Torrelavega pospone el dragado de la presa de captación del agua por falta de financiación

Torrelavega capta el agua en el río Besaya y el vaso de la presa está en una comprometida situación de aterramiento.
Torrelavega capta el agua en el río Besaya y el vaso de la presa está en una comprometida situación de aterramiento. / Luis Palomeque
  • El Ayuntamiento no puede afrontar ahora la inversión de 1,2 millones que se precisa para garantizar el suministro

Los técnicos advirtieron el año pasado al Ayuntamiento de Torrelavega de que la captación de agua que se realiza en el río Besaya, corre un peligro de opturación constante y que es necesario dragar la presa para garantizar el suministro a la población, pero el Consistorio se está viendo obligado a posponer la obra por falta de financiación. Las actuaciones a realizar para solucionar el problema suponen una inversión de 1,2 millones de euros, un dinero que el Ayuntamiento intenta conseguir a través de otras administraciones.

El alcalde, José Manuel Cruz Viadero, explica la situación: «Vamos resolviendo el problema de forma provisional, con actuaciones puntuales. Hacerlo definitivamente supone una inversión millonaria que ahora no podemos afrontar. A ver si en los próximos años podemos encontrar financiación suficiente. Es un servicio básico, pero no hay ningún problema para los vecinos porque lo vamos solucionando con actuaciones puntuales, cada varios meses, para ir tirando».

La captación de agua se optura en ocasiones, especialmente con los temporales de invierno, porque el vaso del viejo embalse necesita ser dragado con urgencia. Así lo señalaron los técnicos en un informe en el que proponían el dragado para garantizar el suministro de agua a la población de la segunda ciudad de Cantabria y algunos municipios limítrofes (en torno a 80.000 habitantes). El asunto ha sido debatido en varias ocasiones en el consejo de administración de la empresa municipal (Aguas Torrelavega) que se encarga del ciclo integral del agua en la capital del Besaya.

La presa está situada en el municipio de Los Corrales de Buelna y entró en servicio en 1961, sin que se haya llevado a cabo ningún dragado del vaso desde entonces, por lo que este se encuentra en una «comprometida situación de aterramiento». Según Aguas Torrelavega, el embalse ha perdido el 70% de su capacidad, lo que es «claramente insuficiente».

Situación de emergencia

El pasamuros del cuerpo de la presa en la zona de toma de agua ha quedado enterrado a dos metros de profundidad, pudiéndose realizar la captación gracias a la prolongación de la toma, que asciende en vertical. «Este elemento –explicaba el informe– fue sustituido en septiembre de 2014, pues el material acumulado lo desplazó, corriendo la obra de toma un constante peligro de obturación».

Esta amenaza se puso de manifiesto con motivo del temporal de lluvia que afectó a Cantabria el 30 de enero de 2015. Ese día se produjo una crecida del río que tuvo como resultado el colapso de la estructura de toma de la presa, obturando la captación principal del municipio y obligando a poner en funcionamiento los bombeos alternativos de Somahoz y Cieza. A pesar de las labores de mantenimiento de los mismos, estos bombeos alternativos no fueron capaces de atender la demanda de la población. Una vez que se consiguió limpiar la toma principal mediante la contratación de unos buzos y gracias también al esfuerzo de la plantilla de Aguas Torrelavega, se pudo solventar con éxito una situación de «emergencia».

Los técnicos recordaron que en Cantabria se dispone de dos importantes infraestructuras de abastecimiento de agua específicamente diseñadas para solucionar estos problemas de déficit en el suministro (Bitrasvase Ebro-Pas-Besaya y Autovía del Agua), pero resultaron ineficaces durante la situación de emergencia descrita anteriormente.

Como consecuencia de todo ello, el informe señalaba que es prioritario planificar y ejecutar una serie de actuaciones, con el objetivo de que el municipio disponga de captaciones de agua que le permitan garantizar por sí mismo el abastecimiento a la población, así como de información «precisa y fidedigna» de las estructuras de suministro de la región a las que se pudiera recurrir en caso de emergencia.

De acuerdo con la problemática descrita, los técnicos proponen una serie de actuaciones, así como la valoración económica de las mismas. En primer lugar, plantean la mejora de la captación principal, que pasaría por ejecutar el dragado del vaso del embalse y evitar el aterramiento de la zona de toma. La actuación no persigue el dragado de todo el embalse, sino que se centraría en los primeros 40 metros desde el paramento, donde el aterramiento alcanza un espesor de casi 7 metros. También plantean la limpieza del desarenador, elemento que se encuentra tras la toma de agua de la presa. Su función es permitir la decantación del material que pueda llevar suspendido el agua. Otra actuación propuesta es la instalación de bombas de más capacidad en la captación de Somahoz.