ÁNGELES CUSTODIOS

Los alumnos de Los Ángeles Custodios, dispuestos a ir a por todas en STARTinnova.
Los alumnos de Los Ángeles Custodios, dispuestos a ir a por todas en STARTinnova. / Javier Cotera
  • Cerca de un centenar de estudiantes de ciclos formativos se configuran en diferentes grupos para acometer varios proyectos para el concurso

Tal vez el conocimiento práctico debería ganar terreno en los planes de estudio de la Enseñanza Media a la carga teórica. «Hay asignaturas de Formación Profesional que están enfocadas hacia este tipo de competencias: saber hablar en público, tener capacidad de liderazgo, de trabajo en grupo, etc. Pero me sigue pareciendo que son pocas horas», recalca José Antonio Caelo, el tutor de los grupos que desde el colegio concertado Ángeles Custodios participarán durante las próximas semanas en el programa STARTinnova, organizado por EL DIARIO.

En total, cerca de un centenar de jóvenes estudiantes de diferentes ciclos formativos se han inscrito en varios grupos para concurrir al concurso enfocado hacia la innovación y el emprendimiento. Cada uno deberá elaborar un plan de negocio factible para la puesta en marcha de una empresa. Y en este caso trabajarán bajo la tutela de Javier Fernández, director comercial de Sercosan.

«Lo más importante que estamos consiguiendo es la implicación de los chavales. Hay que entender que a veces es una cuestión difícil porque las edades son complicadas y ellos quieren ver que todo lo que hacen tiene un efecto directo en su vida, o en su carrera. Es importante hacerles ver que esta es una gran oportunidad para su desarrollo personal y profesional, y que todo lo que aprendan aquí les puede servir de mucho en un futuro, cuando se encuentren por vez primera en la tesitura de buscar un trabajo, o de emprender un negocio», remarca el tutor, José Antonio Caelo.

Dos horas semanales

Los jóvenes dedican por norma unas dos horas semanales en la asignatura enfocada hacia el concurso. Un profesor los guía en el trabajo pero la idea nace en la mente de los estudiantes. «Es algo que tenemos claro. Nosotros solo estamos para orientar en el trabajo, y en la puesta en escena, o en la evaluación del pragmatismo del proyecto, si es posible que sea una empresa real. El tutor empresario es quien más tiene que decir al respecto en ese sentido, y al final trabajamos así», concretan desde el colegio. No se buscan resultados concretos, pero la edición anterior ha dado buenos ejemplos de lo fructífero de una actividad como esta.

«Sabemos que el pasado curso hubo incluso casos de gente que logró un contrato en la empresa a la que pertenecía el tutor correspondiente. Eso es algo que vemos muy lejano, y más con esta crisis, pero es cierto que se acercan posturas entre el mundo académico y el profesional y que además los empresarios pueden conocer a muchos de los alumnos que en un futuro, claro que sí, podrían ser contratados por alguna de esas empresas».

Hace ya varios días que los diferentes grupos del colegio están trabajando en los proyectos que tomarán forma a lo largo de las próximas semanas, y que concurrirán a concurso con el resto de centros presentados.

«Los alumnos están empezando a ver las posibilidades que tiene este concurso y se están animando a participar de forma activa. Es lo más interesante de todo esto, independientemente del resultado final».