Aparece el cadáver de un hombre en los bajos de la antigua discoteca Royal

Momento del levantamiento del cadácer
Momento del levantamiento del cadácer / Luis Palomeque
  • Las primeras investigaciones de la Policía Nacional apuntan a una muerte natural

  • Según los vecinos, el fallecido dormía frecuentemente en los bajos del edificio y era conocido en la zona de Cuatro Caminos

El cadáver de un hombre de 52 años ha aparecido este viernes en los bajos comerciales de la antigua discoteca Royal Palace. El cuerpo sin vida del hombre, que según los vecinos dormía frecuentemente en este pasadizo, fue hallado por el propietario del local de la antigua sala de fiestas, ubicada en la calle José Posada Herrera.

Según fuentes policiales, el cadáver se encontró alrededor de las dos y media de la tarde, y en un primer examen de la Policía Científica y el forense no han pasado muchas horas del fallecimiento, aparentemente por muerte natural.

Algunos de los vecinos de los números 4 y 6 de la calle Posada Herrera mostraron sus sorpresa ya que el hombre es muy conocido entre los residentes de la zona de Cuatro Caminos.

Alertados por el dueño de uno de los locales, hasta el lugar de los hechos se desplazó una unidad de la Policía Nacional y seguidamente llegaron efectivos de la Policía Científica que recabaron las primeras pruebas hasta la llegada del forense.

El fallecimiento de esta persona se une a la lista negra de sucesos acaecidos en torno a la antigua sala de fiestas Royal Palace. El más reciente, un incendio originado en abril de 2005 que provocó la alarma de los vecinos residentes en la zona de las cuatro calles que rodean el patio interior en el que se encuentra el inmueble de la vieja discoteca. Estas son José Posada Herrera, Lasaga Larreta, Hermilio Alcalde del Río y José María Pereda.

La vieja sala de fiestas tiene la entrada desde la calle Posada Herrera y una vez que se accede la discoteca ubicada en los bajos del edificio da a un patio interior, cuyas casas fueron las más afectadas por el incendio. Un nuevo episodio en la vida de un local marcado por la polémica.

De 1.630 metros cuadrados de superficie y cerrado desde 2004, fue alquilado a un empresario en 2011 para abrir en él un almacén de venta, tipo bazar. El inquilino exigía al dueño de la antigua discoteca la impermeabilización de todo el techado, para lo cual hizo entrega al propietario de 40.000 euros en metálico; además, pagó 5.742 en concepto de una renta mensual por adelantado y otros 11.600 euros de fianza por dos meses. Transcurridos cinco años desde que se firmó el contrato, el negocio no pudo abrirse, por lo que el representante legal del empresario llevó el caso a los tribunales, que han fallado a su favor, imponiendo las costas al arrendador.

Se clausuró tras 18 años de actividad

La discoteca fue inaugurada en el año 1986 y quedó clausurada tras 18 años de actividad, al ejecutarse una providencia judicial que disponía el desahucio del arrendatario de la sala, la sociedad Calapea, S. L., y la recuperación del local por su propietario. Con el cierre de la Royal Palace, se cumplió una antigua aspiración de todos los vecinos del entorno de Cuatro Caminos, que soportaron durante años frecuentes incidentes y ruidos en el entorno de la sala, derivados de 'la movida' juvenil.

La discoteca fue, en los primeros años, un referente en la 'movida' de ocio en Cantabria. Sin embargo su actividad fue degenerando y se sucedieron los incidentes.