El desacuerdo sobre la rebaja del IBI impide aprobar las tasas municipales

El concejal de Hacienda, Pedro Pérez Noriega, y el interventor, Casimiro López, en las oficinas municipales.
El concejal de Hacienda, Pedro Pérez Noriega, y el interventor, Casimiro López, en las oficinas municipales. / Luis Palomeque
  • El equipo de gobierno PSOE-PRC propone reducir el impuesto un 3,7% mientras la oposición plantea bajadas que oscilan desde el 4,7 hasta el 6%

La rebaja del Impuso sobre los Bienes Inmuebles (IBI) abre un nuevo frente entre el equipo de gobierno y la oposición, hasta el punto que la falta de acuerdo ha impedido que se aprueben los impuestos y tasas para 2017.

El porcentaje de la rebaja que se aplicará el próximo año al IBI distancia a PSOE y PRC de la oposición, aunque las negociaciones se retomarán en los próximos días con el objetivo de lograr un acuerdo. El equipo de gobierno quiere rebajar el tipo impositivo un 3,7%, mientras desde la oposición se aboga por aplicar una reducción de entre el 4,7 y el 6% según los grupos, siendo el Partido Popular el que reclama mayor bajada. El alcalde, José Manuel Cruz Viadero, y el concejal de Hacienda, Pedro Pérez Noriega, calificaron ayer como «imposible e inasumible» aplicar la rebaja que proponen los populares porque supondría «perder» 400.000 euros y «pondría en riesgo» las políticas y servicios básicos que se prestan desde el Ayuntamiento.

Para lograr un acuerdo, adelantaron que el equipo de gobierno estaría dispuesto a llegar a una rebaja del 4% porque ese porcentaje aún permitiría mantener el equilibrio entre gastos e ingresos y «mantener el nivel» de prestaciones sociales, aunque Cruz Viadero y Pérez Noriega solicitaron «responsabilidad» a los grupos. A pesar de la diferencia de posturas, el alcalde y el concejal subrayan lo que consideran como «amplio consenso» en la propuesta de actualización de las tasas e impuestos para 2017, que será debatida en una Comisión de Hacienda prevista para este viernes.

"Nadie va a pagar más"

Asimismo, insistieron en que con la propuesta del equipo de gobierno «no se va a subir ninguna tasa» y va a permitir que «nadie vaya a pagar más que en 2016», además de recalcar que se mantendrán las conversaciones con los grupos para intentar lograr «un amplio consenso con diferencia de matices» en las tasas. La previsión es que la aprobación de las tasas e impuestos para 2017 se pueda llevar a cabo en el pleno de finales de este mismo mes de octubre.

Por otro lado, Pérez Noriega indicó que se están estudiando varias modificaciones presentadas por los grupos a la propuesta inicial de las tasas, entre ellas una de Torrelavega Puede para que las familias monoparentales con dos hijos pueden tener los mismos beneficios fiscales que las familias numerosas. Además, se contempla otra de Asamblea Ciudadana Por Torrelavega (ACPT) para eliminar el límite temporal para la bonificación del 50% de la cuota del impuesto de vehículos, con motor híbrido de combustión y eléctrico, establecida en un primer momento durante los cuatro primeros años. Otro cambio afecta a la tasa por recogida de basuras y residuos sólidos que afecta a los comercios adheridos al servicio municipal de recogida de cartón puerta a puerta, de forma que se aplique una bonificación de 6 euros al trimestre frente a los tres iniciales, eliminando la penalización prevista. Y otra novedad es la reducción del 50% en el tercer y cuarto tramo de la tasa de agua a las explotaciones ganaderas.

También desde la oposición, el grupo de Torrelavega Sí anuncia que propondrá a PSOE y PRC una rebaja del 5% en el IBI y ajustar el resto de las tasas municipal al Índice de Precios al Consumo (IPC) de los última doce meses. La formación que lidera Blanca Rosa Gómez Morante explica que esta propuesta la hará efectiva el viernes en la reunión prevista de la Comisión de Hacienda en la que también planteará su idea de «minimizar todo lo posible» el desembolso de los ciudadanos, además de «revertir en el ahorro de los vecinos el desajuste» que se produjo en el cobro de las tasas del ejercicio anterior. Recuerda que si el IPC de los últimos doce meses se ha situado en valores del 0,6%, una congelación de las tasas supondría «una subida real respecto de los índices económicos».