Casa-palacio del doctor José Argumosa y Argumosa, en Sierrapando , diseñada por el arquitecto Leonardo Rubacado. Fue derribada para construir el convento de las madres Carmelitas
Casa-palacio del doctor José Argumosa y Argumosa, en Sierrapando , diseñada por el arquitecto Leonardo Rubacado. Fue derribada para construir el convento de las madres Carmelitas / DM

El crecimiento urbano, a debate

  • La sala Mauro Muriedas acoge esta tarde una charla sobre el desarrollo de Torrelavega entre los siglos XIX y XXI

La sala Mauro Muriedas de Torrelavega acogerá este martes, 13 de septiembre, a las 19.30 horas, la segunda de las ponencias incluidas en el ciclo 'Crónicas del Crecimiento Urbano de Torrelavega (Siglos XIX-XXI)'.

Las conferencias, que se celebran cada martes durante todo el mes de septiembre, se enmarcan en al ámbito de la exposición 'Torrelavega en Construcción (1870-1920)', que se encuentra instalada en la misma sala hasta el próximo 25 de septiembre.

Este martes se abordará un periodo de gran trascendencia en el diseño urbanístico que ha llegado hasta nuestros días: 'Arquitectura en Torrelavega. De villa a ciudad', que es el título de la conferencia que impartirá Miguel Ángel Aramburu-Zabala Higuera, catedrático en Historia del Arte de la Universidad de Cantabria.

En ella, se repasa cómo se ha ido conformando este patrimonio construido a lo largo del tiempo, desde la época medieval hasta finales del siglo XX, desde los más antiguos (escasos) restos medievales hasta terminar en el impresionante Mercado Nacional de Ganados, una obra que merece ser conocida y visitada.

Se recuerda el nutrido grupo de casonas e iglesias de la Edad Moderna distribuidas por todo el municipio. También la numerosa arquitectura de los maestros de obras del siglo XIX y principios del XX (Piqué, Varela, Setién, etc.) y de arquitectos e ingenieros de reconocida trayectoria (Antonio Zabaleta, José María Basterra, Joaquín Rucoba, Leonardo Rucabado, Javier González de Riancho, Deogracias Mariano Lastra, Lavín del Noval, Ricardo Lorenzo, Federico Cabrillo, Luis Moya, el Padre Coello, etc.) y se terminará hablando de la obra de dos ingenieros, Eugenio Ribera (puente de Ganzo) y José Calavera Ruiz (Mercado Nacional de Ganados).

El resultado de esta revisión urbanística es que el municipio de Torrelavega tiene un patrimonio construido que es urgente poner en valor para evitar las lamentables destrucciones del pasado.