas en las alumnas, así como complementarlo con un servicio a la sociedad y a los demás a través de un programa de voluntariado", explica.

Y es que los formatos tradicionales de aprendizaje en las aulas tienden a desaparecer. "Nosotros apostamos por entornos virtuales de aprendizaje", señala José Hernández. "Apostamos por los contenidos en formato blog (apuntesdelengua.com) porque en septiembre ya tienen todo el contenido del curso y está adaptado a tiempo real, dependiendo de las necesidades del alumno", añade. En los Colegios El Valle han comprobado que con este sistema "contamos con mayor atención del alumno, así como a los que tienen dificultades porque se les ofrece material adicional como vídeos y ejercicios auto correctivos, con los que perciben que se les personaliza el temario", señala.

El objetivo de este sistema de aprendizaje a través de un blog es "enseñarles en la búsqueda de recursos. Más que crear contenidos se adaptan. La gran diferencia es que si depende del libro, el conocimiento llega solo desde una fuente, mientras que en el blog más que ser consumidores de un contenido o un conocimiento analizan la información y hacen una criba", añade el responsable de los Colegios El Valle.

Un proyecto similar se desarrolla en el Colegio Arenales Carabanchel, en el que la tecnología cobra un papel primordial. "Lo empezamos hace tres años porque nos dimos cuenta que la tecnología no era una herramienta sino que teníamos que implicarla en el proceso de aprendizaje", señala José Luis Marrero. "Con las tablets se produce una conexión neuronal directa entre la pantalla, su sensibilidad y el cerebro". Este sistema de ipad se utiliza en el centro desde 1º de primaria a 2º de bachillerato y "está presente en el día a día porque es un sistema de comunicación con el profesor, con aplicaciones y con internet como fuente de búsqueda de información", comenta.

"El hombre no es su escritura es su inteligencia"

Un proyecto que se ha encontrado con el rechazo de algunos por el hecho de que hay quien piensa que es perjudicial para los chavales porque pierden la capacidad de escribir. "Hace años nadie se planteaba seguir escribiendo con un cincel y un martillo sobre una piedra, ni con una tablilla de arcilla El hombre no es su escritura es su inteligencia y el objetivo es ver cómo la desarrollamos, la implementamos o la guardamos", comenta Marrero.

Pero hay centros en el que además de implementar la tecnología en la formación de sus alumnos, piensan en el día en el que éstos den el salto a la Universidad. "Con el Programa Universitario Excellence pretendemos que los estudiantes alcancen la excelencia académica, personal y profesional para un mejor servicio a la sociedad, una visión humanista, un rigor intelectual, una mejor compresión y una orientación en el proceso de elección de su futuro profesional", asegura Chus Carrión, del Colegio Senara.

El programa, que se lleva a cabo con alumnas de 1º y 2º de bachillerato, está compuesto de un trabajo en equipo -similar al que pueden hacer en 1º de carrera- con el que se fomenta la responsabilidad, la puesta en común, la búsqueda de información, una redacción adecuada, mejora en la oratoria (tienen que defenderlo de forma oral ante un tribunal universitario), así como una jornada interactiva en la Universidad. "Las alumnas pedalean durante toda la semana en el trabajo de investigación con el que se busca fomentar su inquietud", señala Carrión. Un programa en el que hay "una mezcla de alumnas tanto de ciencias como de letras, porque lo se busca es que sea multidisciplinar para una mejor formación", añade.

"Evitar la bulimia pedagógica"

Pero en lo que todos estos tres centros coinciden es que la tecnología ha llegado a las aulas para quedarse y aquellos métodos de 'memorizar la lección' han pasado a mejor vida. "Pretendemos que el alumno aprenda una cosa y que le quede para el futuro. Así evitaremos la bulimia pedagógica", señala José Hernández. "El buen uso de la tecnología y una correcta orientación fortalecen los conocimientos de los chavales", añade. Con la implementación de la tecnología en las aulas "queremos demostrar a los alumnos que aprender una asignatura es algo más que memorizar. Es adquirir un conocimiento y la capacidad de búsqueda de información. La información ya no es necesario retenerla y les damos estrategias de búsqueda que les hacen falta para su producción personal", defiende José Luis Marrero.

Este avance tecnológico y de nuevos programas formativos ha sido bien acogido por los alumnos, que ven cómo en el colegio se acercan a los que vive en el día a día. "De primeras les motiva mucho y de segundas se les pasa la motivación como nos pasa a todos", señala Marrero. "Tu trabajo, tu constancia, los hábitos son los mismos pero se construyen de forma diferente y más cercanos a ellos", aclara. Una percepción que también tiene José Hernández: "Estos nuevos métodos enganchan a todos los alumnos por igual, tanto al que es más brillante como al que tiene dificultades, porque ve que los contenidos se pueden adaptar a ellos". "No se quejan de la carga de trabajo porque les ayuda a abrir la mente y enfrentarse a la vida universitaria con mayor seguridad y aplomo".

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