Mujer y hacker, ¿una combinación posible?

Mujer y hacker, ¿una combinación posible?
Archivo

Aunque el sector tecnológico y de la ciberseguridad no para de crecer, el número de mujeres que se dedican a ello no consigue aumentar por razones sociales y educativas

Edurne Martínez
EDURNE MARTÍNEZMadrid

El sector tecnológico es de hombres. Por lo menos por ahora. No hay que más que pasearse por una feria tecnológica, ver la plantilla de este tipo de empresas o simplemente pasar lista en cualquier facultad de Ingeniería. Los datos confirman esta percepción: solo uno de cada cinco graduados en Informática y Telecomunicaciones es mujer en los países de la OCDE, según el informe de la International Telecommunication Union (ITU).

«Somos las que mejores notas sacamos, podríamos elegir la carrera que quisiéramos, pero no cogemos las tecnológicas», señaló Silvia Barrera, investigadora y experta en cibercrimen, durante la jornada Mundo Hacker Day que se celebró el pasado miércoles en Madrid. En las universidades, solo el 35% de los estudiantes de este tipo de carreras son mujeres. El problema, entre otros, es que son «bastante aburridas», lamentó Barrera.

Mesa redonda de 'Mujeres y ciberseguridad' en Mundo Hacker Day 2018.
Mesa redonda de 'Mujeres y ciberseguridad' en Mundo Hacker Day 2018. / E. Martínez

En los altos cargos de las empresas la situación es igual de dramática para las mujeres que en el resto de áreas. Solo 9 de cada 100 puestos de dirección de Tecnologías de la Información (TIC) está ocupado por una de ellas, según el informe 'La mujer directiva en España' de la consultora PwC. Más allá, el informe de Womenalia y Accenture de 2016 confirma que el 66% de las empresas de telecomunicaciones europeas no cuentan con mujeres entre sus directivos.

En un momento en el que «eres lo que muestras» y cuando la imagen se mira por encima de todo, es muy importante «eliminar todos los estereotipos» que hay asociados a las mujeres que se dedican a la ciberseguridad. «Me miran raro cuando entro en tacones a una reunión y digo que soy 'hacker'», explicó en la mesa redonda Tamara Hueso, analista de ciberseguridad en Deloitte.

Todas las expertas allí reunidas coincidieron en la importancia de mostrar la tecnología y la informática a los niños y niñas desde pequeños. Por eso, los cursos actuales de robótica y programación en los colegios son «fundamentales».

«Me miran raro cuando entro en tacones a una reunión y digo que soy 'hacker'» tamara hueso, deloitte

Datos positivos dieron también en OMExpo, la feria de las innovaciones del comercio electrónico que se celebró el pasado miércoles en Madrid. En ella se puso de manifiesto que el número de mujeres que deciden emprender carreras relacionadas con el sector de las TIC se ha incrementado «de forma progresiva» desde hace más de una década en más de un 10% entre aquellas que estudian grados medios y superiores de Formación Profesional, o de más de un 2,5% entre las que optan por cursas ingenierías.

Además, es que cambiar hacia un modelo más igualitario no es solo una razón de justicia, sino que económicamente ayudaría al país. Un estudio de McKinsey en 2015 demostró que si las mujeres participaran en la economía de forma idéntica a los hombres, aumentaría en 28 billones de dólares (el 26% del PIB anual global) respecto a un escenario igual al actual. Este impacto equivale al tamaño de las economías de Estados Unidos y China juntas.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos