Verena Fernández, Cruz Viadero y García Carmona entregan el título a José Izaquirre, en presencia de su nieto
Verena Fernández, Cruz Viadero y García Carmona entregan el título a José Izaquirre, en presencia de su nieto / Antonio 'Sane'

«Un enamorado de Torrelavega, su historia, su gente y sus costumbres»

  • José Izaguirre recibió ayer el título de Hijo Predilecto en un emotivo acto en el que reconoció sentirse muy orgulloso de «llevar siempre a esta ciudad en mi corazón»

«Un enamorado de Torrelavega, su gente y sus costumbres». Es la frase que más se escuchó ayer en un repleto salón de plenos del Ayuntamiento de Torrelavega, donde José Izaguirre Cobo (Torrelavega, 1922) recibió el título que le acredita como Hijo Predilecto de la ciudad. El propio homenajeado, que cerró las intervenciones, reconoció sentirse muy orgulloso de «ver que todo lo que he hecho ha servido para algo» y, sobre todo, «llevar siempre a Torrelavega en mi corazón».

«Desde el arresto domiciliario», como el protagonista se refiere a la silla de ruedas que le acompaña, Pepe –como le conocen sus amigos– recordó los años en que por motivos laborales tuvo que salir de la capital del Besaya y la añoranza con la que hablaba, por ejemplo, con Adolfo Marsillach de su ciudad natal. «Decía que representaba el caso de nostalgia más rara que había conocido nunca. Como un hombre que estaba en el gran Madrid de aquella época podía echar tanto de menos una pequeña ciudad del norte de España», señaló.

Ayudado por su nieto, José Izaguirre Fernández, para leer el emotivo discurso, también rememoró los años de la tertulia en el Café del Grano donde «nos conocían como la peña de la esquina» y que a su juicio «más bien era la tertulia de los Pepes, porque en ella predominaban los médicos y los Josés». A doce días de cumplir 94 años, dijo que los achaques no le permiten olvidarse de su ciudad. «Desde siempre me he sentido muy apegado a Torrelavega y a sus gentes y puedo presumir de contar con grandes amigos aquí», señaló.

Incluso en Glasgow, donde estuvo trabajando un tiempo, hizo gala de su «amor por Torrelavega» hasta el punto de que los escoceses le decían: «The first city of the world». Asimismo, explicó que, tras jubilarse, regresó a Torrelavega donde comenzó a escribir artículos en El Diario Montañés y uno de sus trabajos más emblemáticos, el libro ‘22 calles de Torrelavega’. «Recuerdo que un día mi amigo Ricardo Bueno me pidió un favor: que le ayudara con un libro que estaba escribiendo. Pues bien, después de los muchos favores que yo le había pedido me puso manos a la obra para dar forma a aquel bardal y a partir de ahí seguí escribiendo e investigando»».

Por su parte, Joaquín Díaz, en nombre del grupo de opinión Quercus, el colectivo que impulsó el nombramiento de Izaguirre como Hijo Predilecto, resaltó que el motivo por el que decidieron solicitar esta distinción es «el mejor reconocimiento que la ciudad puede tener después de sus méritos y los servicios prestados a Torrelavega». Díaz puso de relieve el «profundo» y «riguroso» conocimiento de Izaguirre de la ciudad, lo que le llevó en muchas ocasiones a «impulsar numerosas iniciativas y actividades junto a otros grandes como Aurelio García Cantalapiedra o Ricardo Bueno».

Otro compañero de tertulias, José RamónSaiz, subrayó que «significa un ejemplo de servicio a la ciudad», algo que ha quedado evidenciado en sus obras, que «se han convertido en una referencia bibliográfica para conocer la historia y las costumbres de Torrelavega». El director general de la Administración Local del Gobierno de Cantabria, Pedro García Carmona, que acudió al acto en «calidad de amigo» de Izaguirre, manifestó sentir un «enorme privilegio por compartir tertulias con él», ya que «es una persona a la que siempre he admirado». Por parte del Ayuntamiento, su máxima autoridad, el alcalde José Manuel Cruz Viadero, se unió a los elogios del homenajeado del que destacó su gran capacidad para recuperar páginas muy importantes y que hoy en día son «claves para entender la historia de esta ciudad».