La velocidad se llama Jandilla

Quinto encierro de los Sanfermines. / Afp

El quinto encierro de los Sanfermines ha dejado sólo dos heridos por contusiones leves

PABLO OJERPamplona

Hasta ahora, las ganaderías de los encierros de San Fermín han ido cumpliendo con la fama que arrastran. Los Cebada Gago son los que más heridos por asta de toro han dejado, un toro de José Escolar se volvió a los corrales, los de Fuente Ymbro dejaron un encierro rápido y limpio… Pero han tenido que llegar los peligrosos Jandilla para romper la tradición y han protagonizado uno de los encierros más rápidos de la historia de los Sanfermines.

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Desde su salida de los corrales de Santo Domingo hasta su llegada a los corrales de la Plaza de Toros han invertido 2 minutos y 13 segundos. Y por el camino han dejado mucho peligro pero pocos heridos. Tan sólo se han producido dos traslados por contusiones leves.

JAG, vecino de Pamplona y de 19 años ha sido trasladado desde el Ayuntamiento con un traumatismo craneoencefálico leve. Y desde el tramo de Telefónica ha sido trasladado JDG, de 26 años, vecino de la localidad navarra de Barañain con policontusiones, aunque no parece que revistan gravedad.

Nada más abrirse los portalones de los corrales se ha visto a los tres toros negros de la manada coger con ganas los adoquines de la Cuesta de Santo Domingo y se han lanzado hacia arriba a una velocidad vertiginosa. Les ha acompañado el toro jabonero, de nombre ‘Gabriela y han realizado prácticamente todo el recorrido en solitario, varios metros por delante de los cabestros y los otros dos toros que se han quedado con ellos.

Habitualmente, el toro que sale enfilado suele frenarse en la curva de la Estafeta tras chocar contra el vallado. Pero hoy ni tan siquiera ahí han detenido la marcha y los corredores de la famosa calle pamplonesa les han visto pasar a su lado como si se trataran de cohetes.

Eso sí, la curva nunca defrauda y hoy se ha visto ahí al patán del día. Un joven australiano que no ha tenido mejor idea que detenerse en plena trayectoria de la curva para ver los toros. El segundo astado de la manada le ha empujado contra la valla y el toro jabonero le ha dado una voltereta. Afortunadamente, tras ser revisado por los miembros de la Cruz Roja y comprobar que no tenía nada, se ha ido tan campante.

El resto del recorrido ha sido más de lo mismo, cuatro toros adelantados, dos rezagados unos metros junto con los cabestros, y una dura lucha entre los mozos, unos por hacerse hueco delante de los cuernos y otros por hacerse un hueco por huir de la velocidad de los Jandilla.

De los heridos en encierros anteriores, tan sólo se encuentra hospitalizado el americano JC, corneado en el brazo el pasado día 8. Su evolución es favorable.

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