Objetivo: adaptarse y crecer

Juan Antonio Esteras, Ricardo Garrudo, Irene Rivero e Iñaki Gómez, ponentes de STARTinnova10
Juan Antonio Esteras, Ricardo Garrudo, Irene Rivero e Iñaki Gómez, ponentes de STARTinnova10 / Celedonio Martínez
  • Dynasol, Tecnisa Campos, Wolder y Ambuibérica han participado en la tercera jornada STARTinnova10

El concepto de innovación tiene tantos perfiles como empresas que convierten este principio en uno de los elementos destacados de su actividad. Así quedó patente en la tercera jornada STARTinnova10 promovida por El Diario Montañés y en la que participaron representantes de Dynasol, Tecnisa Campos, Wolder y Ambuibérica, como un foro común en el que los empresarios puedan compartir sus casos de éxito o aplicación de propuesta innovadoras.

Todos ellos iniciaron sus ponencias poniendo de manifiesto su positiva valoración sobre STARTinnova y la oportunidad de intercambio que representa entre empresarios y emprendedores.

Juan Antonio Esteras, jefe de Asistencia Técnica y Desarrollo de Dynasol, explicó que, para la factoría de caucho, la innovación cuenta con una definición particular. Se trata del proceso que se inicia con las ideas, con la investigación y termina con la comercialización del producto. Un ejemplo práctico de esos procesos son los que llevaron a la empresa a retomar la fabricación de caucho para neumáticos, parada desde 2004, nueve años después, lanzando cuatro renovados productos. En un modelo con forma de embudo, «no todo lo que entra acaba funcionando», dijo Esteras. Y en ese sentido es importante contar con criterios de selección muy concretos que definan el éxito o no del proceso. «Es importante definir lo que uno quiere y hasta donde quiere llegar para lograrlo», indicó.

Un aspecto en el que coincidió Irene Rivero, responsable de Marketing de Tecnisa Campos, una asesoría que cuenta con una plantilla de 52 especialistas en diversos campos y más de 50 años de experiencia.

La empresa, fundada por Enrique Campos Pedraja, «un verdadero pionero», sigue aplicando el mismo código de conducta que promovió su creador: poner «alma, corazón y vida» en cada actividad que iniciarán. Y dedicación es lo que desde Tecnisa Campos han aplicado al integrarse en UHI, una red internacional de auditoría que reúne firmas independientes de todo el mundo. «Este novedoso acuerdo nos permite compartir experiencias con más de 7.600 profesionales y contar con 289 oficinas por todo el mundo», explicó Rivero. Los clientes de Tecnisa Campos que, «bien como una oportunidad o bien por la crisis», decidieron salir al exterior se encontraron con que podían hacerlo de la mano de su asesoría «de toda la vida». «Nosotros les hemos tendido ese puente -explicó Rivero- y les hemos guiado en todo momento, contando con nuestra cercanía como valor añadido». «Ayudar a los prendedores a crecer, forma parte del ADN de Tecnisa Campos», concluyó.

Crecer es precisamente lo que Ricardo Garrudo, presidente de Wolder, ha ido haciendo a nivel empresarial con las sucesivas ideas que ha puesto en marcha «huyendo de la comodidad». El suyo es el caso de un emprendedor de primera generación que aprovechando la experiencia laboral acumulada, decide lanzarse al ruedo y crear su propio negocio. De eso hace 25 años y son variadas las áreas en las que ha desarrollado sus funciones.

Sus sucesivos planes estratégicos incluyen dos consideraciones fundamentales: «quiénes somos y qué queremos hacer», dijo. La diversidad es una de las claves de su visión empresarial que se ha ido adaptando a los sucesivos nichos de mercado detectados, ofreciendo a esas necesidades las mejores soluciones. «Hace años que me sacudí la idea de ‘sector’», expuso Garrudo, cuya principal línea ocupa en la actualidad a unas 150 personas y factura en torno a 30 millones de euros. «Hemos creado proyectos de valor añadido que relacionan al consumidor y sus necesidades y ahí es donde radica la innovación», afirmó. Tanto Wolder como Ambuibérica han dado el salto oceánico y ya operan en diversos países de América del Sur.

Como expuso Iñaki Gómez, responsable de Calidad y Medio Ambiente de Ambuibérica, la empresa está presente en 16 comunidades españolas y espera duplicar su cifra de negocio, con más de 4.000 empleados, gracias a su expansión internacional. Para lograr adaptarse ha sido necesario «cambiarlo todo, desde la forma de pensar hasta la estructura y los métodos de trabajo», indicó. «El núcleo de la empresa sigue siendo el mismo, pero la forma de pensar no». Contar con un centro propio de I+D ha sido clave para realizar un análisis pormenorizado de cada mercado y cada posición. «Somos una empresa enfocada a las personas» y para dar el mejor servicio posible a todos sus clientes, inmersos en sistemas sociosanitarios muy distintos, la formación ha resultado de gran importancia