La rotonda del Puente de los Italianos será una realidad antes de final de año

El desarrollo de las obras será compatible con el paso de vehículos y peatones por la Avenida de Solvay.
El desarrollo de las obras será compatible con el paso de vehículos y peatones por la Avenida de Solvay. / Luis Palomeque
  • Las obras para mejorarla seguridad vial en la Avenida de Solvay atienden una vieja reivindicación vecinal

La empresa Senor, adjudicataria de las obras, ha comenzado la construcción de la glorieta del ‘Puente de los Italianos’, una vieja reivindicación de los vecinos para mejorar la seguridad vial en la Avenida de Solvay, uno de los viales más transitados de Torrelavega. La obra es cofinanciada por el Gobierno de Cantabria (80%) y deberá concluir antes del 31 de diciembre.

Senor está centrando el inicio de los trabajos en ampliar la plataforma existente, con el fin de hacer compatible la obra con el tránsito de vehículos y peatones. La rotonda tendrá 17,5 metros de diámetro y un ramal para la parada de autobús. El barrio El Salvador, el más beneficiado con la ejecución de este proyecto, conservará los dos accesos que tiene, uno de entrada y otro de salida a la Avenida de Solvay.

Las gestiones para construir esta glorieta se iniciaron hace más de 15 años y se retrasaron, principalmente, por la necesidad de expropiar terrenos. Finalmente, el Jurado Provincial de Expropiación Forzosa dio la razón en junio al Ayuntamiento. Estimó correcta la valoración de las parcelas afectadas, concretamente 348 metros cuadrados de la comunidad de vecinos de Santo Domingo (15.576 euros) y 1.069 de la empresa Sniace (57.255 euros). La obra salió a licitación con un presupuesto de 609.247 euros y un plazo de ejecución de cuatro meses.

Según el primer teniente de alcalde y concejal del área, Javier López Estrada, el Ayuntamiento de Torrelavega cumple con esta obra el viejo «compromiso» adquirido en su día con los vecinos de Barreda, que va a permitir «mejorar la seguridad y el tráfico» en la Avenida de Solvay. Se espera que la glorieta solucione los graves problemas de tráfico que hay en la zona, denunciados en repetidas ocasiones por el presidente de la Asociación de Vecinos, Manuel Ortiz.

El proyecto, presentado por el Ayuntamiento en 2010, contemplaba inicialmente, además de la glorieta, un vial independiente de acceso al barrio El Salvador. También preveía simplificar los movimientos en el cruce mediante la construcción de la rotonda, que eliminará carriles de espera y facilitará giros a la izquierda. Igualmente, se pretende reducir la velocidad de los vehículos y con ello la peligrosidad para los peatones.

El camino no ha sido fácil. El Ayuntamiento inició en 2011 el expediente para modificar el Plan General de Ordenación Urbana y expropiar los terrenos afectados. El Consistorio tomó la decisión al no llegar a un acuerdo con los propietarios de la Colonia de Santo Domingo y no recibir respuesta de Sniace. Finalmente, el proceso expropiatorio se agilizó, como ha ocurrido en otras obras pendientes de Torrelavega, ante el retraso acumulado.

Nuevo tramo de acera

El Ayuntamiento también continúa solucionando el problema de seguridad que tiene la Avenida de Solvay, por la ausencia de aceras en algunos tramos. El alcalde, José Manuel Cruz Viadero, y López Estrada visitaron recientemente la zona, en compañía de representantes de la Asociación de Vecinos y técnicos municipales, para conocer de primera mano la finalización de las obras del último tramo de acera construido en la Avenida de Solvay, frente a Persianas Barreda.

Se trata de un nuevo tramo de unos 20 metros de longitud, que ha sido dotado de una acerca de metro y medio de anchura. Es la tercera fase de unas obras que han contado con un presupuesto que ronda los 9.000 euros. Para su ejecución, el Ayuntamiento llegó previamente a un acuerdo «amistoso» con los propietarios de la finca afectada. Tanto el alcalde como el primer teniente de alcalde, mostraron su «satisfacción» por la realización de esta obra de «microcirugía urbana», demandada durante décadas por los vecinos. De esta manera, se mejora la seguridad del intenso tránsito de vehículos y la de los peatones, que antes de veían obligados a bajar a la calzada.