Baño solidario contra la esclerosis múltiple

Los participantes, durante la iniciativa ‘Mójate por la esclerosis múltiple’, en la segunda playa del Sardinero. / María Gil Lastra

Medio centenar de personas participó este domingo en una iniciativa que ha reivindicado el reconocimiento a los enfermos de una discapacidad del 33%

CRISTINA NORIEGASantander

Medio centenar de personas participó este pasado domingo en una masterclass de aquafítness organizada por la Asociación Cántabra de Esclerosis Múltiple (ACDEM) para colectar fondos y reivindicar que se reconozca una discapacidad del 33% a las personas afectadas por esta enfermedad.

Celebrada por la mañana en la segunda playa del Sardinero, la iniciativa ha recaudado en torno a los mil euros, según los cálculos del coordinador del colectivo, Javier Martínez, que se ha referido a la esclerosis como «la enfermedad de las mil caras» pues «cada uno de nosotros es diferente y tiene un tratamiento distinto; nuestro sistema inmune nos ataca en una parte u otra, pero la reacción no es igual».

Con réplicas en más de 900 playas y piscinas de toda España, el baño solidario ha perseguido la captación de recursos con el fin de mejorar la atención y rehabilitación de las personas que padecen esta enfermedad y «acercar más a los enfermos a los centros de salud para que el médico de cabecera les derive a la Asociación», ha explicado Martínez, quien ha reclamado que se valore «el trabajo social y rehabilitador» que efectúa el colectivo.

Una labor que incluye también ayudas y tratamientos a familiares. «Esas cosas que la sanidad pública no te ofrece», ha afirmado Juan García, miembro de la Asociación y enfermo de esclerosis.

El hombre ha asegurado que los nuevos tratamientos le han proporcionado «una pequeña esperanza» porque antes «todo eran inyectables» y ahora «tomo una pastilla al día» que apenas tiene efectos secundarios «y me dejan hacer prácticamente una vida normal».

Juan, que aclara que él padece la menos severa de todas –la esclerosis múltiple remitente recurrente– ha explicado que su primer contacto con la asociación lo tuvo como usuario, «pero después regeneraron la junta» y pasó a formar parte del equipo directivo.

Más difusión

Al finalizar la actividad, Raquel Segura, una de las 570 personas afectadas por la esclerosis en Cantabria, está «agotada» aunque «encantada» de haber podido participar. A su lado, su hermana Laura ha insistido en que se necesitan «más difusión y más iniciativas para recaudar fondos no solo para la investigación sino para la adquisición de materiales».

Con distintos mensajes, todos coinciden, en cualquier caso, en «la importancia» de que se reconozca a los enfermos un grado de discapacidad del 33% en el momento del diagnóstico, «porque cualquier persona que conviva con ellos puede verificar que a simple vista están bien pero tienen otros problemas como la pérdida de memoria o la fatiga», ha recordado Juan, que pide a los enfermos «que se hagan ver».

Fotos

Vídeos