Cristina García afronta el cargo de concejala de Cultura como "un reto"

Cristina García tomará posesión del cargo en el próximo Pleno.
Cristina García tomará posesión del cargo en el próximo Pleno. / Sane
  • Reconoce que será difícil superar el trabajo desu antecesora, Juncal Herreros, que presentó su dimisión en agosto

La regionalista Juncal Herreros, que presentó en agosto su dimisión como concejala de Cultura, Educación y Turismo para dedicarse por completo a su trabajo como abogada, ha dejado el listón muy alto en el Ayuntamiento de Torrelavega. Tanto el equipo de gobierno (PSOE-PRC) como la oposición han lamentado su marcha y han elogiado su gestión. No es de extrañar, por tanto, que la que va a ser su sustituta, Cristina García Viñas, afronte el cargo como «un reto».

Para esta joven agente de viajes, siguiente en la lista del PRC, es su primera experiencia en política y se lo pensó antes de aceptar porque su trabajo le lleva «muchas horas». Actualmente, dirige dos oficinas (Torrelavega y Reinosa). No obstante, confía mucho en quien va a ser su líder en el Consistorio, Javier López Estrada, primer teniente de alcalde y portavoz regionalista, y espera superar con éxito la prueba de entrar en la Corporación.

Dice que no la asusta el trabajo y espera compaginar su actividad profesional con la del Ayuntamiento. Tomará posesión del cargo a finales de septiembre o principios de octubre. «Soy consciente del papel maravilloso que ha hecho Juncal –explica– y yo espero estar a la altura con la ayuda de mis compañeros. Llego con muchas ganas de trabajar y aprender. Ahora estoy un poco descentrada, pero intentaré seguir el ejemplo de Juncal».

Sin sueldo

Dice que no la preocupa el hecho de que el suelo que cobraba su antecesora (20.775 euros anuales por media jornada) pase a percibirlo otro regionalista, Jesús Sánchez, concejal de Deportes, Ferias y Mercados. Del departamento con el que le toca lidiar, espera ampliar sus conocimientos en su sector, el turismo, y «aprender mucho» en los otros dos, educación y cultura.

Cristina, de 35 años, está soltera y no tiene cargas familiares, por lo que afronta el trabajo en el Ayuntamiento «sin miedo». Su padre es el recordado empresario de autobuses Luis García, fallecido hace 23 años. «Dejó muchos amigos –recuerda su hija– y sacó adelante de la nada una gran empresa (Autobuses García), que primero se vendió a Continental y después a Alsa. Tras la muerte de mi padre, mi madre también realizó una gran labor. En este caso también se cumple el dicho popular de que detrás de un gran hombre hay una gran mujer».