Osoro cree que la visita de los Reyes subraya la importancia del Año Jubilar

Carlos Osoro, ayer, en la UIMP.
Carlos Osoro, ayer, en la UIMP. / María Gil Lastra

El cardenal arzobispo de Madrid inauguró ayer la 'Escuela de Humanidades Fernando Rielo' señalando que el humanismo cristiano puede dar respuesta a la globalización

Mada Martínez
MADA MARTÍNEZSantander

Carlos Osoro, cardenal arzobispo de Madrid, inauguró ayer la 'IV Escuela de Humanidades, Metafísica y Mística Fernando Rielo. Retos para un nuevo humanismo. Pensamiento, arte y educación', un encuentro que dirige Juana Sánchez-Gey, profesora de la Universidad Autónoma de Madrid. Catedráticos y profesores componen la plantilla de ponentes de un encuentro que clausura, este viernes, Manuel Sánchez Monge, obispo de Santander.

Osoro es cántabro, nació en Castañeda en 1946. La celebración del Año Jubilar lebaniego le alegra «por ser en mi tierra, y por que tanta gente pueda ir a contemplar el trozo más grande que existe y se conserva de la cruz del Señor, y por todo lo que significa: una manera de vivir y de estar en el mundo, donde el arma del amor es lo más fundamental y lo más importante que existe. En un mundo como en el que estamos, dividido y a veces roto, con grandes indiferencias, es importante que aparezca esa cruz, que significa que la indiferencia no es lo que hace falta en la tierra para construir este mundo y para lograr el verdadero humanismo».

Carlos Osoro, quien el pasado 23 de abril asistió a la apertura de la Puerta del Perdón del Monasterio de Santo Toribio, no va a coincidir hoy con los Reyes en Liébana. Viajó ayer a Madrid para, explicó, participar en los cursos de verano de El Escorial (está previsto que clausure, este viernes, el encuentro 'Una aproximación teológica a la relación entre corporalidad y sacramentalidad').

En cualquier caso, «es una gracia que los Reyes de España vengan a este lugar, porque esto destaca la importancia que tiene Liébana, no solo para nosotros, para Cantabria, sino para el mundo. En Liébana hay un mensaje fuerte que llega al corazón del ser humano. Es una propuesta de vida».

¿Se conoce lo suficiente Liébana? «Se ha empezado a conocer en estos últimos años», concede Osoro, quien cree que en los últimos 20 años el lugar -«que estaba muy estropeado»- se ha recuperado. La Cofradía de Santo Toribio y los padres franciscanos están, entre otros, detrás de esa mejora. «Los padres franciscanos han dado a conocer el tesoro de Liébana».

En la conferencia inaugural, Osoro, habló sobre movilidad y globalización, «dos realidades para las que el humanismo cristiano ofrece una respuesta». Respecto a los refugiados, señaló que es : «Un fenómeno que impresiona por sus grandes dimensiones, por los problemas sociales, políticos, culturales y religiosos que suscita, y por los dramáticos desafíos que plantea a las comunidades nacionales y a la comunidad internacional», un conflicto que afecta «incluso a la credibilidad en Dios». Sobre Siria señaló que el hecho de que «casi 70 millones de personas sean obligadas a desplazarse forzosamente de sus domicilios es un dato inasumible para una humanidad que envía artefactos interestelares», esto «debería helar nuestro corazón y plantearnos el humanismo que estamos aplicando en nuestra vida».

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