Los ladrones de tomates

El invernadero donde se produjeron los robos.
El invernadero donde se produjeron los robos.
  • La Guardia Civil detiene a dos hombres, de 32 y 30 años, por un delito de robo con fuerza en unos invernaderos de Ruente | El propietario de la plantación denuncia la falta de más 1,5 toneladas de tomate

La Guardia Civil frustró el pasado miércoles el festín de tomates que pretendía darse dos hombres, amigos de lo ajeno, que fueron arrestados como presuntos autores de un delito de robo con fuerza en invernaderos de la localidad de Ruente, de donde habrían sustraído más de 1,5 toneladas de tomates en 20 días y causado daños valorados en más de 2.000 euros.

Fue el propietario de los tomates quien dio la voz de alarma. Al percatarse de que en sus invernaderos había un hombre merodeando entre los tomates y que este emprendió la huida al verse descubierto, no dudó en dar aviso en el puesto de Cabuérniga de la Guardía Civil, que envió una patrulla a estos invernaderos de Ruente.

Así, según relató la Benemérita, en la noche del día 7 empezó a buscarse al presunto delincuente por las inmediaciones y, minutos después, y gracias a la colaboración ciudadana, se supo que un vehículo sospechoso estaba estacionado en un lugar cercano a los invernaderos.

Una vez que la patrulla localizó al vehículo cuando circulaba por las en las inmediaciones, identificó a sus dos ocupantes, comprobando que uno de ellos coincidía con la persona que había sido vista en el lugar de los hechos.

Los detenidos responden a las iniciales D.B.M y R.B.D., de 30 y 32 años, respectivamente, y se les atribuye un delito de robo con fuerza en invernaderos, donde causaron daños en los plásticos.

Ante estos hechos, la Guardia Civil recuerda que tiene puesto en marcha un Plan contra las sustracciones explotaciones agrícolas y ganaderas, con la doble finalidad de prevenir e investigar hechos delictivos cometidos en estos lugares.

Para ello considera clave la colaboración entre la Guardia Civil y el sector agrícola y ganadero, y recomienda anotar y guardar la numeración de la maquinaria o herramienta más valiosa e informar si se observan movimientos o personas extrañas próximos a las zonas de explotación, entre otros aspectos.