El Parque de las Estelas vuelve a abrir sus puertas

Vista de las estelas de Barros.
Vista de las estelas de Barros. / Nacho Cavia
  • Tras más de tres años cerrado al público, las instalaciones del Obispado podrán verse cada lunes, previa cita, en tres pases organizados para una veintena de visitantes cada uno

El Parque de las Estelas de Los Corrales de Buelna vuelve a abrir de forma periódica sus puertas para mostrar sus tesoros, escondidos durante los últimos años, tras el cierre de las instalaciones por el Obispado. Previa cita concertada, una veintena de visitantes podrán aprovechar los tres pases organizados por el Ayuntamiento de Los Corrales de Buelna cada lunes, a las 10, 11 y 12 horas para poder ver de cerca la Estela de Barros, símbolo de Cantabria, y la estela fragmentada, ruedas gigantes en piedra del inicio de esta era únicas en el mundo.

En todo caso serán visitas guiadas y gratuitas y se alargarán hasta finales de noviembre. Serán concertadas previamente por teléfono (942 830 011) o correo electrónico (turismo@loscorralesdebuelna.es) para un máximo de 20 personas por pase. Serán todos los lunes, con una duración aproximada de 50 minutos, y el punto de recepción de las visitas será el propio Parque de las Estelas de Barros.

Según ha informado el concejal de Educación, Cultura y Ciudadanía, Roberto del Val, la iniciativa se incluye dentro de un programa de visitas guiadas orientado a poner en valor los recursos patrimoniales del municipio, "dándolos a conocer, a fin de acercar su valor histórico, cultural y natural a la sociedad". En ese plan se incluyen visitas también al conjunto monumental de la iglesia parroquial de San Vicente Mártir y antiguo asilo, entorno a la arquitectura tradicional del pueblo de Coo y de su paraje natural, al casco urbano barroco de Los Corrales y al centro de interpretación de la Industria de Cantabria José María Quijano.

El plan se desarrolla dentro del programa de empleo de Corporaciones Locales 2016, financiado por el Gobierno Regional, el EMCAN y el Fondo Social Europeo y cuenta con tres técnicos en materia de Patrimonio y Turismo, contratados por el Ayuntamiento en colaboración con la Agencia de Desarrollo Local para el desarrollo de la iniciativa.

El viejo contubernio entre Ayuntamiento y Obispado sobre la propiedad del edificio y su contenido ha llevado a una situación en la que solo se podía ver el museo con cita previa llamando a la parroquia de Barros, donde se levanta ese parque. Algo fuera del alcance de la gran mayoría de los visitantes que aparcan junto al edifico y se van con las mismas, tras mirar por los estrechos ventanales a propuesta de los vecinos del entorno, quejosos de esa situación.

En 2001 la Estela de Barros, hasta entonces a la intemperie junto a la antigua Nacional 611, se trasladaba al nuevo edificio, 270 metros cuadrados más un aparcamiento de otros 180 metros. Tras la fusión de siete piezas, se le unía otra estela, la conocida como fragmentada. El parque se cerró por primera vez a finales de 2011, para garantizar la seguridad de las dos estelas gigantes, ruedas en piedra con más de 2.000 años de antigüedad en las que se habían detectado leves daños causados por personas que se colaban en el parque de noche. En 2013 llegó la reclamación de propiedad del Obispado y el parque se cerró definitivamente, a la espera de un acuerdo entre Iglesia y Ayuntamiento que, de momento, no se espera.