La historia revelada de Valca

Alfonso Batalla
Exposición Palacete

Nacimiento, auge y declive de una firma que ocupó un lugar privilegiado en el mercado fotográfico nacional e internacional, a través de huellas gráficas y materiales que albergará el CDIS durante este mes

GUILLERMO BALBONASantander

Historia y arqueología industrial. Imagen y objetos. Una iconografía de huellas que revelan el paisaje de un proyecto que acaparó el mercado fotográfico y radiográfico tanto a nivel nacional como internacional. Una propuesta expositiva recobra ahora cinco décadas de historia fotográfica en España en torno a la firma Valca. El Centro de Documentación de la Imagen de Santander (CDIS) inaugura este viernes una mirada diferente al mundo de la fotografía en la que las imágenes comparten protagonismo con los materiales y productos gráficos en torno a más de cincuenta años de una singular y poderosa actividad industrial.

Una evocación nostálgica de una industria que experimentó un acelerado crecimiento en paralelo a los cambios y transformaciones que vivió el país desde la Guerra Civil hasta prácticamente la última década del siglo pasado. La exposición traza un itinerario por la historia de la Sociedad Española de Productos Fotográficos SA (Valca) al cumplirse un cuarto de siglo desde que la compañía presentara la suspensión de pagos ante los juzgados de Bilbao, poniendo fin a más de cinco décadas de actividad industrial.

Inauguración.
Comisariada por el historiador Javier González de Durana, exdirector de espacios como el Artium de Vitoria, la exposición se inaugura con una visita guiada a las 19.30 horas. Y podrá verse en la sala Ángel de la Hoz del CDIS (calle Magallanes, 30) hasta el 24 de septiembre.
Contenido.
Objetos, libros, planos, imágenes y material fotográfico.
Visitas.
De martes a viernes en horario de 11.00 a 14.00 y de 18.00 a 21.00 horas, y los sábados, domingos y festivos de 11.00 a 14.00 horas.

Comisariada por el historiador Javier González de Durana, exdirector de espacios como el Artium de Vitoria y el Museo Cristóbal Balenciaga de Guetaria, la exposición podrá verse en la sala Ángel de la Hoz del CDIS hasta el próximo día 24.

La idea empresarial nació en 1938, cuando aún no había terminado la Guerra Civil pero el País Vasco y el Valle de Mena estaban ya bajo control franquista. Sus impulsores fueron empresarios que habían luchado en el bando franquista y buscaban con este proyecto servir a las acciones militares.

La empresa se constituyó legalmente en 1940. Entre 1942 y 1944 se levantó el primer pabellón de la factoría, mientras que el segundo y la casa residencia se construyeron en 1945, todos ellos diseñados por el arquitecto Rafael J. Basterrechea. Desde aquel momento, Valca vivió «un acelerado crecimiento físico, técnico y productivo que la llevó a ocupar una posición de privilegio en el mercado nacional e internacional, alcanzando su mayor expansión y sus máximos beneficios económicos en el año 1985».Un año más tarde comenzaba el declive del proyecto, al no adaptarse a la nueva situación derivada del ingreso de España en el Mercado Común Europeo, pero también, por la fuerte competencia de las empresas multinacionales, elevados impagos en el extranjero, insuficiencias tecnológicas y escasa autofinanciación, entre otras causas.

«El proyecto ofrece una idea de lo que esta fábrica supuso en el contexto de una España cambiante»

Todo ello condujo a la empresa a sufrir cuantiosas pérdidas económicas, abocándola en sólo seis años al cierre por quiebra. El 22 de enero de 1992 la empresa presentó ante los juzgados bilbaínos la suspensión de pagos e insolvencia y un año más tarde se produjo el cierre definitivo de sus instalaciones en Sopeñano de Mena.

Recorrido

En el CDIS santanderino, que coordina Manuela Alonso, la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Santander reúne objetos, libros, carteles, documentos, planos, fotografías y otros materiales relacionados con las diferentes etapas de Valca, lo que representa una idea de lo que supuso la fábrica en una España cambiante desde la dictadura, a la apertura y desarrollismo de los años 60 y 70, y a la llegada de la democracia y la internacionalización en los ochenta.

También pueden contemplarse nueve fotografías del estado en que se encuentra la fábrica en la actualidad. Son imágenes captadas por los fotógrafos Iñaki Izquierdo, Alfonso Batalla y Rafael Paz. Con motivo de su inauguración, hoy, a las 19.30 horas, se ha convocado una visita guiada por el comisario de la exposición, Javier González de Durana, profesor de Historia Contemporánea en la Universidad del país Vasco, encargado de trazar este recorrido por la historia de Valca. González de Durana es académico de Bellas Artes de San Fernando, ha dirigido la Sala Rekalde de Bilbao (1992-2001), ha sido asesor de la política de adquisiciones del Museo Guggenheim Bilbao y miembro del Consejo de Administración del Consorcio de dicho museo y dirigió centros de arte como el Artium de Vitoria (2001-2008), el Tenerife Espacio de las Artes (2008-2011) y, más reciente, el Museo Cristóbal Balenciaga de Guetaria (2011-2014). A principios de los años 40 se construyó una enorme factoría en el norte de Burgos en la que llegaron a trabajar 350 operarios. González de Durana, cuenta que «tras una fachada de 50 metros asomaba un enorme complejo con comedor, economato, capilla, laboratorios y despachos, entre otros servicios». El promotor de una exposición que repasa su historia y que pudo contemplarse antes en la localidad de Sopeñano, muy cerca de donde estuvo situada, comenta que «no hubo familia de la zona y de Las Encartaciones que no tuviera parientes empleados allí».

La firma, según los organizadores, refleja fielmente la evolución de buena parte de la industria española. «Sus promotores fueron conscientes, en plena contienda, de la futura demanda de este tipo de material», explica el comisario. Pero el final acelerado y desastroso vino dado porque «no se adaptaron a la normativa del nuevo mercado, a la caída de aranceles y la nueva concurrencia», indica. En tan sólo seis años, el crecimiento constante se tornó en crisis y ruina. «Su final fue sorprendente porque se trataba de una empresa puntera». El primer producto que se elabora en la factoría de Sopeñano es el de material fotográfico sensible negativo, con sus fabricaciones de placas pancromáticas con soporte de vidrio, único existente entonces en el país, con destino a profesionales y las artes gráficas. Inmediatamente después emprendió la fabricación de papel fotográfico y más tarde la elaboración de películas en sus distintos tipos de película cinematográfica positiva, película de aficionado en rollos y en paso universal, retrato, artes gráficas y rayos X para suministro a los hospitales del Insalud. La idea empresarial nació en 1938, cuando la guerra aún no había concluido, pero el País Vasco y el Valle de Mena ya estaban bajo control franquista. Entre los objetivos que se proponían sus impulsores estaban, en primer lugar, los de servir a las acciones militares. Estos impulsores, empresarios industriales desde muchos años atrás, habían luchado en el bando que ganaría la guerra y en cuyo régimen posterior algunos de ellos alcanzarían importantes puestos políticos. Tras esta cita el CDIS, el Palacete y el CN Foto, en Santander y Torrelavega, respectivamente, serán dos de los espacios que acogerán este otoño un ambicioso proyecto fotográfico procedente de Uruguay.

Una selección con lo más relevante de su fotografía histórica y contemporánea por medio de una serie de exposiciones.

Fotos

Vídeos