Economía circular: el futuro del desarrollo sostenible

Cientos de botellas de plástico vacías./Archivo
Cientos de botellas de plástico vacías. / Archivo

El objetivo es producir más con menos recursos. Este cambio de mentalidad beneficiará a los sectores de la construcción, agroalimentación, industria, bienes de consumo y turismo

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España avanza hacia un desarrollo más sostenible, produciendo más con menos recursos, para lo que el Gobierno ultima la Estrategia Española de Economía Circular, que se prevé aprobar este verano por el Consejo de Ministros una vez concluida la fase de estudio de las alegaciones y observaciones recibidas. La Estrategia, partiendo de los principios de la Estrategia Europea, se adaptará a las características de nuestro sistema productivo.

La exposición pública de esta Estrategia ha generado un gran interés, como lo demuestran las más de 1.800 observaciones que se han recibido y que se están valorando desde los ministerios implicados (Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente y Ministerio de Economía, Industria y Competitividad).

Además, la iniciativa del Gobierno para impulsar un Pacto por la Economía Circular en España, suscrito por agentes económicos y sociales, ha recibido ya más de 280 adhesiones entre asociaciones, entidades y empresas.

Esta iniciativa cuenta con un primer Plan de Acción, que prevé acometer 70 actuaciones con un presupuesto de más de 800 millones de euros hasta 2020. La Estrategia y su Plan de Acción incidirán de forma especial en cinco sectores prioritarios y ocho grandes ejes de actuación.

Los sectores con mayor potencial en un modelo circular son el de la construcción, la agroalimentación, el industrial, el de bienes de consumo y el turismo. En cuanto a los ejes de actuación, se dividen en cinco de carácter más sectorial: la producción y el diseño, el consumo, la gestión de residuos, el mercado de materias primas secundarias y la reutilización del agua. También hay tres ejes más de carácter transversal: la investigación, innovación y competitividad; la sensibilización y participación; y el empleo y la formación.

«El objetivo es que los productos puedan reutilizarse de forma más sencilla cuando acabe su vida útil»

La Estrategia Española de Economía Circular apuesta por la innovación tecnológica de los procesos de producción, por el impulso a la compra pública verde, el uso de la etiqueta ecológica europea y el Sistema Comunitario de Gestión y Auditoría Medioambientales (EMAS), y pone un énfasis especial en el desarrollo del 'ecodiseño'.

Para la secretaria de Estado de Medio Ambiente, María García Rodríguez, «el objetivo es que los productos sean más fáciles de reparar y que sus componentes puedan ser reutilizados de forma sencilla, una vez acabada su vida útil». El nuevo modelo económico basado en la economía circular «no debe verse como una restricción al consumo, sino como una manera oportuna de crear riqueza y empleo de calidad; supone consumir de forma diferente, utilizar procesos productivos nuevos y más eficientes», destaca.

Además, los países que antes apuesten por ello serán los mejor posicionados para liderar esta nueva revolución económica, alcanzarán mayores cotas de desarrollo y de creación de empleo, al mismo tiempo que protegerán y mejorarán el medio ambiente. La secretaria de Estado considera que «España no puede dejar pasar esta ocasión, lo que supone una tarea de todos, una responsabilidad colectiva».

La Estrategia Española de Economía Circular, además, hace referencia expresa a la necesidad de incorporar al ordenamiento jurídico español el paquete de directivas de residuos y la Directiva sobre plásticos de un solo uso, como pieza fundamental de la Estrategia Europea de Plásticos presentada en enero de este año.

Reducción de plásticos

El Gobierno ya está trabajando en la adopción de las medidas necesarias para que España esté en disposición de alcanzar los exigentes objetivos que plantean las directivas de residuos, en lo que se refiere a las tasas de reciclado y vertido. Y en el establecimiento de medidas que fomenten la reducción del consumo de plásticos de un solo uso y en la reducción de los residuos plásticos, en línea con lo que establezca la legislación europea.

En este sentido, recientemente el Consejo de Ministros ha aprobado el Real Decreto sobre reducción del consumo de bolsas de plástico y por el que se crea el Registro de Productores, con el objetivo de reducir el consumo de bolsas de plástico ligeras en España, trasponiendo al ordenamiento español la Directiva comunitaria.

Este Real Decreto es un primer paso para liberar nuestra naturaleza de los residuos plásticos y sensibilizar a los consumidores de la importancia de reducir el consumo de bolsas de plástico, contemplando la adopción de distintas medidas en una normativa ambiciosa en sus objetivos. Entre sus principales medidas, el cobro de todas las bolsas de plástico a partir del 1 de julio de 2018, a excepción de las bolsas muy ligeras que se suministran como envase primario para alimentos a granel y que son necesarias para evitar el desperdicio alimentario. También las bolsas gruesas que tengan un porcentaje de plástico reciclado igual o superior al 70%, para fomentar su uso. Además, con carácter general, desde el 1 de enero de 2021 se prohibirán las bolsas de plástico ligeras y muy ligeras, exceptuando las bolsas compostables.

Este Real Decreto supone el primer paso de la futura hoja de ruta para los plásticos en España, que se presentará próximamente, y que está contemplada en el borrador de la Estrategia Española de Economía Circular. Además, la Estrategia Europea de Plásticos, aprobada en enero de este año, indica un camino a seguir al que se sumará España.

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