El ropero de la Mancomunidad Altamira Los Valles comenzará a cobrar por la ropa

  • El objetivo es conseguir que las personas que acuden al ropero se lleven solo las prendas que necesitan, "evitando así el derroche y el desorden

El ropero de la Mancomunidad Altamira Los Valles cambiará a partir de octubre su forma de funcionamiento y comenzará a cobrar un precio simbólico por la ropa que entrega, con el objetivo de que los usuarios del servicio valoren lo que reciben, que hasta ahora se entrega forma gratuita.

En un comunicado, el presidente de la entidad, Mario Iglesias, explica que el cambio de sistema de funcionamiento ha sido decidido por el grupo de voluntarias que gestiona el ropero, con la intención de mejorar la calidad del servicio que prestan.

A su juicio, con ello se consigue "dignificar la ayuda" que reciben los peticionarios y también conseguir que las personas que acuden al ropero se lleven solo las prendas que necesitan, "evitando así el derroche y el desorden que, en ocasiones, había generado el anterior modelo de funcionamiento".

Además, el dinero que se obtenga servirá para colaborar en aquellos proyectos solidarios que las voluntarias decidan contando con el asesoramiento de los Servicios Sociales mancomunados.

Origen del ropero

La historia del ropero se remonta a finales de 2011 cuando se impartió un taller de voluntariado senior en la Mancomunidad, del cual surgió la iniciativa de poner en marcha un ropero solidario a través del cual poder ayudar a todas aquellas familias que lo necesitasen.

De esta manera, se formó un grupo de voluntarias y el proyecto comenzó su andadura en un local ubicado en Santillana del Mar, donde se realizaba la clasificación y el reciclaje de ropa con el objetivo de que nadie que estuviese atravesando una situación difícil se viese privado de prendas o calzado.

Tras unos años de trabajo en Santillana del Mar, decidieron trasladarse a Puente San Miguel para que el acceso al servicio fuese más cómodo, un local que abre al público los miércoles de 10.00 a 12.00 y los viernes de 16.00 a 18.00 horas.

Precisamente la labor de las voluntarias ha concitado la solidaridad de distintos colectivos, entre ellos los organizadores de la Bridgestone MTB Solidaria 2015, un evento deportivo que se celebra cada año para trabajadores y amigos de la empresa Bridgestone de Puente San Miguel.

Este colectivo ha hecho entrega al ropero de un cheque por valor de 563,35 euros, cantidad obtenida gracias a la colaboración y aportación desinteresada de los participantes de la prueba ciclista y de la empresa.