"A los estudiantes hay que tratarles y exigirles como si fueran ya profesionales"

Fermín Gutiérrez, fundador y presidente del Centro Universitario Cesine, en su despacho.
Fermín Gutiérrez, fundador y presidente del Centro Universitario Cesine, en su despacho. / María Gil Lastra
  • Fermín Gutiérrez, presidente de Cesine, cree que "la innovación y la internacionalización" que caracterizan la enseñanza del centro universitario que dirige son las bases que explican la alta empleabilidad de sus graduados

Fermín Gutiérrez (Loredo, 1955) recorre orgulloso las modernas instalaciones de Cesine en la santanderina calle Simón Cabarga, esas que, tras la reciente ampliación, ya ocupan 7.000 metros cuadrados dedicados a la educación superior en los ámbitos de la comunicación, la publicidad, la empresa y el diseño. Se detiene delante de cada aula para presumir de su bien más preciado, los alumnos, esos que dan sentido a la universidad privada más longeva de Cantabria, que fundó hace ya 24 años y que se ha convertido en un centro de referencia por su innovación, internacionalización y capacidad de adaptación a los cambios sociales. Pero, por encima de todo, el presidente de Cesine destaca la alta empleabilidad que alcanzan sus graduados, superior al 90%.

–Cesine ha puesto en marcha el curso 2016-17 con 1.150 alumnos, lo que supone un incremento del 37% en nuevas matrículas.

–Es muy satisfactorio ver como año tras año se renueva la confianza de las familias, los estudiantes, la comunidad educativa y las empresas en Cesine. Es lo que nos da fuerza para abordar nuevos proyectos y seguir insistiendo en nuestra línea de trabajo.

–¿En qué bases se asienta?

–En la innovación, la internacionalización, el emprendimiento, la empleabilidad y la eliminación de esa brecha que siempre ha existido entre la universidad y el mundo de la empresa.

–El centro que dirige cumple este curso su 24º aniversario, lo que indica la solidez del proyecto.

–En el ámbito de la educación, como el de la sanidad, se necesita tiempo para generar la confianza necesaria entre los estudiantes, las familias, las empresas... Y esta confianza se gana en base a una preocupación permanente por el trabajo bien hecho, la capacidad de adaptación a los cambios y la empleabilidad que alcanzan los estudiantes. Si nuestros alumnos no encontrasen trabajo de forma tan exitosa y rápida, el proyecto no se sostiene más de tres, cuatro o cinco años. Y menos en una comunidad tan pequeña como esta. Esa es la clave para que, tras 24 años, estemos aquí y sigamos creciendo.

–¿Cómo se consigue que el 93% de los graduados en Cesine estén trabajando en la actualidad?

–Porque los planes de estudio son muy actualizados, muy prácticos y muy orientados a cubrir las necesidades de la empresa; porque los estudiantes adquieren una amplia experiencia a través de las prácticas, tanto en el ámbito nacional como el internacional; porque los profesores son directivos y profesionales de destacadas compañías que están muy implicados en este proyecto y trasladan al aula sus experiencias; y porque potenciamos el inglés de manera importante en el campus: al menos el 50% de las asignaturas se imparten en este idioma y a todos los alumnos les damos la oportunidad de formarse durante determinados periodos en el extranjero en algunos de los 20 países donde tenemos universidades colaboradoras. Todo esto hace que el estudiante de Cesine sea muy competitivo y esté preparado para acceder con éxito al mercado laboral.

–Pero esto también lo ofrecen otras universidades que no alcanzan estos niveles tan altos de empleabilidad.

–Sí, pero quizás la diferencia es que en Cesine no sólo se imparte una sólida base de conocimientos y además con un enfoque muy práctico, sino que además se desarrollan todas aquellas habilidades y competencias que son hoy en día las más demandadas por las organizaciones: trabajo en equipo, liderazgo, orientación hacia el cliente, ser proactivo, saber hablar en público... Los reclutadores de empleo captan esto y se decantan por nuestros graduados.

–La alta tasa de desempleo juvenil plantea a muchas familias la duda de realizar estudios universitarios si el destino va a ser la cola del paro.

–Invertir en formación es extremadamente rentable y, aunque se haga un esfuerzo, económico y personal, te retorna con creces esa inversión. De cara a afrontar los retos de un mundo tan globalizado como el actual, la formación es la piedra angular de la sociedad y de la empresa. En España, a pesar de las cifras de paro tan elevadas, la realidad indica que afecta al 37% de las personas con graduado escolar, pero se reduce al 17% entre los universitarios, al 10% en aquellos que poseen además un máster, y apenas al 4% en el caso de los doctorados.

–¿Es la capacidad de adaptación a los cambios, a las demandas sociales, uno de los principales signos diferenciadores de las universidades privadas respecto a las públicas?

–Seguro. Por ejemplo, el docente ‘clásico’ no cree lo suficiente en las potencialidades y en el talento de los alumnos. Hay que motivarles en el aula y fuera de ella para que se impliquen de forma activa en su propio proceso de aprendizaje y superen retos importantes. Cuando hay un fracaso académico tan alto como el que hay en España, es porque no se cree lo suficiente en los estudiantes. En Cesine consideramos que el alumno tiene talento, pero hay que saber canalizarlo. Su perfil no tiene nada que ver con el de hace 15, 20 o 25 años, es completamente distinto, viven de otra manera, por lo que no tiene sentido seguir el mismo modelo educativo en las aulas que el de hace años. Nosotros tenemos profesores que son directivos y destacados profesionales de las materias en las que imparten clase, trabajan día a día en ellas en empresas de referencia, por lo que la motivación de los alumnos es mayor. Yo digo a nuestros profesores que deben tratar a los alumnos como si fueran realmente sus colaboradores, reproducir en el aula lo que hacen en su día a día, y exigirles de la misma manera, como si fueran ya profesionales, porque la vida es así, exigente.

–Este curso han estrenado dos posgrados internacionales. ¿Tienen previsto aumentar la oferta con algún grado nuevo en un futuro cercano?

–Tenemos en estudio nuevos grados, pero aún es pronto para confirmarlos. Estamos trabajando en nuevas líneas de negocio y en profundizar más en las prácticas internacionales, es uno de nuestros principales retos. Tenemos la plataforma de prácticas más importante de España, en la que colaboraron más de 1.100 empresas, y en el ámbito internacional poseemos otra con un número interesante de firmas que queremos seguir ampliando. Creemos que es la apuesta que hay que hacer para que nuestros alumnos se diferencien del resto.