El proyecto del centro cívico inteligente se queda sin la subvención del Gobierno

El proyecto saldrá a licitación y se ejecutará en el Centro Cívico Lázaro Baruque, de La Inmobiliaria.
El proyecto saldrá a licitación y se ejecutará en el Centro Cívico Lázaro Baruque, de La Inmobiliaria. / Luis Palomeque
  • El Ayuntamiento intentará conseguir la financiación de la Consejería de Obras fuera de la convocatoria

Conseguir financiación de otras administraciones ante la falta de recursos propios. Esa es la idea que pone en práctica el equipo de gobierno de Torrelavega (PSOE-PRC), pero no siempre con suerte. La Consejería de Obras Públicas y Vivienda hizo público ayer que ha denegado la subvención que había solicitado el Ayuntamiento (60.000 euros) para convertir el centro cívico de La Inmobiliaria, Lázaro Baruque, en un 'edificio inteligente'. El motivo: no alcanzó la puntuación suficiente. Sí tuvieron suerte las propuestas de inversión en otros 41 inmuebles públicos repartidos por la región.

En el caso de Torrelavega, el proyecto de reforma interior del referido centro cívico contempla la instalación de un sistema de control de uso y acceso al edificio a través de internet. Tras este nuevo varapalo, la intención del equipo de gobierno es sacar la obra a licitación, al mismo tiempo que intentará conseguir la financiación de la Consejería fuera de la convocatoria. La idea inicial era convertir Lázaro Baruque en un 'edificio inteligente' antes de finalizar el año.

Así lo anunciaron en mayo el alcalde de Torrelavega, José Manuel Cruz Viadero, y el primer teniente de alcalde, Javier López Estrada, durante la presentación de las obras, que tienen un presupuesto de 130.000 euros. Cruz Viadero recordó entonces que el inmueble, un palacete de tres plantas situado en la calle General Ceballos, fue objeto recientemente de otras mejoras, como la instalación de un ascensor para eliminar las barreras arquitectónicas, la sustitución de la carpintería exterior y la reparación del tejado. "Ahora la inversión va encaminada a mejorar el bajocubierta -explicó-, obra que permitirá dar otros servicios y otras dotaciones a colectivos que hacen o van a hacer uso del centro cívico, que se va a convertir en un edificio inteligente, dotado de un sistema de alta tecnología de control de acceso y videovigilancia".

Idea innovadora

Según el alcalde, el inmueble será de "uso libre" para ciudadanos, asociaciones o agrupaciones culturales. "Solo tendrán que hacer una solicitud vía web -señaló Cruz Viadero-, indicando titular, la sala requerida, la fecha y el horario, y el sistema les va a aportar un código que será el que les permita el acceso al edificio". Los baños serán adaptados a personas con movilidad reducida y la primera planta seguirá ocupada por el Centro Juvenil del barrio.

El novedoso proyecto contempla que numerosos colectivos puedan hacer uso del edificio en las otras plantas "en condiciones de seguridad". Una de las ocho salas de trabajo con que contará será insonorizada y destinada a usos múltiples, dotada con todo tipo de material para que, por ejemplo, puedan ensayar agrupaciones corales o de artes escénicas. El centro cívico también contará con equipos informáticos y una pizarra electrónica.

El primer teniente de alcalde insistió en que la idea es "crear un centro cívico inteligente, un proyecto que no tiene similar en España, por lo que entendemos que es una iniciativa innovadora del Ayuntamiento de Torrelavega". "El proyecto es inteligente porque cualquier ciudadano -explicó López Estrada-, a través de una plataforma web, podrá obtener un código de acceso que le permitirá entrar a la sala que haya solicitado, en una fecha y un horario concretos. Únicamente tendrá que introducir el código en una plataforma que estará situada en la puerta principal y en la de la sala que haya solicitado".

Según el edil regionalista, con este sistema mejorará "sustancialmente" la gestión de este edificio público, dado que se podrá dar acceso a las asociaciones vecinales, culturales o políticas que "carecen de espacio de reunión". Además, se hará de una manera "óptima", ya que "el mismo local podrá dar servicio a infinitas asociaciones o usuarios". También se abre la posibilidad del uso para "los colectivos no reglados o ciudadanos de a pie", por ejemplo para "estudiar o mantener reuniones". El inmueble quedará diseñado para que "no tenga trabajadores de forma permanente".